A la izquierda, Romeo y Ana, matrimonio de Ponferrada; a la derecha, Diego Montero, profesor

A la izquierda, Romeo y Ana, matrimonio de Ponferrada; a la derecha, Diego Montero, profesor EE

León

“Se movió el piso entero, fue como una bomba”: así vivieron Ana, Romeo y Diego el terremoto en Ponferrada

Tres vecinos de Ponferrada narran momentos de "pánico" cuando sus viviendas comenzaron a temblar.

El alcalde, Marco Morala, confirma que no ha afectado a la presa del pantano de Bárcena.

Más información: Un terremoto de magnitud 4 con epicentro en El Bierzo sacude la provincia de León: se registran más de 15 réplicas

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“Se movió el piso entero”. Así recuerda Ana Pérez el enorme susto que se llevó junto a su marido, Romeo López, durante el terremoto de magnitud 4,2 que sacudió El Bierzo la noche de este jueves, 15 de octubre.

El matrimonio estaba viendo tranquilamente la televisión en su casa, un cuarto piso del barrio de Flores del Sil, en Ponferrada.

Su hijo ya se había acostado y nada hacía pensar que aquella noche iba a ser diferente. Hasta que, de repente, el edificio comenzó a temblar.

“Notas cómo tu casa se mueve y escuchas un ruido extraño”, relata Ana, que reconoce que pasó unos segundos de auténtico miedo.

Eran aproximadamente las 22.34 horas cuando la sacudida sorprendió a numerosos vecinos de la comarca berciana. Apenas duró unos instantes, pero fueron suficientes para que muchos se llevaran uno de esos sustos que cuesta olvidar.

En casa de Ana y Romeo, la primera reacción fue mirarse, desconcertados. Ambos habían sentido perfectamente el movimiento, aunque en ese momento no sabían qué estaba ocurriendo.

“Fue una sensación de miedo y de pánico porque notas cómo tu casa, de repente, se mueve y escuchas un ruido extraño”, explica esta vecina de Ponferrada.

Y enseguida pensaron en su hijo, que dormía en otra habitación.

“Mi marido y yo estábamos viendo la televisión. Se empezó a mover el edificio y, una vez que sucedió, nos miramos y decidimos ir a ver si el niño estaba bien”, recuerda.

“Fue como si explotase una bomba al lado de casa”

El terremoto también pilló por sorpresa a Diego Montero, un joven profesor recién graduado que vive en Ponferrada. En su caso, acababa de meterse en la cama cuando empezó a notar que todo vibraba a su alrededor.

“Justo en mi edificio se notó mucho. No fue muy largo, pero empezó a temblar todo bastante fuerte”, cuenta.

Aunque el movimiento fue breve, la intensidad de la sacudida le sobresaltó. Pero hubo algo que le impresionó todavía más: el ruido.

“Fue como si explotase una bomba al lado de casa”, asegura Diego, que recuerda especialmente aquel estruendo inesperado que acompañó al temblor.

No fue el único que se llevó un buen susto. En distintos puntos de Ponferrada, muchos vecinos sintieron cómo se movían sus viviendas y tardaron unos instantes en comprender qué acababa de pasar.

Los vecinos salieron a la calle

En el barrio de Flores del Sil, Ana y Romeo empezaron a escuchar voces fuera de casa poco después de la sacudida.

Algunos vecinos habían salido a la calle y comentaban lo sucedido. Otros intentaban averiguar qué había provocado aquel movimiento tan extraño.

“Empezamos a oír ruido fuera. La gente había salido a la calle y estaba comentando lo que estaba sucediendo, que era un terremoto”, relata Ana.

Fue así, escuchando las conversaciones de sus vecinos, como el matrimonio terminó de comprender lo que había ocurrido. No había sido una vibración aislada de su edificio. La tierra había temblado en buena parte de El Bierzo.

Más de 35 llamadas al 112 y quince réplicas

El terremoto se registró a las 22.34 horas del jueves, con una magnitud de 4,2, según el 112.

Por su parte, la Subdelegación del Gobierno, citando al Instituto Geográfico Nacional, informó inicialmente de una magnitud de 4,0 y situó el epicentro al sureste de Priaranza del Bierzo, a diez kilómetros de profundidad.

El seísmo se sintió en más de una decena de localidades y provocó más de 35 llamadas al 112. Hasta las 03.21 horas se registraron más de quince réplicas, aunque no se han comunicado daños personales ni materiales.

Un susto difícil de olvidar

Para Ana, lo peor no fue cuánto duró el terremoto, sino la sensación de sentir que su propia casa se movía sin poder hacer nada.

“Fue cuestión de segundos, pero la sensación fue de pánico absoluto”, insiste.

Diego tampoco olvidará fácilmente aquel ruido que le sorprendió cuando acababa de acostarse. Dos maneras distintas de vivir un mismo sobresalto que, por fortuna, no pasó de ahí.

En casa de Ana y Romeo, lo primero fue comprobar que su hijo estaba bien. Después llegaron las conversaciones de los vecinos y la confirmación de que acababan de vivir un terremoto.

Todo sucedió en apenas unos segundos. Los suficientes para romper la tranquilidad de una noche cualquiera y dejar a muchos bercianos con el susto todavía en el cuerpo.

El alcalde confirma que no ha afectado a la presa

El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, confirma a EL ESPAÑOL de Castilla y León que a estas horas no se ha detectado ningún tipo de daño personal ni riesgos en infraestructuras del municipio.

De la misma manera, garantiza que la presa del pantano de Bárcena se encuentra sin "ningún problema". "No resultó dañado ni afectado el muro de contención, está perfectamente controlado y mantenido", apunta.

Es esta la principal preocupación, según reconoce, que trasladaron los vecinos instantes después del temblor en las llamadas a los servicios de emergencias.

El primer edil relata que él se encontraba en su vivienda, en un edificio de bastante altura, y que este comenzó a moverse "bastante".

Define la experiencia como un "susto ante lo inesperado" y recuerda que ya en 1997 Ponferrada vivió un terremoto más fuerte con una escala de 5,3 de magnitud.

Para Morala ese fue, en lo personal, "más impactante y fuerte de intensidad", generando "más alarma". En cualquier caso, admite que en la zona "no estamos acostumbrados" a temblores de este tipo y no esconde que ayer fue "un momento lógico de susto y preocupación".

Explica que instantes antes del temblor se sintió como un "rumor que fue creciendo, los pájaros se callaron, e inmediatamente vino un estruendo que iba incrementándose en intensidad".

El alcalde activó "inmediatamente" a la Policía Municipal y a los Bomberos de Ponferrada para que recorrieran todos los núcleos del municipio para comprobar la inexistencia de daños y también desempeñar una labor de acompañamiento e información a los vecinos.

Ya con los últimos informes en la mano, aunque "no se espera ningún tipo de riesgo", el alcalde garantiza que estarán "en alerta" por si se identificase algún daño en las infraestructuras.