Tejados con cubiertas de amianto.
Hasta 800.000 euros para retirar los tejados de uralita en la provincia de Palencia
La institución provincial abre una convocatoria específica para municipios de menos de 20.000 habitantes y juntas vecinales con el fin de costear la retirada de la Uralita.
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La Diputación de Palencia quiere borrar definitivamente del mapa la vieja Uralita que todavía corona muchos de los pueblos de la provincia, y para lograrlo va a inyectar una ayuda de 800.000 euros.
Esta partida económica se ha diseñado pensando sobre todo en los pequeños consistorios y las juntas vecinales que, por falta de presupuesto, no pueden asumir el coste tan elevado y el peligro que conlleva quitar el amianto de los antiguos almacenes, colegios o polideportivos municipales.
Al final, se trata de una medida higiénica para que los vecinos puedan disfrutar de entornos rurales mucho más limpios, seguros y libres de componentes tóxicos.
Para que este dinero se reparta con total equidad y no se quede solo en los municipios más grandes, los fondos se han dividido en dos partidas muy claras.
La mayor parte de la tarta, que asciende a 650.000 euros, se ha reservado para los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, mientras que los 150.000 euros restantes irán a parar directamente a las entidades locales menores, garantizando así que los pueblos más humildes de la geografía palentina también puedan renovar sus techados.
Los alcaldes y pedáneos que decidan sumarse a este lavado de cara y tramitar el papeleo tendrán de margen hasta el próximo lunes 20 de julio de este año 2026.
Dado que el amianto es un material muy peligroso para la salud si se manipula mal, las condiciones para recibir el dinero son muy claras.
Los trabajos no los podrá hacer cualquiera: deberán contratarse obligatoriamente a empresas especializadas y registradas oficialmente para manejar este riesgo de forma segura.
La Diputación pagará hasta el 80% del coste de desmontar los viejos techados, y financiará la mitad de lo que cueste colocar la nueva cubierta transitable y libre de tóxicos.
Además, la medida tiene truco a favor de los alcaldes, ya que cubre de forma retroactiva las obras que se hayan empezado a realizar desde el pasado 1 de enero de este año.