De izquierda a derecha: Vanesa, Patricia y Yovana, las tres hermanas en el Mesón del Cerrato.

De izquierda a derecha: Vanesa, Patricia y Yovana, las tres hermanas en el Mesón del Cerrato. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Palencia

El restaurante familiar que brilla en un pueblo de 504 habitantes: “El ticket medio va de los 40 a los 45 euros”

Yovana, Vanesa y Patricia están al frente del establecimiento hostelero tras coger el legado de sus padres.

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Tariego de Cerrato es un municipio ubicado en la provincia de Palencia que, en la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta con una población de 504 habitantes.

Allí se ubica el Mesón del Cerrato, en concreto en la Avenida del Puente número 10. Un restaurante familiar con más de 40 años de tradición que se ubica en una antigua bodega castellana subterránea en la localidad palentina.

Es especialmente conocido por su cocina tradicional, de la tierra, de esa de toda la vida. Y, sobre todo, por su lechazo asado.

En la actualidad son Yovana, Vanesa y Patricia, las tres hermanas, las que están al frente del establecimiento hostelero.

“El ticket medio va de los 40 a los 45 euros”, aseguran las hermanas en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El origen de todo

Ángel González Mata nació en Cubillas de Cerrato y se trasladó a Tariego para crear su negocio. En la actualidad tiene 70 años. Siempre se ha dedicado a la hostelería y trabajó en ella desde que tenía 16 años. Sus principales aficiones son “reformar casas de pueblos antiguas, elaborar vino y cuidar de su huerta”, aseguran sus hijas.

María Jesús Caballero Marcos es su mujer. Nació en Dueñas y reside en Tariego de Cerrato, donde ha creado su negocio. Tiene 66 años. “Es de profesión cocinera, desde sus 14 años, y le encanta leer, cuidar de sus plantas y nietos”, señalan nuestras entrevistadas.

Fue en el año 1978 cuando nuestros padres deciden venir a Tariego de Cerrato y alquilar una bodega para transformarla en su primer negocio. Allí estarán hasta el año 1984. Aunque, en 1982, adquieren otra bodega en propiedad que se dedicaba a la elaboración y conservación de vino. Este se transformó en el restaurante que hoy regentamos y que se conoce como Mesón del Cerrato”, afirma Yovana González Caballero.

Yovana añade que “durante dos años se mantuvieron abiertos ambos restaurantes” pero que desde 1984 “sus padres centraron todos los esfuerzos en la bodega que adquirieron y reforzaron que lleva el nombre de Mesón del Cerrato”. Yovana asegura que el Mesón del Cerrato “cuenta con más de 40 años de vida”.

“Nuestros padres, ahora, disfrutan de su negocio desde el otro lado. Ha sido una entrega de testigo relativa ya que hemos trabajado durante muchos años juntos. Aún siguen siendo un apoyo para nosotras ya que esta no deja de ser la casa de la familia”, añaden las hermanas, que están al frente del negocio en la actualidad.

Imagen del interior del Mesón del Cerrato en Tariego de Cerrato.

Imagen del interior del Mesón del Cerrato en Tariego de Cerrato. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una familia dedicada a la hostelería

“Somos una familia dedicada a la hostelería donde, cada uno de nosotros ha desempeñado un papel diferente y esencial dentro de nuestro negocio. Cada uno le hemos dado su esencia y personalidad”, explica Yovana a este periódico.

Yovana González Caballero tiene 43 años. Nació y vive en Palencia. Estudió un Grado Superior en Restauración. Sus principales hobbies son viajar gastronómicamente, leer y hacer deporte.

Vanesa González Caballero suma 47 años. Estudió una Formación Profesional también en Restauración, y se dedica a la hostelería desde que tiene 18 años. Es jefa de cocina, nació en Palencia, vive en Tariego de Cerrato y le encanta correr, leer y viajar.

Patricia González Caballero tiene 44 años. Nació en Palencia y vive en Tariego de Cerrato. También estudió un Grado Superior en Comercio y Administración. Le encanta coser, leer y el deporte de aventura.

En la actualidad Vanesa es la jefa de cocina y se dedica a la parte más tradicional. Patricia es la responsable de sala y Yovana se dedica a la parte dulce y le da una vuelta a la faceta tradicional de la cocina.

Siguen manteniendo viva la llama de un lugar para disfrutar comiendo.

Vanesa, Patricia y Yovana de izquierda a derecha.

Vanesa, Patricia y Yovana de izquierda a derecha. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una dedicación “absoluta”

“La labor de nuestros padres en la hostelería y, en especial, en este negocio, ha sido una dedicación absoluta. Desde muy jóvenes han dedicado mucho tiempo. Además de todo ello, han dejado un legado en la gastronomía del Cerrato. Mi padre ha sido nombrado y reconocido popularmente como el Mesonero Mayor del Cerrato hace unos años”, asegura Yovana.

Desde que Ángel “nos dejó el legado, el restaurante no ha cambiado mucho”, añade una de las hermanas. Asegura que “durante muchos años han ido introduciendo sus ideas y compaginándolas con las de su padre”.

“Es cierto que, desde sus inicios, la bodega se ha ido adaptando a los tiempos. Empezaron con chorizo, morcilla y tortilla de patata y, ahora, nuestra carta es mucho más amplia y abarca tanto lo tradicional como lo actual”, señala Yovana.

Se trata de un espacio que cuenta con varios comedores y con una capacidad para unas 100 o 120 personas.

“Las tres hermanas estamos al frente del negocio, llevando, cada una de nosotras, una parte importante del mismo”, afirma la hostelera.

Una cocina tradicional

“Ofrecemos una cocina tradicional en un ambiente rural y único para muchos turistas y gente de la zona que viene a nuestra casa. Respetamos el producto, trabajamos con el de temporada y de la zona”, añade nuestra Yovana.

Las hermanas recuerdan una de las frases de su padre que dice que “es muy difícil dar de comer a gente sin hambre” ya que “antiguamente era más sencillo satisfacer al cliente debido a las circunstancias y la necesidad”.

“No tenemos una especialidad como tal, pero sí platos que caracterizan nuestra cocina como el lechazo churro, las sopas de ajo en sartén y una amplia carta de postres. Trabajamos con carta. El ticket medio va de los 40 a los 45 euros”, añade Yovana.

Sobre lo que se puede ganar en un mes con su negocio, las hermanas aseguran que “varía mucho dependiendo de la temporada del año”.

“En nuestro negocio, ahora mismo, ganamos lo suficiente como para mantener a 13 familias, lo que para nosotros es un gran éxito”, apuntan.

Todo ello, antes de hablar de lo que se marcha en gastos.

Los gastos y el futuro

“En los tiempos que corren, entre un 60 y un 70% de la facturación, se va en gastos y, mucha parte de ellos, son impuestos”, afirman las hermanas.

Pese a lo complicado de sacar adelante un negocio en el medio rural, nuestras protagonistas sacan lo mejor de ellas mismas para continuar con el Mesón del Cerrato, dando de comer a todos los que por allí pasan.

“También es cierto que llevar más de 40 años de trayectoria hace fidelizar a nuestra clientela. Nos sentimos orgullosas al ver que nos visitan desde abuelos hasta sus hijos en la actualidad”, finaliza Yovana.