Imagen de una sesión de fuegos artificiales en Valladolid y Pedro Alonso, dueño de Pirotecnias Pibierzo.
Pedro, pirotécnico: "En Castilla y León la restricción es total, aquí hemos trabajado un 15% de todo el verano, el daño es irreparable"
El sector denuncia un veto a pesar de que su actividad apenas tiene incidencia en los incendios.
Más información: El sector pirotécnico denuncia su "asfixia" en Castilla y León por la ola de vetos a los fuegos en las fiestas patronales
La temporada de verano es cada año la época más esperada para los empresarios pirotécnicos, especialmente porque son miles las localidades que en estas fechas celebran sus fiestas patronales y, por ende, recurren a espectáculos como los fuegos artificiales para componer sus programas de actividades.
Sin embargo, en los últimos años en Castilla y León está siendo bien distinto. Hasta tal punto que una nueva tendencia ha roto todos sus esquemas. "Los daños son grandísimos e irreparables", denuncia Pedro Alonso, propietario de Pirotecnia Pibierzo, ante el veto que está sufriendo.
La alerta por riesgo extremo de incendios forestales ha propiciado multitud de cancelaciones, en su caso 30 espectáculos este verano en la Comunidad, con sus correspondientes pérdidas y trabajo echado a perder.
"En Castilla y León la restricción es total, hemos trabajado un 15% de todo lo que es el periodo estival", expone el propietario de Pirotecnia Pibierzo, ubicada en Villaverde de la Abadía (Carracedelo, León).
El empresario berciano lamenta las anulaciones constantes en su Comunidad, mientras que sí que han podido disparar en otros puntos de la geografía nacional. "El resto de regiones no tienen esa prohibición total. Venimos del 15 y 16 de agosto, disparamos a lo largo de todo el país menos en Castilla y León", insiste.
El caso de Pedro es también el de otros tantos centenares de pirotécnicos de todo el país, hasta el punto de que la Asociación Española de la Pirotecnia (AEPIRO) ha denunciado una "asfixia" al sector por el veto al uso de pirotecnia fuera de las zonas de influencia forestal, en especial en Castilla y León, Aragón, Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura.
Los profesionales de la pólvora se encuentran ante la situación de que, cuando se da una cancelación, la contraprestación no existe. Es decir, el espectáculo se anula y no reciben nada, ni la retribución acordada con la entidad organizadora ni una ayuda de las administraciones.
"Aparte de no disparar, todavía origina gastos al bolsillo de la empresa. Hay que pagar trabajadores, seguros sociales, dietas, comidas, hoteles, gasoil... estamos doblemente castigados", lamenta Pedro.
Incidencia "ínfima" en los incendios
Uno de los datos que utiliza AEPIRO para desmontar las restricciones son los reflejados en la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF), elaborada por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.
Dicho informe expone que en Castilla y León se registraron 12.580 incendios forestales entre 2015 y 2023, pero únicamente el 0,016% tienen detrás una causa directamente relacionada con la pirotecnia.
Es más, ocupa el puesto 54 de 89 causas registradas, con apenas 17 incidentes en números totales y 29,09 hectáreas quemadas de 180.587,80 que han ardido en todo este periodo.
"La probabilidad de provocar un incendio con pirotecnia es ínfima. En localidades grandes o ciudades es imposible con las dotaciones de bomberos que hay", señala Pedro.
Este argumento, precisamente, también es defendido por AEPIRO, que además apunta a un "fraude de ley y la falacia del riesgo urbano".
La asociación señala que gran parte de los vetos se basan en la legislación de prevención de incendios forestales y en la Ley de Montes, que en su artículo 5 excluye "expresamente de su ámbito al suelo urbano consolidado y a los terrenos agrícolas sin continuidad forestal, donde se dispara, en su mayoría, la pirotecnia".
"Más del 80% de los municipios españoles cuenta con al menos uno. La inmensa mayoría son locales, puntuales, de pequeño formato y alejados de terreno forestal, sobre los que la afección real a los bosques es nula", recalcan.
Las fuertes restricciones, además, se suman a la falta de flexibilidad, ya que Pedro también critica que cuando se produce una cancelación por la declaración de alerta de incendios, tampoco atienden a sus peticiones para cambiar el día de los espectáculos.
"No nos lo cambian. Yo quise cambiar una fecha, teníamos una mañana y todo el día siguiente, llamamos y dijeron que ya no daba tiempo", lamenta.
También se encuentran con restricciones "de un día para otro", sin apenas aviso. "Eso es lo lamentable. Además de restringirnos nos ponen trabas", incide.
Para el pirotécnico berciano, cree que toda esta situación "desanima a la entidad organizadora", en la mayoría de los casos ayuntamientos, a querer contratar este tipo de espectáculos.
Las pérdidas serán "mucho mayores"
Pedro avisa de que las pérdidas hasta final de septiembre todavía serán "mucho mayores" incluso advierte de que en estos momentos el futuro del sector está "en riesgo".
"Somos un sector muy específico, muy minoritario, y encima no nos dan ningún tipo de ayuda ni subvención", insiste el berciano.
En lo que va de verano, Pirotecnia Pibierzo ha tenido que renunciar ya a alrededor de tres decenas de espectáculos que se han visto cancelados por estas circunstancias. Pero Pedro, además, puntualiza que también hay localidades que no tienen fuegos artificiales, pero "sí utilizan cohetes voladores y pirotecnia para las procesiones. Todo eso también pasa a cero".
Su principal reivindicación no es otra que la de poder desempeñar su actividad, siempre que se reúnan las condiciones de seguridad suficientes, sin trabas ni vetos injustificados. "Que me dejen trabajar, que no hagan esa restricción total porque si no salimos y no generamos es la hecatombe, nos vamos a la ruina", sentencia.