Imagen del operativo del incendio en Pizarrales.
Tensión en Pizarrales: un incendio en la carretera Ledesma obliga a desalojar a varios vecinos
El operativo policial obligó a cortar el tráfico en la zona mientras los servicios de extinción trabajaban en ventilar la vivienda afectada, donde lamentablemente fue hallado un gato fallecido.
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La tarde de este domingo transcurría con la calma habitual de un barrio familiar hasta que, pasadas las ocho, el miedo se coló por las ventanas del barrio de Pizarrales.
Lo que empezó como un hilo de humo sospechoso en el número 84 de la carretera Ledesma, cerca de la conocida como Iglesia Nueva de Pizarrales —Parroquia de Jesús Obrero— se convirtió, en apenas unos segundos, en una pesadilla de llamas y olor a chamusquina que ha mantenido en vilo a toda la zona.
El aviso fue inmediato, y la respuesta, una carrera contra el reloj.
Las luces de emergencia de los bomberos y las patrullas de la Policía Local de Salamanca no tardaron en teñir de azul emergencia la calle Alfareros, cortada al tráfico para permitir un despliegue de seguridad que obligó a decenas de vecinos a abandonar sus casas con lo puesto.
En el exterior, entre el frío y la incertidumbre, el vecindario observaba con el corazón en un puño cómo los efectivos trabajaban para frenar el avance del fuego en ese primer piso.
La pericia de los bomberos permitió sofocar el foco principal con rapidez, pero la tensión se alargó hasta casi las once de la noche.
No bastaba con apagar el fuego; había que ventilar, revisar cada rincón y, sobre todo, garantizar que las familias pudieran volver a dormir bajo un techo seguro.
Gracias a la rápida intervención de bomberos y Policía Local, no hubo que lamentar víctimas.
En el interior de la vivienda calcinada, los efectivos hallaron el cuerpo sin vida de un gato, según fuentes de la zona se trataba de un animal de compañía de una de las vecinas desalojadas del inmueble.
Mientras los investigadores trabajan ahora sobre el terreno para esclarecer qué pudo prender la chispa, el barrio de Pizarrales intenta recuperar el aliento tras una noche que, de no ser por la rápida intervención de los servicios de emergencia, podría haber acabado en una tragedia mayor.