Sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, en Burgos.

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León

Veinte puñaladas tras una discusión entre amigas en León: el TSJ confirma la condena de cuatro años e indemnización

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León reconoce la condena de un incidente ocurrido en abril de 2023.

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El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de cuatro años impuesta a una mujer por un delito de homicidio en grado de tentativa tras atacar brutalmente a una amiga en una vivienda de León en abril de 2023.

La sentencia, dictada el pasado 19 de mayo en Burgos, rechaza los recursos presentados tanto por la defensa de la acusada como por la acusación particular y mantiene íntegramente el fallo de la Audiencia Provincial de León.

Los hechos ocurrieron el 29 de abril de 2023, cuando la condenada y la víctima, amigas hasta entonces, se encontraban en el domicilio de la agresora “tomando algo y charlando”.

Según los hechos probados, una discusión desencadenó el ataque. Cuando la víctima intentaba abandonar la vivienda, la acusada cogió un cuchillo de cocina de diez centímetros de hoja y le asestó al menos veinte puñaladas en la cara, cuello, tórax, abdomen y brazos.

La víctima logró sobrevivir gracias a la rápida atención médica y a la intervención de la hermana de la agresora, que llegó al domicilio en pleno ataque.

El tribunal destaca que el cuchillo llegó incluso a doblarse durante la agresión.

Las lesiones sufridas fueron de extrema gravedad. La mujer padeció traumatismo craneal, múltiples heridas punzantes y lesiones hepáticas que afectaron a órganos internos, además de secuelas físicas y psiquiátricas permanentes.

Permaneció ingresada en la UCI y necesitó 152 días para recuperarse.

La defensa solicitó que los hechos fueran considerados un delito de lesiones agravadas y no tentativa de homicidio, alegando que no existía intención de matar.

Sin embargo, el TSJ considera acreditado el “animus necandi” —la intención homicida— por el elevado número de cuchilladas, el uso de un arma blanca y la dirección de los ataques hacia zonas vitales.

“El elevado número de cuchilladas, la utilización de un cuchillo de 10 centímetros y las heridas en órganos internos permiten inferir de manera concluyente la existencia de un propósito homicida”, señala la resolución.

Por otro lado, la acusación particular y la Fiscalía pedían elevar la condena al considerar que existió alevosía y que los hechos debían calificarse como tentativa de asesinato.

El tribunal también rechaza esta pretensión al entender que, aunque hubo un ataque sorpresivo, la víctima pudo defenderse parcialmente y no existió una situación de indefensión absoluta.

La condena incluye además una orden de alejamiento de 500 metros durante 14 años, prohibición de comunicación con la víctima y cinco años de libertad vigilada.

La agresora deberá indemnizar a la víctima con más de 68.000 euros por las lesiones y secuelas sufridas.

El tribunal también mantiene las atenuantes de confesión y reparación del daño, al considerar que la acusada reconoció los hechos desde el primer momento y realizó pagos periódicos pese a su limitada capacidad económica.