Diana y Jesús posan en su nuevo hogar junto a una de sus dos hijas

Diana y Jesús posan en su nuevo hogar junto a una de sus dos hijas Dip. Palencia

Palencia

De una habitación compartida al "paraíso" de Diana y Jesús en un pueblo de Palencia: "La gente saluda por las calles"

La familia, con dos hijas más, vive en Torquemada, un pequeño municipio del Cerrato palentino, donde han comenzado una nueva etapa. Aquí todo es tranquilidad y tienen la sensación de haber encontrado “un hogar”.

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Diana y Jesús recuerdan bien el momento en que decidieron que algo tenía que cambiar en sus vidas. Vivían en Valladolid con sus dos hijas, Mia, de cinco años, y Hanna, de dos. Estaban compartiendo piso con otras personas y la vida diaria se había vuelto complicada, demasiado complicada.

Vivíamos en una habitación los cuatro, compartiendo la cocina y el baño con más gente. Con la otra niña pequeña la verdad es que era bastante difícil”, recuerda Diana Fuenmayor.

Hoy su realidad es, por suerte, muy distinta. La familia vive en Torquemada, un pequeño municipio del Cerrato palentino, donde han comenzado una nueva etapa.

Aquí todo es tranquilidad y tienen la sensación de haber encontrado “un hogar”.

La decisión de dejar atrás Valladolid fue complicada, pero “valiente”. Diana conoció por casualidad una iniciativa que podía abrirles la puerta a un nuevo futuro.

Lo conocí a través de un grupo de latinos en WhatsApp. Un día dije: voy a llenar la solicitud, y la envié”, recuerda.

Era el primer paso para entrar en contacto con Proyecto Arraigo, una iniciativa que trabaja con la Diputación de Palencia para facilitar que familias se instalen en pueblos de la provincia y encuentren vivienda, empleo y acompañamiento para empezar de nuevo.

Tras visitar varios municipios del Cerrato, la familia encontró lo que buscaba en Torquemada.

De una habitación compartida al "paraíso" de Diana y Jesús en un pueblo de Palencia

La decisión fue definitiva cuando llegaron las oportunidades. Diana, enfermera especializada en atención primaria, comenzó a trabajar en la Residencia de Mayores 'Alberto Acitores'.

Jesús, operario de producción, encontró posibilidades laborales en la empresa Sistem Lonch.

Sus hijas también tenían su sitio, ya que en el municipio palentino hay colegio y guardería, algo fundamental para la familia.

Con empleo, servicios y una vivienda en alquiler, la mudanza se hizo toda una realidad. Poco después, llegó el empadronamiento y el inicio de su nueva vida.

Por eso ahora Diana ya habla con tranquilidad cuando describe cómo es ahora el día a día. “El cambio fue fenomenal, de verdad. Ahora estamos muy contentos en el pueblo. La tranquilidad es otra cosa que no ves en la ciudad”.

Y es que en estos pueblos es cuando cobra más importancia aquello de que en los pequeños detalles está la diferencia.

Por ejemplo, pasear por calles, ver a las niñas crecer con más espacio o sentirse parte de una comunidad.

Los vecinos te saludan aunque no te conozcan. Hay mucha paz por las calles y eso se agradece”, explica.

Diana sabe bien que estas decisiones son complicadas y que tienen que tener ese componente de valentía para llevarlo a cabo. Por eso, no lo duda en recomendarlo.

Que no sientan ese miedo, porque yo también lo sentí, pero sí vale la pena. El cambio es muy bueno: la manera en que vives, la tranquilidad, la naturaleza…”, asegura

Yo lo recomendaría. Yo estoy feliz”, remata.

Un modelo para combatir la despoblación

La historia de esta familia no es una excepción. Forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la Diputación de Palencia junto a Proyecto Arraigo para hacer frente al reto demográfico.

En los últimos cinco años, los programas de repoblación han permitido el arraigo efectivo de 128 familias, un total de 355 personas, que han iniciado una nueva vida en distintos municipios de la provincia.

Estas semanas pasadas se publicó una nueva licitación para continuar con el servicio de repoblación, que contará con un presupuesto anual de 320.000 euros, el doble que en la etapa anterior.

El contrato podrá extenderse hasta 2029 y permitirá facilitar la llegada de al menos 270 nuevas personas, lo que elevaría el total a 625 nuevos vecinos en el medio rural palentino.

El objetivo es garantizar que quienes lleguen encuentren empleo, vivienda y un proyecto de vida estable.

Para Diana y Jesús, el futuro todavía se está escribiendo. No saben exactamente dónde estarán dentro de unos años, pero sí tienen algo claro.

Ahora tenemos una vivienda en un pueblito… y eso ya lo tenemos”, concluye Diana.