María Martín-Granizo Ferreiro en la nieve.

María Martín-Granizo Ferreiro en la nieve. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

León

La vida de María tras su diploma paralímpico: “Nunca me han tratado diferente porque me falte una pierna”

La leonesa acabó octava en la prueba de eslalon (categoría pie) en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. Demuestra que “con ganas, todo se consigue”.

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María Martín-Granizo Ferreiro (León, 2006), nació con una agenesia femoral (fémur corto congénito) en la pierna derecha. Sin embargo, esto no le ha impedido cumplir sus sueños y metas. @conelpieizquierdo es el nombre de su cuenta de Instagram.

La leonesa derriba barreras mientras desciende por las montañas y con destreza se mueve entre las olas. Pese a su juventud, tiene 20 años, presume de tener un gran palmarés porque “el éxito está en la constancia”, como cuenta en esta entrevista a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La esquiadora conquistó su primer diploma paralímpico el pasado 14 de marzo de 2026 tras finalizar en la octava posición en la prueba de eslalon (categoría de pie) en esos Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

Este diploma ha permitido a María tener un mayor altavoz pasando por programas como La Revuelta. Así ha conseguido darse a conocer con una naturalidad, alegría y ambición que demuestra en esta conversación.

“Nunca me han tratado diferente porque me falte una pierna”, asegura nuestra entrevistada que nos cuenta como ha sido y es su vida.

Su vida

“Me defino como una persona muy activa y feliz. Con grandes aspiraciones. Amiga de mis amigos y muy familiar”, asegura María Martín-Granizo, que compatibiliza su actividad deportiva estudiando Nutrición y Dietética a distancia en la UNIR.

Nació con agenesia femoral y, desde pequeña, se las tuvo que arreglar con una sola pierna. Desde pequeña “nunca se ha sentido diferente” por esto y asegura que mucha culpa de ello la tienen “sus padres”.

“Tengo dos hermanos. Una melliza y uno que es dos años mayor que yo. Tuve una infancia normal porque siempre hemos tratado mi problema de forma normal. Nunca me han tratado diferente porque me falte una pierna”, explica.

Por todo ello, y pese a las adversidades, nuestra entrevistada recuerda sus años pequeños “con cariño” y quiere, como la que más, a su tierra: León. De hecho, fue la encargada de hacer el saque de honor el pasado domingo en el encuentro en el que la Cultural Leonesa se impuso al Real Valladolid por un gol a cero.

“Siempre me imaginé siendo deportista profesional. Mi sueño no era trabajar de algo. Cuando empecé a competir me gustó y esperaba seguir haciéndolo más adelante”, afirma.

Cosa que ha conseguido.

María Martín-Granizo Ferreiro, siempre sonriente

María Martín-Granizo Ferreiro, siempre sonriente Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El deporte

Nunca he tenido ningún problema de confianza a lo largo de mi vida ni me he sentido insegura por mi pierna. No me ha impedido hacer nada. Mi familia siempre ha adaptado todo y me ha ayudado para tener las menores barreras posibles”, explica.

Es una chica con valor. Su carácter ayuda a superar las cosas de forma más sencilla. Su fuerza se transmite en esta conversación. Es una joven única y con gran sentido del humor, como también demostró en el programa de David Broncano.

“Comencé a practicar esquí con ocho años en la Cordillera Cantábrica. Lo hacía con niños y niñas que no tenían discapacidad. Ahí me empezó a encantar la competición. Con 12 años fui a los Campeonatos de España para personas con discapacidad. Tras ganar, entré dentro del equipo de Jóvenes Promesas Paralímpicas de Deportes de Invierno del Comité Paralímpico Español”, explica.

Practica esquí, en la modalidad de gigante y eslalon adaptado y también surf. El deporte le aporta “mucha felicidad y libertad”. Asegura que “lo disfruta” y que son disciplinas que “también puede compartir con familiares y amigos”.

Su diploma paralímpico

Nuestra entrevistada conquistó su primer diploma paralímpico ese ya inolvidable 14 de marzo de 2026. Todo tras finalizar en la octava posición en la prueba de eslalon (categoría de pie) durante los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

Aún tenía 19 años y fue la deportista más joven de la delegación española en la cita olímpica. Un resultado que supuso un hito histórico, porque era el primer diploma paralímpico de invierno para un deportista de Castilla y León.

María Martín-Granizo Ferreiro durante los Juegos Paralímpicos en Italia.

María Martín-Granizo Ferreiro durante los Juegos Paralímpicos en Italia. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La experiencia fue muy buena. Participé en el gigante y en la modalidad de esquí alpino de eslalon que es donde conseguí el diploma. Sentí mucho orgullo porque, al final, estás entrenando para conseguir objetivos. Tenía claro que debía hacer un top-10 y lo conseguí”, añade.

Algo que le ha dado visibilidad y que ayuda para conocer que, con ese esfuerzo y dedicación, todo se puede.

Visibilidad y Juegos de 2030

“Está bien que programas conocidos de televisión como puede ser La Revuelta, nos llamen para dar visibilidad al deporte adaptado y que la gente entienda que no somos unos pobrecitos”, asegura nuestra entrevistada.

Está orgullosa y agradece todos los reconocimientos que se han sucedido, sobre todo, en León. La que es su ciudad. Ahora toca descansar unos días, de forma merecida, sin olvidarse del gimnasio, para afrontar nuevos retos.

Mi mirada está puesta en conseguir medalla en los Juegos Paralímpicos de 2030, en esquí y ojalá que en surf. Luchamos para que este segundo consiga ser deporte paralímpico”, explica.

Mientras busca esta medalla, toca disfrutar del diploma y de la vida con el deseo de “seguir siendo feliz”, como apunta María Martín-Granizo.