Diazepam
Confirmada la condena a una mujer por echarle en el biberón Diazepam y cocaína a su bebé mientras intentaba suicidarse
El análisis forense del cabello del menor fue determinante, revelando una exposición repetida a los fármacos y a la cocaína durante al menos tres meses.
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La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL) ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Ávila que condena a una mujer, identificada como Ángeles, por maltratar de forma habitual a su hijo de dos años y facilitarle el consumo de drogas.
La procesada administró de forma repetida diazepam, venlafaxina y cocaína al menor durante varios meses en el año 2020.
Los hechos se precipitaron el 10 de junio de 2020 en la localidad de Las Navas del Marqués (Ávila).
Según el relato probado, la mujer decidió acabar con su vida y, con el objetivo de que su hijo no la interrumpiera ni requiriera atenciones durante su proceso de suicidio, preparó un biberón con leche mezclada con entre una y cuatro pastillas de diazepam y una cantidad no precisada de cocaína.
El niño llegó a beber unos 60 mililitros del biberón antes de rechazarlo. Tras esto, la madre escribió una nota manuscrita pidiendo perdón y confesando: "Al niño le he puesto 4 diazepanes en el biberón pero solo ha tomado un poco".
Posteriormente, ella misma ingirió una sobredosis de fármacos, aunque antes de perder el conocimiento llamó a la pareja de su madre para pedir ayuda.
El TSJCL ratifica íntegramente las penas impuestas en primera instancia.
Un año y cuatro meses de prisión, además de la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad durante tres años y la prohibición de acercarse a su hijo durante cinco años.
Tres años de prisión y una multa de 100 euros por facilitar drogas que causan grave daño a la salud.
La justicia ha mantenido la absolución por los delitos de asesinato en grado de tentativa y abandono de menores.
La defensa de la mujer alegó que esta padecía un trastorno límite de la personalidad y conductas impulsivas que debían eximirla de responsabilidad criminal.
Sin embargo, el tribunal ha desestimado este motivo argumentando que, si bien la mujer tuvo una descompensación el día de su intento de suicidio, durante los meses previos —cuando administró sustancias al niño de forma continuada— mantuvo intactas sus facultades cognitivas y volitivas.
El análisis forense del cabello del menor fue determinante, revelando una exposición repetida a los fármacos y a la cocaína durante al menos tres meses.
"La propia confesión de la recurrente en la nota manuscrita es prueba más que suficiente para acreditar los hechos que se le atribuyen", subraya la sentencia del ponente José Luis Concepción Rodríguez.
Contra esta resolución aún cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo.