Vista en el juicio verbal de desahucio de las exmonjas del monasterio de Belorado (Burgos)

Vista en el juicio verbal de desahucio de las exmonjas del monasterio de Belorado (Burgos) R. Ordóñez ICAL

Burgos

Las siete exclarisas de Belorado se enfrentan a 12 años de cárcel por presuntos delitos contra cinco monjas mayores

Tanto la Fiscalía como la acusación particular coinciden en la calificación de los hechos después de la apertura de juicio oral por parte del Tribunal de Instancia número 5 de Bilbao.

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Las siete exclarisas del monasterio de Belorado se enfrentan a una petición de 12 años de cárcel para cada una de ellas por presuntos delitos de coacciones, trato degradante, abandono, omisión del deber de socorro y apropiación indebida o administración desleal, como han informado desde el gabinete de comunicación de las monjas.

Todo en relación con la gestión y el cuidado de las cinco monjas mayores que estaban bajo su responsabilidad, como ha podido confirmar EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular que ejerce la Oficina del Comisario Pontificio, coinciden en sus escritos de calificación presentados tras la apertura de juicio oral dictada por el Tribunal de Instancia número 5 de Bilbao.

Todo en unos hechos que se remontan al periodo en el que las religiosas se encontraban en el convento de Orduña, perteneciente a la misma comunidad, donde se produjo la intervención de la Guardia Civil junto a la comisión judicial.

Las cinco religiosas afectadas tenían edades comprendidas entre los 87 y los 101 años y permanecieron bajo la responsabilidad de las procesadas hasta el pasado 18 de diciembre.

En el banquillo se sentarán la exabadesa Laura García de Viedma (sor Isabel de la Trinidad), junto a Susana Varo (sor Paloma), Ana Paz (sor Belén), Sandra del Río (sor Alma), María Roser Más (sor Berit), Susana Mateo (sor Sión) e Isabel Jiménez (sor Israel).

Las exclarisas defienden su inocencia

Ante las informaciones relativas a este procedimiento judicial que “nos afecta” y “conforme a la información trasladada por nuestra representación legal, Fiscalía y acusación particular han solicitado 12 años de prisión para cada una de las monjas de Belorado” y “queremos expresar públicamente nuestro desacuerdo”, aseguran las cismáticas a través de un comunicado recogido por este periódico.

“Queremos reiterar que seguimos considerándonos plenamente inocentes de las graves acusaciones que se nos atribuyen en relación con nuestras queridas hermanas mayores. Afrontamos este procedimiento con la serenidad de quien sabe que no ha cometido los hechos que se le imputan y con la esperanza de que la verdad pueda quedar plenamente acreditada”, añaden.

Apuntan, además, que “lejos de encontrar comprensión” sienten que “la presión sobre nuestra comunidad no ha dejado de aumentar asemejándose más bien a una caza de brujas como en la antigua inquisición”.

“Vivimos este proceso con enorme tristeza y con la convicción de que se pretende quebrar nuestra comunidad y destruir nuestro proyecto de vida. Sin embargo, queremos dejar claro que no renunciaremos a aquello en lo que creemos. Seguiremos adelante con la misma determinación que nos ha acompañado hasta ahora”, añaden en el escrito.

Afirman que “algunos nos consideran monjas rebeldes” y que ellas “prefieren definirse como mujeres de fe” que son “conscientes de sus decisiones y dispuestas a asumir las consecuencias de actuar conforme a nuestra conciencia”.

“Nuestra fortaleza nace de la fe, de la oración y de la esperanza. Desde nuestra perspectiva, todo lo que estamos viviendo supone una persecución y un castigo por haber desafiado a la autoridad eclesiástica y haber seguido el camino que, en conciencia, entendimos que debíamos recorrer. Esa es nuestra vivencia y así queremos expresarla públicamente”, añaden.

Dicen que “a pesar del sufrimiento no responderemos con odio ni con resentimiento” y que “continuaremos defendiendo nuestra integridad, libertad de conciencia y vocación confiando en que la verdad prevalecerá”.

“Pedimos respeto para nuestra comunidad, para nuestra libertad de conciencia y para el derecho de la sociedad a conocer todas las circunstancias de este caso antes de emitir un juicio definitivo”, finaliza el escrito.