León

El poblado ferroviario de San Andrés (Astorga) entra en el la Lista Roja de Hispania Nostra

27 noviembre, 2020 12:58

El complejo ferroviario de la Compañía del Oeste de Astorga (León) se presenta como el único dotado de poblado ferroviario en la línea Plasencia-Astorga conservado en Castilla y León y el único conjunto planificado homogéneo aislado de localidades preexistentes en el noroeste de la península. Los pabellones y la estación, ubicados en el barrio de San Andrés, acaban de ser incluidos en la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra.



El entorno mantiene los restos de la única rotonda ferroviaria que se conserva en pie de esta compañía y se trataría además de la segunda rotonda ferroviaria más antigua conservada en el noroeste de España, detrás de la de Valladolid, de la Compañía del Norte. La desaparición del resto de rotondas de la Compañía del Oeste (Arroyo Malpartida y Monfragüe-Plasencia) sitúa la de Astorga junto al poblado, como el último complejo ferroviario completo sobre el que poder hacer una lectura interpretativa de las relaciones funcionales del ferrocarril: estación+depósito+poblado.



“Pese a ello, amenaza ruina”, señalan desde el colectivo, que explica que el deterioro de las instalaciones en las últimas décadas ha sido progresivo, acelerándose con el paso de los años, y que únicamente los pabellones habitados mantienen unas mínimas condiciones de conservación.



Consta que algunas de las viviendas de los pabellones abandonados han sido reutilizadas como alojamiento de personas en situación de dificultad, en una realidad considerada por el Secretariado Gitano en 2008 como ‘chabolismo vertical’. Asimismo, las instalaciones de la estación de viajeros y las primeras viviendas han sido adaptadas para residencia informal. Prácticamente todos los elementos metálicos de la instalación ferroviaria han sido desmantelados, a excepción de las cubas de agua o depósitos, detallan.



El Inventario de Poblados ferroviarios de España, publicado por la Fundación de Ferrocarriles Españoles, señala que la construcción de las primeras viviendas en el recinto de la estación se iniciaría en 1912. Los restos de las instalaciones ferroviarias se suceden alineadas y paralelas a la playa de vías salpicada de toperas. En la primera mitad del recinto se distribuyen la vivienda del guardabarreras del paso a nivel, un depósito de cereal y una báscula, ruinas de los muelles y del muelle de ganados, el edificio de la estación de viajeros, las primeras viviendas ferroviarias y la escuela.



En el extremo sur se concentran las instalaciones de arquitectura modernista característica de la Compañía del Oeste, conocidas popularmente como “Pabellones del Oeste” y con la perspectiva rematada por la rotonda ferroviaria. Este conjunto se extiende en los últimos 250 metros de la estación y se compone de los equipamientos residenciales levantados en 1926 y las instalaciones del depósito de locomotoras formado por el transformador eléctrico, 2 cubas de agua, el puente giratorio y el edificio de la rotonda para cuatro locomotoras.



El conjunto residencial cuenta con tres pabellones de tres alturas destinados a viviendas de familias de ferroviarios, y el cuarto era el dormitorio de personal desplazado. La distribución de estos edificios es paralela a las vías, formando una hilera que define una estampa reconocible y característica del perfil de Astorga.



Arquitectónicamente, el conjunto de los Pabellones del Oeste y la rotonda responden a la formulación característica de la Compañía del Oeste, de corte modernista. Planteado como una solución catálogo y una arquitectura de marca, los alzados presentan paños de piedra y recercados de vanos y cornisas de ladrillo. Los edificios de los pabellones presentan planta rectangular con dos y tres alturas y cubierta a dos aguas de teja árabe. Los paramentos de los pabellones y rotonda están construidos de mampostería y presenta una distribución simétrica de sus huecos.



La fachada de piedra presenta como rasgo ornamental el trabajo de ladrillo visto en los vanos, de arco rebajado, y en los que se destaca el resalte de su clave. El ladrillo también se presenta en esquinas, impostas, cornisa y chimeneas de planta cuadrada. El alféizar de las ventanas es de piedra, y el zócalo de los edificios se construye de sillarejo. En la fachada lateral se localiza un óculo en el hastial para la ventilación de la cubierta, concluyen.