Misa y procesión en honor a San Blas, con la presencia del alcalde de Santa Marta, David Mingo, y el resto de la Corporación municipal,

Misa y procesión en honor a San Blas, con la presencia del alcalde de Santa Marta, David Mingo, y el resto de la Corporación municipal,

Salamanca

San Blas en Santa Marta de Tormes: tradición que se renueva cada febrero, a pesar de la lluvia

Siguen las fiestas del patrón San Blas, con la procesión que no se pudo celebrar por las inclemencias meteorológicas, y demás actividades festivas que, como indica el calendario, dan paso a Santa Águeda con la Quema de Quinciano.

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La festividad de San Blas vuelve a ocupar un lugar destacado en el calendario festivo de Santa Marta de Tormes cada inicio de febrero, reafirmando una tradición profundamente arraigada en la vida cotidiana del municipio que, por suerte, ni la lluvia impide la devoción. Vecinos de todas las edades participan en una celebración que combina actos religiosos, costumbres populares y momentos de convivencia con un amplio y variado programa que se repite año tras año.

La jornada comienza con la misa en honor al santo, con la presencia del alcalde, David Mingo, y el resto de la Corporación municipal, y la posterior procesión por las calles del municipio que, debido a las inclemencias meteorológicas, no pudo celebrarse. La imagen de San Blas debería recorrer el casco urbano acompañada por fieles y curiosos, en un ambiente marcado por el respeto y la cercanía. Este acto central se convierte en punto de encuentro para muchas familias, que no faltan a la cita como parte de una costumbre heredada.

Uno de los momentos más reconocibles de la festividad es la bendición de gargantillas o cordones, vinculada tradicionalmente a la protección de la garganta. Este gesto, sencillo pero cargado de simbolismo, sigue formando parte de la celebración y refleja la continuidad de prácticas populares que han sabido mantenerse en el tiempo.

Más allá de los actos religiosos, San Blas es también una fiesta de carácter social. Las calles se llenan de conversación, saludos y encuentros entre vecinos, mientras la gastronomía tradicional ocupa un lugar destacado. Dulces y productos típicos acompañan una jornada en la que el ambiente festivo se vive con naturalidad y cercanía.

La celebración de San Blas en Santa Marta de Tormes es un ejemplo de cómo las tradiciones locales continúan teniendo sentido en el presente. Una festividad que, sin grandes alardes, sigue reuniendo al pueblo en torno a sus costumbres, fortaleciendo el sentimiento de comunidad y manteniendo viva una parte esencial de su identidad rural, a pesar del exponencial crecimiento demográfico y su cercanía a la capital.

La Quema de Quinciano, con protagonista femenino

Santa Marta de Tormes volverá a mirar al fuego para mantener viva una de sus tradiciones más representativas: la Quema de Quinciano, un acto central dentro de las fiestas de San Blas y Santa Águeda que cada año reúne a vecinos y visitantes en torno a un ritual cargado de simbolismo y memoria colectiva y que, por su interés cultural, social y tradicional, recordamos.

La celebración gira en torno a un muñeco de tamaño humano, conocido popularmente como Quinciano, que es elaborado de forma artesanal por las Águedas, el grupo de mujeres que protagoniza estas jornadas festivas. Construido con una sencilla estructura de madera y materiales inflamables, el muñeco se viste con ropa aportada por las propias participantes y adquiere un carácter satírico que anticipa su final en la hoguera.

Al caer la noche del día 4, víspera de Santa Águeda, el ambiente festivo se apodera de las calles. Música tradicional, cánticos y la participación del público acompañan el traslado del muñeco hasta el lugar de la quema. El momento culminante llega cuando el fuego consume a Quinciano, en un acto que, lejos de la violencia, simboliza la derrota del abuso de poder y la reivindicación de la justicia y la dignidad.

Según la tradición, Quinciano representa al gobernador romano que martirizó a Santa Águeda, figura histórica convertida en símbolo de fortaleza y resistencia femenina. Su quema pública funciona como una crítica popular al poder despótico y como una reivindicación del papel de la mujer, un mensaje que sigue teniendo vigencia en pleno siglo XXI.

La Quema de Quinciano forma parte de una programación más amplia en la que las Águedas toman simbólicamente el mando del municipio, lucen trajes tradicionales y comparten momentos de convivencia en torno al chocolate caliente y los dulces típicos. Estas actividades refuerzan el carácter comunitario de una fiesta que se transmite de generación en generación.

Con este rito, Santa Marta de Tormes demuestra su compromiso con la conservación del patrimonio cultural inmaterial. Año tras año, el fuego de Quinciano no solo marca el calendario festivo del mes de febrero, sino que mantiene encendida una tradición que une historia, identidad y participación ciudadana.

PROGRAMA DE FIESTAS

MARTES 3 DE FEBRERO

17:00–20:00 h. – Fiesta infantil de hinchables (repetición).

Tarde–Noche – Chocolatada.

MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO

Noche – Tradicional Quema del Quinciano a cargo de las Águedas en el exterior del Edificio Sociocultural.

JUEVES 5 DE FEBRERO – Santa Águeda

12:00 h. – Misa en honor a Santa Águeda – Iglesia parroquial.

Procesión de Santa Águeda por el recorrido habitual.

Tarde – Sesión de baile con Oro Negro.

VIERNES 6 Y SÁBADO 7 DE FEBRERO – Cierre de Fiestas

Gran oferta musical y de ocio juvenil: tardeos, charangas, espectáculos y fiesta en la plaza Tierno Galván, con actuaciones y orquestas para cerrar las celebraciones.