María Fernanda Jiménez, al frente de Cervecería Artesanal Yesta..

María Fernanda Jiménez, al frente de Cervecería Artesanal Yesta.. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Palencia

Mafe (40), de Colombia a un pueblo de 964 habitantes para abrir su cervecería: “Vendemos unos 10.000 litros al año”

Cuenta con un total de nueve variedades de cerveza artesana dentro de un proyecto que nació en el año 2018 en la provincia palentina.

Más información: La locura de montar dos negocios en un pueblo de 64 habitantes

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El objetivo que me marco pasa por mantenernos en este sector. Afianzar conocimientos y que se vea reflejado en la calidad de las cervezas. Queremos que, quién habite Palencia y sienta amor por ella, se vea identificado y pueda decir con orgullo que en su tierra hay buena cerveza”, asegura María Fernanda Jiménez Buitrago.

Ella es la propietaria de la Cervecería Artesanal Yesta, una marca que se registró allá por el año 2019 y una fábrica, de 200 metros, que se ubica en la localidad palentina de Torquemada, que cuenta en la actualidad con 964 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La marca cuenta con un total de nueve variedades distintas de cerveza artesana. Cada una con sus particularidades.

EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con ella para que nos cuente todos los secretos del lugar y también de sus elaboraciones.

Su vida

Me defino como una persona con una curiosidad innata. Me gusta aprender y emprendiendo se logra. Al ser una persona migrante, mi espíritu siempre pasa por adaptarme y sobrevivir. Eso he hecho con la fábrica de cerveza artesanal”, asegura María Fernanda Jiménez Buitrago.

Ella es la propietaria de la Cervecería Artesanal Yesta, desde hace ocho años, cuando abrió sus puertas en la localidad palentina de Torquemada, de 964 habitantes según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Nació en Bogotá y vive en el municipio palentino en la actualidad. Siempre ha estado muy involucrada en todo lo que tiene que ver con la ciencia y la naturaleza. Es ingeniera técnica forestal (Colombia) y cuenta con un máster en Conservación y Uso Sostenible de Sistemas Forestales (Universidad de Valladolid) y también es beersomelier.

“Recuerdo mi infancia como normal, tranquila y muy enfocada a sobresalir en lo que tiene que ver con el tema académico. Siempre enfocada en adquirir conocimientos”, apunta nuestra entrevistada.

A finales del año 2009 nuestra protagonista llega a Palencia, desde Colombia, para estudiar. Posteriormente se trasladaría a Torquemada tras conocer a Félix, su pareja, en 2015.

En 2017 llegaría la oportunidad de lanzarse a la aventura para ponerse al frente de su cervecería artesanal.

La cervecería artesanal

“Fue a finales de 2017 cuando coincidimos con los anteriores dueños de la fábrica ubicada en el pueblo. Hablo en plural porque el proyecto es en conjunto con mi esposo Félix Ruiz. Nos ofrecieron el equipo de venta, pero decidimos que debíamos de tener una etapa de exploración. Durante un par de años alquilamos las instalaciones y empezamos nuestro viaje por la cultura cervecera”, añade a la que todos conocen como Mafe.

Consideraban que al vivir en la España vaciada sus acciones “deberían estar orientadas a generar un impacto positivo en el entorno”.

Félix y Mafe con una de sus cervezas en la Cervecería Artesanala Yesta..

Félix y Mafe con una de sus cervezas en la Cervecería Artesanala Yesta.. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Retomamos su marca, pero un año después decidimos que nuestra imagen debía ser más acorde a lo que nosotros somos, por lo que diseñamos la identidad de Yesta”, explica la propietaria del negocio.

Añade que a medida que diseñaban y reformulaban las cervezas de los anteriores propietarios consideraron “necesario” poner su “impronta” y que el producto y la imagen “debían reflejar su interpretación de la ruralidad palentina en nombre, apariencia e ingredientes” para que cada cerveza “cuente su propia historia”.

“Aprovechamos que Félix ya tenía experiencia, desde hace mucho tiempo, en la elaboración de bebidas fermentadas para empezar a experimentar con los ingredientes. Después, nos formamos ambos en temas de elaboración y sumillería de cerveza para afianzar conocimientos y brindar un mejor producto”, añade.

En 2018 abrieron, en 2019 registraron a Yesta como su marca y en 2023 inauguraron sus instalaciones propias que se sitúan en Torquemada, en la calle Travesía de la Fuente.

Nueve variedades

Empezamos con una cerveza que se llama Churra. Diseñada, de forma inicial como una rubia 100% castellano y leonesa. Contenía nuestro cereal y lúpulo leonés. En la actualidad contiene una parte de cereal propio. Contamos con una amplia variedad de cervezas, desde las clásicas hasta reinterpretaciones de estilos establecidos y algún que otro experimento con mucho I+D+i”. añade Mafe.

Variedades de la Cervecería Artesanal Yesta en Torquemada.

Variedades de la Cervecería Artesanal Yesta en Torquemada. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

En la fábrica de la cervecería artesanal, de 200 metros cuadrados, trabaja ella y su esposo se dedica a la “parte del proyecto” ya que consideran que “más que una actividad comercial es un estilo de vida”.

“Fabricamos nuestras propias cervezas y también para otras marcas. El rango de precios oscila entre los 2,5 y los 4 euros”, añade nuestra entrevistada.

De esas nueve variedades de cervezas las más vendidas son la citada Churra y también la Palentina Libre, aunque también depende de la época del año.

“Nos alegra mucho que la Palentina Libre sea un best seller ya que es una cerveza colaborativa que recauda fondos para la asociación Pink Boots, de la que soy socia, para contribuir a la formación de mujeres en el mundo de la cerveza y contribuir a su visibilización en esta industria”, explica.

Una gran iniciativa.

Litros

La venta varía. Vendemos unos 10.000 litros al año. Otros 8.000. Los últimos años han estado marcados por la variabilidad del mercado, el cierre de fábricas y el incremento de costes constante”, añade la dueña del negocio.

Sobre la complejidad de sacar adelante su negocio en el medio rural asegura que “es difícil, aunque no imposible” y apunta que “tener este tamaño de negocio es costoso” y que “hay que trabajar mucho para sobresalir en un mundo donde la competencia es feroz”.

“Como cervecería artesanal que somos no trabajamos con los mismos proveedores ni bajo las mismas técnicas ni eficiencia en el proceso. Como pequeños elaboradores ofrecemos variedad, cosa que antes dependía de importar o no cervezas. Así que nuestra incursión y permanencia en el mercado ha dinamizado, sin duda, la oferta y todo en beneficio del paladar de los clientes”, señala.

En mente, nuestra protagonista tiene ideas a la espera como “reformular Beershi” que pasa por ser una “cerveza especial que contiene un hongo usado como suplemento alimenticio para que sea más atractiva al público” entre otras novedades.

Seguro que el futuro de Cervezas Yesta es tan prometedor como el presente.