Nerea Angulo, concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Medina de Pomar

Nerea Angulo, concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Medina de Pomar Cedida

Burgos

Medina de Pomar hace de Aventura en la Selva un motor turístico: “Los niños disfrutan y los mayores aprenden”

Nerea Angulo, concejala de Cultura y Turismo, anima a visitar hasta el 30 de agosto esta exposición que convierte el Museo de las Merindades en un recorrido entre animales, vegetación tropical y naturaleza.

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El calendario veraniego de actividades en Medina de Pomar (Burgos) no deja muchos huecos libres, siempre hay algo que hacer, ver o disfrutar.

Un municipio donde una exposición puede convertir las salas de su museo en una selva, una plaza puede transformarse en escenario de circo y una noche de agosto puede terminar mirando al cielo para perseguir estrellas.

“Siempre llega el fin de semana, llega antes de semana y vas a encontrar algo que hacer”, resume Nerea Angulo, concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Medina de Pomar a EL ESPAÑOL Castilla y León.

La frase es un lema de una localidad que ha planteado el verano de 2026 como una sucesión de propuestas para públicos muy diferentes.

Familias, niños, jóvenes, aficionados al deporte, amantes del arte, visitantes y también quienes simplemente buscan una excusa para quedarse un día más.

La propuesta más llamativa para las familias tiene su particular puerta de entrada en el Museo Histórico de Las Merindades.

Allí, hasta el 30 de agosto, Aventura en la Selva convierte el espacio expositivo en un recorrido entre animales, vegetación tropical y escenarios inspirados en la naturaleza.

“Una experiencia pensada para compartir entre amigos y familia”, apunta Nerea.

La idea responde a una estrategia que la concejala explica “durante los meses de verano el museo busca atraer a ese público familiar que llena Medina de Pomar y buena parte de Las Merindades”.

Este año el salto temático lleva directamente a la selva y al universo de El Rey León, con grandes figuras de Simba y Mufasa, de cuatro y tres metros respectivamente, además de otros elementos decorativos y animales que aparecen repartidos por las salas.

Cartel de la exposición Aventura en la Selva

Cartel de la exposición Aventura en la Selva Cedida

El objetivo no es que los niños entren en el museo y se encuentren únicamente con una exposición. La intención es que quieran recorrerlo entero.

“Los más pequeños disfrutan de esas figuras, de esos leones, de esos animales, pero los más mayores además van aprendiendo y conociendo un poco más sobre el museo, sobre la comarca”, señala Angulo.

La visita, explica, se prolonga aproximadamente entre 45 minutos y una hora y combina el atractivo visual de la instalación con la audioguía del propio museo. “Es para todas las edades”, resume.

La exposición forma parte, además, de una programación que cambia periódicamente.

El Ayuntamiento mantiene dos espacios expositivos y busca que las muestras sean diferentes entre sí: pintura, fotografía, escultura, técnicas diversas y, en verano, propuestas de carácter más familiar.

La filosofía, en palabras de la responsable municipal de Cultura y Turismo, consiste en que “todo el mundo encuentre siempre algo que pueda hacer”.

Un museo que es mucho más que una exposición

Hay otra razón para que el museo tenga un papel central. El edificio está en el propio Alcázar de los Condestables, uno de los grandes símbolos de la localidad.

“El museo y el alcázar son nuestro emblema”, presume, ya que “es lo que según llegas a Medina más se ve y es a donde viene la gente.

Por eso, para el Ayuntamiento, el museo funciona como una especie de “puerta de entrada” al municipio.

El visitante puede acudir atraído inicialmente por una exposición familiar, pero terminar descubriendo el patrimonio, la historia de Las Merindades y el casco histórico.

La entrada general a ‘Aventura en la Selva’ cuesta cuatro euros e incluye también el acceso al Museo Histórico de Las Merindades y la audioguía.

Existen descuentos y gratuidades para determinados colectivos y, según explica Angulo, la última hora de los martes es gratuita para todo el mundo.

El horario previsto permite organizar la visita tanto por la mañana como por la tarde.

De martes por la tarde a domingo por la mañana, de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 19:00 horas.

Una ciudad que se llena en verano

La apuesta por las familias no es casualidad. Medina de Pomar es una localidad con una importante presencia de población estacional y segundas residencias.

“Tenemos muchos veraneantes que tienen residencias sobre todo en Vizcaya y en Euskadi”, explica Angulo.

Ese perfil sirve para apostar por una programación que ofrece alternativas que permitan compartir tiempo entre generaciones, pero también mantener propuestas específicas para parejas, visitantes individuales, etc.

Y el calendario de este verano tiene de todo.

La programación municipal combina cultura, deporte, música, teatro, cine, exposiciones, actividades infantiles, propuestas juveniles y turismo.

En julio, por ejemplo, Medina ha acogido un mercado pirata, propuestas de arte y pintura, cine de verano, teatro, el Festival Medina de Circo, actividades deportivas, conciertos y diferentes iniciativas vinculadas al patrimonio.

El circo ocupa un lugar especial. La novena edición de ‘Medina de Circo’ lleva espectáculos de humor, magia, clown, equilibrismo y acrobacias tanto al núcleo urbano como a diferentes pedanías, entre ellas Santurde, Criales y Oteo.

Y agosto llegó con uno de esos acontecimientos difíciles de olvidar: el eclipse total de Sol del 12 de agosto. El programa municipal contempló observaciones desde diferentes puntos de Medina y desde la terraza del Alcázar.

“Nos queda mucho verano”, advierte Angulo. Y no es una exageración.

La Noche en Blanco

Entre todas las citas, la Noche en Blanco ocupa un lugar especial. La edición de 2026 se celebró el pasado 7 de agosto y alcanzó su decimoquinta edición, consolidada como una de las grandes citas culturales del calendario medinés.

El Ayuntamiento la define como un evento construido con la participación de asociaciones, colectivos, hostelería, artistas y ciudadanía.

Para Angulo, precisamente ahí reside una de las claves de su éxito.

“Cada año conseguimos que venga más gente, lo cual en eventos que llevan como 15 años es complicado superarse y lo seguimos consiguiendo”, explica.

Detrás de la suma de actividades hay también una estrategia turística y económica.

Nerea Angulo reconoce que al Ayuntamiento le interesa que el visitante no se limite a acudir a una actividad concreta y marcharse.

“Nos gusta un turista que se quede, que se aloje y que pase por nuestro comercio local, nuestros bares y restaurantes”, afirma.

Así que cultura y ocio como reclamo; patrimonio como argumento; hostelería, alojamiento y comercio local como beneficiarios. La ecuación es fácil.

“Somos una ciudad de servicios y todo lo que hacemos es para fomentar nuestro comercio local”, resume.

Por eso el programa turístico no se limita al museo. Angulo invita a descubrir el Alcázar, realizar visitas guiadas por el casco histórico, conocer la sala etnográfica y recorrer el patrimonio de la localidad. “Que se vengan y lo conozcan”, reclama.

Septiembre cambia el escenario

Y cuando agosto se despida y la selva abandone las salas del museo, Medina de Pomar no tiene previsto cerrar el telón.

La programación de septiembre cambia de registro, aunque mantiene la apuesta por la variedad.

El 4 de septiembre está prevista la inauguración de Un universo de colores en el arte sin barreras, de Olaia Uribarri Garrido, en la Sala de Bellas Artes del Museo Histórico de Las Merindades.

La muestra permanecerá hasta el 27 de septiembre.

Angulo explica que conocieron a la joven artista a través de la asociación Creciendo en Merindades y que sus pinturas les llamaron la atención. “Nos encantaron sus pinturas”, relata.

Pero no será la única novedad. El 5 de septiembre llegará Materia Plural, de un colectivo femenino de artistas vascas. La muestra ocupará las salas de la planta baja y se prolongará hasta el 21 de octubre.

El programa contempla una visita guiada el 12 de septiembre, una mesa redonda sobre arte y procesos creativos y, posteriormente, talleres vinculados a la exposición.

Una selva para los niños. Arte para los aficionados a la pintura y la escultura. Circo para todos los públicos. Deporte para quienes prefieren competir, aquí hay de todo.

“Cuando vengas te vas a encontrar algo que hacer para todas las edades”, asegura.

La invitación final de la concejala es sencilla, hay que entrar en las redes municipales, consultar el programa y elegir. Porque en Medina de Pomar, al menos este verano, parece bastante difícil que el calendario se quede en blanco.