Pregón Javi Gallo Santa Marta fiestas 2026.
Javi Gallo, el pequeño pregonero que convirtió la superación en el corazón de las fiestas de Santa Marta de Tormes
Un niño que padece epidermólisis bullosa , ‘piel de mariposa’, que encumbra de sencillez, valor y superación las fiestas de su pueblo rodeado por la emoción de sus vecinos y mucha representación institucional, con el alcalde, David Mingo, al frente.
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Hay pregones que anuncian unas fiestas. Y hay pregones que, además, cuentan una historia. La historia de un niño, de una familia y de una lucha diaria que ha terminado convirtiéndose en un ejemplo de esperanza para toda una tierra.
O “un bonito cuento”, como aseguró David Mingo, el alcalde.
Este año, Santa Marta de Tormes abrió sus fiestas patronales con una voz muy especial: la de Javi Gallo, un pequeño vecino de apenas seis años que, acompañado por su familia, se convirtió en el rostro más emotivo de unas celebraciones que comenzaron con un mensaje de superación, cariño y esperanza.
Santa Marta de Tormes volvió a encontrarse consigo misma en el pregón institucional de sus fiestas, un momento que cada año sirve para abrir de manera oficial unos días esperados por vecinos y visitantes.
En esta ocasión, la voz encargada de anunciar que la fiesta ya estaba aquí fue la de Javi Gallo, protagonista de un acto que quiso mirar más allá del calendario para adentrarse en aquello que verdaderamente sostiene unas celebraciones: las personas y sus vidas.
Porque pregonar unas fiestas no consiste únicamente en pronunciar unas palabras desde un escenario.
Es, de alguna manera, abrir una puerta. La puerta que conduce a los recuerdos de la infancia, a las noches de verano, a las reuniones familiares, a los amigos que regresan y a quienes, aunque ya no estén, siguen ocupando un lugar en la memoria.
Es hablar de un pueblo y, al mismo tiempo, hablar de todos los que alguna vez sintieron que sus calles también formaban parte de su propia historia. Como historia es Javi Gallo.
El alcalde, con el acompañamiento de la Corporación municipal, así como el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, junto a autoridades regionales y provinciales, Fuerzas de Seguridad del Estado y alcaldes de los pueblos cercanos.
Además de cientos de vecinos, pidió un aplauso para “trabajadores de los incendios que asolan la Comunidad Autónoma y Madrid, así como para las personas que lo están pasando mal”.
Y finalizó dejando claro que la familia Gallo Gómez es “un ejemplo de lucha y pura vida”.
‘Piel de mariposa’
Javi padece epidermólisis bullosa, una enfermedad rara e incurable conocida popularmente como ‘piel de mariposa’, una patología que hace de la piel una superficie extremadamente frágil y vulnerable.
Una enfermedad que obliga a convivir desde los primeros años de vida con heridas, cuidados y dificultades que ningún niño debería conocer tan pronto.
Pero la historia de Javi también es la de una lucha constante, la de una familia que camina a su lado y la de una sociedad que ha aprendido a mirar hacia él no desde la compasión, sino desde la admiración.
Por eso, cuando el Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes decidió contar con Javi y con su familia –abuela, padre y madre- para protagonizar el pregón institucional de las fiestas patronales de 2026, no estaba eligiendo simplemente a un pregonero.
Estaba invitando a toda la localidad a escuchar una historia que pertenece ya a la memoria colectiva del municipio.
La elección llegaba, además, en un momento especialmente significativo. Apenas unos días antes de subirse al escenario, Javi había protagonizado un acontecimiento médico de enorme relevancia.
Se convirtió en el primer paciente de Castilla y León —y uno de los primeros de España— en recibir Vyjuvek, un innovador tratamiento de terapia génica específico para la epidermólisis bullosa.
Una esperanza nacida de la investigación y de la ciencia que busca ayudar a que sus heridas cicatricen antes y contribuir a mejorar su calidad de vida.
Y así, casi sin proponérselo, aquel niño que cada día libra su propia batalla se convirtió también en protagonista de una noticia que traspasó las fronteras de Santa Marta de Tormes.
Su historia puso el foco sobre las enfermedades raras, sobre la necesidad de seguir investigando y sobre la importancia de que los avances médicos lleguen a quienes más los necesitan.
No había batas blancas ni pasillos de hospital. Había fiesta
Había luces, vecinos, familias, amigos y una localidad entera dispuesta a celebrar. Y en medio de ese escenario, Javi representaba algo mucho más grande que el inicio oficial de unos festejos.
Representaba la fuerza de quienes siguen adelante cuando el camino no es fácil. La valentía de una familia. La esperanza depositada en la ciencia. Y, sobre todo, el cariño de un pueblo hacia uno de los suyos.
Porque Santa Marta de Tormes quiso que Javi fuera su pregonero por una razón que va mucho más allá de cualquier protocolo.
Quiso reconocer su valentía y convertir su historia en un altavoz para quienes padecen enfermedades raras y para todas esas familias que, muchas veces en silencio, afrontan cada día desafíos extraordinarios.
Hay pregones que se escuchan y se olvidan. Y hay otros que permanecen porque consiguen tocar algo que todos llevamos dentro. El secreto está en hablar de lo que parece sencillo: de las calles conocidas, de los rostros de siempre, de quienes vuelven por estas fechas y de quienes nunca se fueron. De esa geografía sentimental que no aparece en los mapas, pero que cada vecino lleva consigo.
El pregón, un abrazo colectivo
Un abrazo de los vecinos a Javi, a su familia y a todos aquellos que conocen de cerca la realidad de una enfermedad rara. Un abrazo también a la investigación y a los profesionales que trabajan para que algún día enfermedades hoy incurables puedan tener nuevas respuestas.
Y un abrazo, en definitiva, a la vida, que en ocasiones encuentra sus formas más poderosas de expresarse precisamente allí donde parecía más frágil.
Hay niños que juegan en las fiestas. Hay niños que esperan con ilusión las atracciones, la música y las noches de verano. Y hay niños que, sin saberlo, enseñan a los mayores una lección que no aparece escrita en ningún programa festivo.
Javi Gallo es uno de ellos. Su pregón. Que siga la fiesta, ¡ay!