El incendio en Burgohondo, Ávila.
El incendio de Burgohondo deja 37.800 hectáreas afectadas provisionalmente: más de una vez y media la ciudad de Ávila
Los datos provisionales se basan en las imágenes obtenidas mediante el satélite Sentinel de la Unión Europea.
Más información: Burgohondo, el paraíso natural del valle del Alberche convertido en símbolo de la emergencia nacional
La superficie afectada por el incendio iniciado en Burgohondo asciende provisionalmente a 37.800 hectáreas en la provincia de Ávila, de las que 33.900 corresponden a terreno forestal.
Según los datos obtenidos mediante imágenes del satélite Sentinel de la Unión Europea.
La estimación deberá ser corroborada con los trabajos de campo que se realizarán una vez que el incendio pueda darse definitivamente por extinguido.
La información técnica sitúa además en 27.600 hectáreas la superficie arbolada afectada en territorio abulense.
Esta cifra es inferior a las primeras valoraciones realizadas tras darse por controlado el incendio y responde a los criterios establecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) para la elaboración de sus estadísticas.
Las imágenes de Sentinel permiten diferenciar las zonas que permanecen verdes de aquellas que han resultado afectadas parcial o totalmente por las llamas y ofrecen así una primera aproximación a la magnitud de los daños ocasionados por el fuego.
La Junta prepara la recuperación de la zona
Con esta primera radiografía de la superficie afectada, la Junta de Castilla y León ya trabaja en la aplicación de las medidas contempladas en el plan de recuperación aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado 30 de julio.
El objetivo es actuar de forma inmediata para reducir los efectos derivados del incendio y favorecer la regeneración de las áreas dañadas.
Entre las principales actuaciones previstas se encuentra la reducción de los arrastres y de los procesos erosivos en las laderas situadas fuera de los cauces, así como la estabilización de los terrenos y la recuperación de la funcionalidad de las infraestructuras afectadas.
En los cauces, las actuaciones corresponden a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
El plan contempla también medidas para el control de plagas y la eliminación de riesgos para la población, especialmente los derivados de la posible caída de árboles o piedras como consecuencia de los daños provocados por el fuego.
Entre las herramientas previstas figura la aplicación de 'mulching' con paja, una técnica destinada a amortiguar el impacto de las lluvias y reducir la erosión del suelo.
También se instalarán fajinas y albarradas para contener la pérdida de terreno y se acometerán trabajos de reparación de pistas forestales, cortafuegos, cerramientos, puntos de agua y señalización.
La recuperación incluye asimismo la preparación de semillados y plantaciones de especies autóctonas, además de otras actuaciones destinadas a favorecer la regeneración natural de la vegetación.
Por último, el plan contempla cortas y extracciones de la madera quemada, tanto para reducir riesgos como para facilitar la recuperación de las zonas afectadas. Algunas de estas actuaciones, según la Junta, ya se encuentran en ejecución.
La superficie definitiva dañada no podrá conocerse hasta completar los trabajos de campo y cerrar la evaluación de los efectos del incendio, por lo que los 37.800 hectáreas constituyen por ahora una estimación provisional.