Imagen del derrumbe.
Un nuevo derrumbe de rocas y tierra cierra el acceso a Peñalba de Santiago solo un mes después de su reapertura
Las intensas lluvias, el deshielo y la crecida del río Boeza provocan este nuevo argayo.
Más información: La nieve y el hielo aíslan a Peñalba de Santiago tras el cierre de la carretera del Morredero
La carretera a Peñalba de Santiago (León) por el Valle del Oza vuelve a estar cortada a consecuencia de un nuevo derrumbe de rocas y tierra, tan solo un mes después de que la Diputación de León limpiase el argayo anterior y reestableciera el tráfico.
Este nuevo derrumbe es consecuencia de las continuas lluvias, el deshielo de la nieve y la crecida del río Boeza, según ha confirmado la pedánea, Susana Rodríguez Panizo, a Ical. “Está peor que la otra vez, la carretera se cae a trozos”, explicó.
Por eso cree que la carretera será “insalvable”, después de que no se haya acometido la obra necesaria para evitar estos continuos arrastres que caen sobre la carretera. “Hace años que no se veía algo así. La climatología no nos está ayudando”, añadió.
Ahora, de nuevo, los vecinos Peñalba de Santiago dependen de la carretera del Alto de la Cruz, una cía muy complicada y que en invierno sufre continuas nevadas.