Centro de Recuperación de Personas con Discapacidad Física de Salamanca,
El cierre del centro de recuperación de personas con discapacidad física de Salamanca crea incertidumbre
CSIF critica que la visita de responsables del Imserso al centro haya servido para trasladar una decisión ya tomada, pero no para aclarar qué ocurrirá con la plantilla, los usuarios más vulnerables, los servicios ni la financiación.
Más información: Preocupación por el futuro del centro de personas con discapacidad física de Salamanca
El sindicato CSIF ha denunciado la "enorme preocupación" generada entre la plantilla del centro de recuperación de personas con discapacidad física (CRMF) de Salamanca tras la visita de responsables del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), en la que, según la organización sindical, se trasladó que el centro dejará de funcionar como recurso estatal.
Desde CSIF critican no solo el contenido de la decisión, sino también la forma en la que se está comunicando.
Según el sindicato, la reunión no sirvió para ofrecer certezas ni un calendario definido sobre el futuro del centro, sino que incrementó la incertidumbre al hablar de un posible cierre, traspaso o cambio de gestión sin documentación oficial, sin concretar plazos y sin aclarar las consecuencias para trabajadores y usuarios.
La organización sindical considera especialmente preocupante la situación de las personas usuarias.
Según explicó el IMSERSO durante el encuentro, la previsión sería que los residentes regresen a sus domicilios y que aquellos que no puedan hacerlo sean derivados a otros centros del organismo.
Sin embargo, CSIF considera que esta explicación resulta insuficiente.
"Hay que explicar dónde, cuándo, en qué condiciones, con qué recursos y cómo se garantizará la continuidad de sus tratamientos, programas formativos, procesos de recuperación, apoyos personales e itinerarios de integración. Estamos hablando de personas con discapacidad que necesitan estabilidad, acompañamiento y seguridad, no incertidumbre ni soluciones improvisadas", sostiene el sindicato.
Asimismo, CSIF denuncia que, según se trasladó en la reunión, las comunidades autónomas todavía no se habrían puesto en contacto con el IMSERSO para abordar este proceso, una circunstancia que, a su juicio, evidencia la falta de coordinación institucional necesaria para garantizar una transición ordenada.
El sindicato recuerda que el CRMF de Salamanca es un recurso público especializado con décadas de trayectoria dedicado a la atención de personas con discapacidad física o sensorial, desarrollando labores de rehabilitación, formación, autonomía personal, orientación profesional e integración social y laboral.
"La reunión dejó una sensación especialmente preocupante: el IMSERSO parece tener clara la voluntad de cerrar su etapa en Salamanca, pero no ha explicado con la misma claridad cómo se va a proteger a quienes dependen del centro", lamenta CSIF, que considera "inadmisible" anunciar el cierre sin ofrecer garantías sobre el futuro de los usuarios, la plantilla y la continuidad del servicio.
Durante el encuentro también se informó de que será después del verano cuando se dé cuenta del avance de las negociaciones.
No obstante, el sindicato considera que esa explicación "no es suficiente" y reclama información inmediata, completa y documentada tanto para los trabajadores como para los usuarios y sus familias.
En relación con la plantilla, CSIF exige que se respeten íntegramente las condiciones laborales, retributivas y profesionales del personal, incluyendo antigüedad, jornada, funciones, complementos, carrera profesional y demás derechos adquiridos.
Además, rechaza cualquier escenario que implique movilidad forzosa, pérdida de derechos o deterioro de las condiciones laborales.
El sindicato también reclama que, en caso de producirse finalmente un traspaso a otra administración, este no sirva para reducir servicios ni financiación. En este sentido, insta a la Junta de Castilla y León, al IMSERSO y al Ministerio competente a explicar públicamente cuál será el modelo de gestión previsto, la financiación disponible y las garantías para usuarios y trabajadores.
Como condiciones mínimas, CSIF reclama la continuidad íntegra del servicio sin pérdida de prestaciones, la protección individualizada de los usuarios más vulnerables, el mantenimiento de todos los derechos de la plantilla y una financiación suficiente que garantice la calidad asistencial, formativa y rehabilitadora del centro.
Asimismo, solicita la apertura urgente de una mesa de diálogo en la que participen representantes sindicales, trabajadores, usuarios y administraciones implicadas para abordar cualquier proceso de cierre, transferencia o cambio de gestión con transparencia y seguridad jurídica.
"Lo que no puede hacerse es acudir al CRMF a decir que el centro se cierra y marcharse sin resolver lo esencial. Los trabajadores, los usuarios y sus familias no necesitan mensajes ambiguos; necesitan garantías por escrito. CSIF no va a aceptar que el futuro de un servicio público especializado se liquide con explicaciones verbales y sin un plan claro", concluye el sindicato.