Imagen en altura de Baltanás (Palencia), con parte del barrio de Bodegas a la derecha.
El pueblo ideal para comer queso y recorrer a pie: tiene un hospital del s. XVIII convertido en museo y 374 bodegas ocultas
Esta localidad palentina se postula como uno de los mejores destinos de interior para este verano.
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Aunque la costa acapara la gran mayoría de las miradas en esta época estival, hay destinos de interior que también se postulan a ser los enclaves de moda este verano. Para ello, sacan a relucir sus grandes atractivos patrimoniales y turísticos.
Es el caso de Baltanás (Palencia), que se ha convertido en un destino en el que la gastronomía, la historia y el patrimonio se dan la mano. Aquí podrán disfrutarse algunos de los mejores quesos de España, recorrer a pie sus calles para descubrir el barrio que tiene 374 bodegas ocultas bajo una colina o un antiguo hospital del siglo XVIII que hoy es un museo.
Considerada la capital del Cerrato Palentino, la localidad ofrece un gran elenco de opciones gastronómicas para disfrutar por el paladar, para ir abriendo apetito antes de visitar sus enclaves históricos y patrimoniales.
Si hay algo que destaca es el Queso del Cerrato. Precisamente, aquí se elabora, bajo la marca de mismo nombre, la variedad umami, elaborado con leche pasteurizada de oveja y vaca y curado durante más de 105 días en condiciones específicas de maduración.
El queso cerrato umami ha sido elegido como el Sabor del Año 2026 por un jurado de consumidores que ha tenido que puntuarlo en una exigente prueba sensorial a ciegas.
Este tipo de queso, además, cuenta con varias referencias valoradas dentro y fuera de España. En 2025 obtuvo un Supergol en los World Cheese Awards, el concurso internacional más reconocido de Europa. También fue distinguido con el Premio Alimentos de España en 2021.
De la gastronomía al patrimonio
Una vez conquistadas las papilas gustativas, Baltanás ofrece un paseo por sus calles para descubrir sus joyas patrimoniales mientras la comida se asienta en el estómago.
Aquí se ubica el Museo del Cerrato. Un antiguo palacio-hospital del siglo XVIII que hoy es un centro de interpretación que refleja la riqueza cultural, paisajística e histórica de toda la comarca, que abarca zonas de Palencia, Valladolid y Burgos.
Exteriores del antiguo Palacio-Hospital de Santo Tomás en Baltanás.
Antiguamente se conocía como el Palacio-Hospital de Santo Tomás. Su fachada mantiene el estilo barroco, después de que se haya invertido más de un millón de euros para hacer este proyecto del Museo del Cerrato, entre la Junta y el Grupo de Acción Local ADRI-Cerrato Palentino, algo tangible.
Además del edificio histórico del hospital, las instalaciones museísticas también se extienden hasta dos inmuebles modernistas rehabilitados, conformando todo ello un complejo dedicado a interpretar la identidad local.
Pero si hay algo por lo que destaca especialmente Baltanás es por un barrio subterráneo que esconde siglos de historia, tradición y sabor.
El barrio de Bodegas, que se ubica en el cerro del Castillo y las Erillas, cuenta con 374 bodegas subterráneas que se organizan en niveles sobre la colina.
Destaca por su antigüedad, probablemente de la época medieval. Todo este espacio fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2015 como Conjunto Etnológico.
Imagen del barrio de Bodegas de Baltanás.
El entramado bodeguero es la fiel muestra de la tradición vitivinícola del Cerrato, llegando incluso a nuestros días conservando su uso original como espacio de conservación del vino y reunión social.
Galerías, lagares y respiraderos sobre la roca del cerro que hace siglos que fue perforada. Sus características propician unas condiciones idóneas de temperatura y humedad para conservar el vino durante todo el año.
En total, son siete pisos de bodegas desplegadas por todo el cerro, cuyas chimeneas son la única pista de que están ahí, que, según algunos estudios, inspiraron a Gaudí para diseñar las chimeneas de La Pedrera.
Cabe resaltar que la gran mayoría de las bodegas hoy mantienen su uso, siendo punto de encuentro para muchos de los vecinos de la localidad.
En definitiva, Baltanás ofrece gastronomía, historia, tradición y patrimonio, haciendo que sea un destino ideal para una escapada este verano.