Centro Penitenciario Villahierro, en León
Alarma en la cárcel de Mansillas (León): siete funcionarios agredidos en una semana, dos están en el hospital
El sindicato CSIF denuncia ante la Subdelegación del Gobierno una "escalada de violencia" tras tres incidentes que han dejado a dos trabajadores hospitalizados.
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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha hecho saltar todas las alarmas sobre la situación de seguridad en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas.
A través de un escrito registrado este lunes 23 de febrero ante el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, el sindicato alerta de una “preocupante” sucesión de ataques que se ha saldado con siete funcionarios agredidos en apenas siete días.
La pasada semana fue especialmente negra para la plantilla de Villahierro. El incidente más grave tuvo lugar el sábado 21 de febrero en el módulo 14, donde un interno atacó a cuatro trabajadores utilizando un palo de escoba fracturado a modo de arma blanca.
Los cuatro empleados requirieron asistencia médica y uno de ellos tuvo que ser evacuado de urgencia a un centro hospitalario.
Este brutal ataque no fue un hecho aislado. El miércoles 18 ya se habían registrado otros dos episodios. Por la mañana, una agresión a un funcionario en el módulo 2.
Por la tarde, dos trabajadores resultaron heridos con diversos golpes al intentar mediar en una pelea entre reclusos en el módulo 4. Uno de ellos también terminó en el hospital.
Superpoblación y falta de recursos
Para CSIF, estos hechos son el síntoma de un "deterioro sistémico". El sindicato señala directamente al incremento del 32% de la población reclusa en menos de un año como uno de los factores detonantes, una presión asistencial que no ha venido acompañada de un refuerzo proporcional de los medios.
"La vulnerabilidad es consecuencia directa de la insuficiencia de plantilla y la carencia de recursos técnicos", denuncian desde el sindicato, subrayando que los trabajadores se encuentran en una situación de "total exposición".
Críticas a la nueva dirección
El sindicato ha sido especialmente duro con la gestión actual del centro. Según el escrito registrado, la reciente incorporación de una nueva dirección está “debilitando la autoridad” de los funcionarios. Acusan a la cúpula de mostrar una "preocupante falta de interés" por la seguridad de sus empleados, lo que ha generado un clima de descontento y desamparo generalizado.
"La dirección parece haber olvidado el cuidado de su activo más valioso: sus trabajadores", lamenta CSIF.
Finalmente, el sindicato ha querido trasladar públicamente su apoyo y deseos de pronta recuperación a los compañeros heridos, poniendo en valor su compromiso en un entorno que califican de "cada vez más complejo y peligroso".