Efectivos en Vega de Espinareda
Tres de los cuatro incendios en nivel 1 de León quedan estabilizados tras una noche de evolución favorable
La Junta mantiene en IGR 1 únicamente el fuego de Congosto por la extensión de su perímetro, mientras continúan las labores de vigilancia para evitar reactivaciones.
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La situación de los incendios forestales en la provincia de León ha mejorado de forma notable durante la noche. Tres de los cuatro fuegos que permanecían activos en nivel 1 del Índice de Gravedad Potencial han quedado estabilizados tras una evolución favorable, según la información facilitada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Se trata de los incendios de Vega de Valcarce, Pradela, en la zona de Sotelo, y San Vicente. Todos ellos han pasado a considerarse estabilizados después de que los trabajos de extinción y las condiciones meteorológicas hayan permitido asegurar sus perímetros.
El único incendio que continúa en IGR 1 es el de Congosto. La Junta explica que se mantiene en ese nivel principalmente por la extensión de su perímetro, que requiere más tiempo de trabajo para garantizar que se eliminan todos los puntos calientes.
La mejoría llega después de una jornada de intenso trabajo sobre el terreno. Durante el día de ayer llegaron a intervenir 520 profesionales del operativo INFOCAL de la Junta de Castilla y León y del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
A ese despliegue se sumaron los relevos nocturnos, que han permitido dar continuidad a las labores durante la madrugada. El incremento de la humedad relativa también ha contribuido a mejorar la situación general de los fuegos.
Desde la Consejería de Medio Ambiente recuerdan que los estados de los incendios, de mayor a menor gravedad, son IGR 2, IGR 1, activo, estabilizado y controlado.
Que un incendio se dé por estabilizado significa que su perímetro se encuentra asegurado y que no presenta puntos calientes activos. Aun así, desde la Junta advierten de que pueden aparecer nuevos puntos calientes dentro de la superficie quemada o arder vegetación que no se haya consumido, ya que el terreno mantiene todavía temperaturas elevadas.
Por este motivo, la vigilancia continúa con agentes medioambientales y alguna autobomba hasta que exista seguridad suficiente para dar los incendios por controlados.
La Consejería subraya además que no es extraño que en un incendio estabilizado pueda verse alguna pequeña columna de humo. Los equipos permanecen en la zona precisamente para vigilar esa evolución y actuar si fuera necesario.
El resto de incendios activos también ha evolucionado favorablemente durante la noche. A medida que exista seguridad de que no se van a reactivar, la Junta irá modificando su estado.
La situación supone un alivio respecto a la jornada anterior, cuando los trabajos nocturnos se centraban en contener el avance de varios incendios en la provincia de León y evitar que las llamas ganaran terreno durante las horas de menor visibilidad.