Adrián Lafuente a su llegada a Salamanca este pasado martes junto a su mochila, que le ha acompañado en esta vuelta al mundo de 1.000 días

Adrián Lafuente a su llegada a Salamanca este pasado martes junto a su mochila, que le ha acompañado en esta vuelta al mundo de 1.000 días

Salamanca

Adri, viajero, ya está en España y acabará su vuelta al mundo de 1.000 días a pie: "Al llegar he ido a comprar un bocata de jamón"

Este pasado martes ha llegado a Salamanca y hará el último tramo de unos 80 kilómetros andando hasta su pueblo, La Alberca, desde donde empezó la aventura el 5 de junio de 2023 con 25 años.

Más noticias: Adri, viajero, salió de casa con 25 años y regresará con 28 tras 1.000 días de vuelta al mundo: "Ya estoy en tierras europeas"

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La primera vez que este periódico hablaba con Adrián Lafuente era el 10 de junio de 2023, cinco días después salir de su casa en La Alberca (Salamanca) para emprender una vuelta al mundo que le ha mantenido alejado de España desde entonces. Ahora, este joven ya está de vuelta en nuestro país y se encuentra en la ciudad charra, a la espera de hacer el último tramo a pie, de unos 80 kilómetros, hasta su pueblo para poner punto final a su aventura.

En total, serán exactamente 1.000 días los que han transcurrido desde aquel día que cambió su casa en La Alberca por una mochila y muchas ganas de descubrir otras culturas. Este joven nacido en México, pero vinculado y criado en la localidad albercana, volverá a su casa con 28 años tras irse con 25. "Lo primero que he hecho al llegar (a España) ha sido ir al supermercado a comprarme un bocata de jamón", señala entre risas en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La última conversación hasta ayer de este medio con Adrián fue a mediados del mes de enero, cuando volvía a tierras europeas tras cruzar China de sur a norte, Mongolia y Rusia. En aquella ocasión, ya puso fecha de regreso a La Alberca y así se ha mantenido, ya que será el próximo sábado 28 de febrero.

"Haré la ruta de Salamanca a La Alberca para saborear los últimos kilómetros", explica mientras reconoce, eso sí, que ya siente un poco de "nostalgia" por acabar una etapa que ha estado marcando su vida durante los últimos años.

Esta aventura la empezó junto a su amigo italiano Tommaso Farina, pero ambos separaron sus caminos, allá por marzo del año pasado, en Australia. Entendieron entonces que habían surgido diferentes intereses entre ellos. Y es que Adrián ya tomó la decisión entonces de emprender el camino de vuelta a casa, mientras que su compañero prefirió alargar un poco más la estancia por el país oceánico.

Todo se enmarca dentro de una iniciativa que denominaron como Proyecto Kune. Nació con el objetivo de explorar, documentar y difundir proyectos y medidas sostenibles en diferentes partes del mundo, desde perspectivas sociales y también institucionales.

En este tiempo, el salmantino ha podido recorrer alrededor de 150.000 kilómetros a través de 50 países, habiendo atravesado Europa, África, Asia, Oceanía y América. Además, únicamente ha usado medios de transporte de bajo impacto ambiental, evitando los aviones y haciendo en muchas ocasiones auto stop, ya que estos eran "viajes ya programados" y no supondrían una mayor emisión de CO2.

Tres años en los que el joven salmantino ha podido convivir con comunidades locales, participado en proyectos sociales y medioambientales y hasta ha llegado a cruzar océanos a vela. Ha documentado todo en redes sociales, a través de @project_kune en Instagram.

Con su regreso a La Alberca, se cerrará simbólicamente este viaje, pero también se presenta como un acto de reencuentro con sus vecinos y amigos, además de un evento que tendrá su carácter institucional al hacer partícipe al Ayuntamiento de la localidad también.

El camino a pie comenzará este jueves, 26 de febrero, y se espera que llegue el sábado. Llegó a España hace casi una semana y ha estado visitando a unos familiares que tiene en Cataluña. "He estado viendo a mis abuelos que ya están más mayores y quería aprovechar un poco más de tiempo con ellos tranquilo antes del jaleo de volver", relata.

A Salamanca llegó este pasado miércoles por la tarde, donde le ha acogido un amigo con quien está programando la ruta andando hasta La Alberca. "Seguramente venga conmigo. Vamos a emprender la ruta juntos y será jueves, viernes y sábado para llegar ya por la tarde y hacer los 1.000 días exactos", avanza.

"Emocionado y contento"

Puede parecer poco, pero son casi tres años lejos de casa. La vuelta empezó a hacerse realidad en su cabeza en el momento que cruzó la frontera de Rusia con Estonia. "Estaba super emocionado y contento, por ver a la gente que llevo mucho tiempo sin ver, a mi familia, abuelos, primos", apunta.

Pero este final no ha estado exento de una cierta tristeza, porque este camino de regreso ha sido "al mismo tiempo como decir que se ha acabado". "Ha sido una aventura genial e interminable, pero también ha sido tan bonito que acabarlo ya como me hace sentir un poco de nostalgia", añade.

A partir de aquí, inicia una nueva etapa personal en la que se va a dar un "tiempo de pausa" para ver qué hacer con su futuro. "Hasta ahora todo fue bastante fácil en el sentido que yo sabía que después de un destino tendría otro, que iría cambiando", relata.

Por eso, señala que llega un momento en el que se tiene que "redescubrir" a él mismo. "No tengo ni un duro, entonces tendré que trabajar de alguna cosa, ver de qué, dónde buscar y por dónde empezar. Me da un poco de angustia", reconoce.

Su cabeza, no obstante, está puesta ahora mismo en ese reencuentro este 28 de febrero en La Alberca. Lo primero que quiere disfrutar es de estar de los amigos y a nivel gastronómico, aunque ya se ha quitado el antojo en Barcelona, tiene claro que "el bocata de jamón del pueblo no me lo va a quitar nadie".

Tampoco los pinchos de los bares de sus amigos, La Taberna y El Porrón. "Hacen unos pinchos increíbles que espero sigan haciendo. Ya les he escrito para que me pongan un plato", zanja entre risas justo mientras viaja de Barcelona a Salamanca por primera vez en estos 1.000 días.