Montañero de rescate en los Picos de Europa de Caín (León).
Alerta máxima en Picos de Europa por la desaparición de un montañero británico atrapado por el temporal
Protección Civil, el GREIM y equipos de Asturias coordinan un complejo operativo por tierra y aire tras una noche de búsqueda sin éxito debido a las pésimas condiciones meteorológicas.
Más información: Rescate aéreo en León: evacúan en helicóptero a una mujer tras desmayarse en una pista de alta montaña
Horas de angustia en los Picos de Europa. Los servicios de emergencia trabajan a contrarreloj para localizar a un montañero británico de 61 años que desapareció ayer jueves por la tarde en las inmediaciones de Caín (León).
El hombre logró contactar con el 1-1-2 sobre las 19:11 horas, avisando de que estaba completamente desorientado, agotado y atrapado por el mal tiempo en una zona de alta montaña.
Desde ese momento, el rescate se ha convertido en una lucha contra los elementos. Aunque el Centro Coordinador de Emergencias logró situarlo en la canal de Moeño, cerca de la Torre de Pamparroso, la densa niebla, el viento y la lluvia intermitente impidieron que el helicóptero de la Junta pudiera avistarlo ayer.
Al caer la noche, y bajo una intensa nevada, rescatadores de Protección Civil y miembros del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Sabero se echaron al monte a pie para peinar la zona hasta la madrugada, desafiando unas condiciones extremas.
Esta mañana, con los primeros rayos de luz, el dispositivo se ha reforzado. La Agencia de Protección Civil ha desplegado en la zona el vehículo APOLO, que funciona como Puesto de Mando Avanzado para coordinar cada paso de los equipos sobre el terreno.
El helicóptero sigue en alerta máxima, esperando a que las nubes den un respiro para volver a volar, mientras se ha pedido colaboración urgente a los equipos de rescate de Asturias para ampliar el radio de búsqueda.
Búsqueda del montañero desaparecido en Caín (León).
La prioridad absoluta es encontrar al montañero cuanto antes, ya que las bajas temperaturas y el cansancio acumulado tras una noche a la intemperie en Picos de Europa son ahora mismo el mayor enemigo de los rescatadores.