Guardia Civil
La Guardia Civil de Palencia destapa una red criminal internacional que estafó 1.200 millones en criptomonedas
El equipo Edite de Palencia investiga a seis personas tras desarticular una trama internacional que estafó 278.000 euros a dos palentinos.
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El Equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Comandancia de la Guardia Civil de Palencia ha asestado un duro golpe a la ciberdelincuencia internacional, tras desarticular la estructura de blanqueo de capitales de una red criminal dedicada a las estafas masivas mediante falsas inversiones en criptomonedas, incautando 1,2 millones de dólares a la organización.
La operación, bautizada como Jecay, se ha saldado con seis personas investigadas como presuntas autoras de once delitos de estafa, uno de blanqueo de capitales, otro de falsedad documental y un delito de pertenencia a organización criminal transnacional.
La investigación se inició en 2025 tras la denuncia presentada por dos vecinos de la provincia de Palencia que cayeron en la trampa tras ser captados por agresivas campañas publicitarias en televisión e internet que prometían elevadas rentabilidades.
Mediante sofisticadas técnicas de ingeniería social y el apoyo de supuestos asesores financieros, quienes mostraban a las víctimas plataformas de inversión totalmente ficticias, los estafadores lograron ganarse su confianza hasta convencerlos de instalar programas informáticos de control remoto.
De este modo, accedieron a sus dispositivos y vaciaron sus cuentas bancarias, arrebatándoles un total de 278.000 euros.
El análisis detallado de la cadena de bloques (blockchain) por parte de los agentes permitió reconstruir el itinerario del capital.
La trama empleaba una arquitectura de blanqueo en cascada para fragmentar los fondos por decenas de direcciones anónimas, mezclándolos con el dinero de otras víctimas internacionales.
A pesar del entramado, los investigadores lograron aislar una línea clave: los fondos convergían de forma masiva hacia una única cuenta de una sociedad mercantil supuestamente radicada en un archipiélago del Índico, con sede en Asia Oriental y personal operando en remoto.
La cuenta registraba movimientos de entrada y salida de capital en cuestión de segundos, careciendo por completo de lógica comercial.
Rastro opaco de 1.200 millones de dólares
En conjunto, la investigación ha logrado documentar que este entramado criminal llegó a mover más de 1.200 millones de dólares entre mayo de 2025 y mayo de 2026, perdiéndose la pista de dicha suma en entidades virtuales ubicadas en un centro financiero del Sudeste Asiático.
Pese al alcance global de la red, la operación ha conseguido incautar 1,2 millones de dólares a la organización.
Además, el importe íntegro defraudado a las dos víctimas palentinas (278.000 euros) ha podido ser enajenado y ya se halla consignado en las cuentas de la Administración de Justicia para su devolución.
En la actualidad, el Edite trabaja en coordinación con otras unidades del instituto armado para restituir los fondos a otros perjudicados repartidos por la geografía nacional.