Alfonso Fernández Mañueco en el centro de la imagen.
Mañueco admite “actos reprobables” en la conquista de América, pero lamenta que "aún soportemos el dedo acusador”
El presidente de la Junta ha participado en la II edición de los Cursos de Verano CEU-María Cristina ‘La herencia cultural de la Hispanidad’.
Más información: La Junta aprueba la nueva estructura de las 10 consejerías y vicepresidencias para lograr un "impulso decidido"
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha reconocido este miércoles, 1 de junio, que se pudieron cometer “actos reprobables” durante la conquista de América por parte de los que participaron en la hazaña, como manifestó el propio rey Felipe VI, aunque ha rechazado que por ello aparezcan “siempre como los malos de la película”.
Mañueco, ha participado en la II edición de los Cursos de Verano CEU-María Cristina, ‘La herencia cultural de la Hispanidad’ en el Centro Universitario El Escorial-María Cristina.
“Es un placer participar en estos cursos sobre Castilla y León, Castilla y España como germen de la Hispanidad y sobre los viejos reinos de León y Castilla. No se puede entender nuestro país sin la aportación histórica, cultural, humana y social de nuestra tierra”, ha señalado Mañueco.
El presidente de la Junta de Castilla y León, además, ha citado a Julián Marías que dijo que “Castilla hizo España” y ha destacado “la voluntad de integración para dar el primer paso para la nación española”.
El presidente de la Junta ha añadido, claro y rotundo, que “desde nuestra tierra se contribuyó a la formación de España” y que “hemos sido nexo de unión entre España y América” y sus “relaciones en el nuevo mundo”.
Ha citado también la labor de la reina Isabel la Católica y los viajes de Colón y ha citado la importancia de las provincias de la Comunidad. Algunos de sus nombres están presentes en Latinoamérica.
“Hay una réplica de nuestro territorio al otro lado del océano. Ávila está presente en Venezuela y Ecuador con el mismo nombre de ciudad. También Valladolid en Honduras, México o Ecuador o Zamora en Venezuela”, ha añadido.
El “dedo acusador”
“Castilla y León es una potencia de esas que no admiten reposo. Somos capaces de aprovechar todas las oportunidades para transformar en un futuro mejor para todos nosotros y toda la hispanidad”, ha defendido Mañueco.
En su intervención en este foro, el jefe del Ejecutivo autonómico abordó el debate sobre la conquista de América. “Castellanos y leoneses aún soportamos el dedo acusador de cometer una barbarie sin fin”, lamentó.
“Me niego a que seamos el único país que acepte el relato negro”, afirmó, antes de añadir que le “indigna” que España y Castilla y León, aparezca “siempre como los malos de la película”.
Igualmente, mantuvo que “no se puede entender nuestro país, nuestra nación, nuestra patria” sin el papel desempeñado por los antiguos reinos de León y Castilla, origen de la actual Castilla y León. En ese sentido, recordó la frase de Julián Marías de que “Castilla se hizo España” y defendió que, como recoge el Estatuto de Autonomía, desde tierras castellanas y leonesas “nacieron y vivieron figuras esenciales para la cultura hispánica”.
De esta forma, Fernández Mañueco destacó que Castilla y León no solo contribuyó “de manera decisiva" a la formación de España, sino que también actuó como “un importante nexo entre España y América”, con unas relaciones que calificó de “intensas”. Así, repasó algunos episodios históricos, como el respaldo de Isabel la Católica al proyecto de Cristóbal Colón o la participación de hombres y recursos procedentes de Castilla y León en los primeros viajes al continente americano.
Aportaciones “positivas”
Fernández Mañueco sostuvo que una de las principales aportaciones de Castilla y León a la hispanidad fue una “lengua universal”, el castellano, que, según recordó, “comunica a 630 millones de personas” y cuenta con “520 millones de hablantes nativos”. “El castellano convenció y sedujo, herramienta útil, vínculo y seña de identidad”, afirmó.
Asimismo, reivindicó que en Castilla y León nació una concepción de la dignidad humana que, a su juicio, sigue teniendo una proyección universal. “Me siento muy orgulloso” de que la Comunidad fuera “pionera de la defensa de la dignidad natural del hombre y sus derechos inalienables”, señaló.
Igualmente, puso en valor la influencia de las universidades castellanas y leonesas en el continente americano, especialmente la Universidad de Salamanca, a la que definió como “modelo, orientación y alma mater de las primeras y principales universidades hispanoamericanas”.
Según indicó, hasta 32 universidades fundadas en América siguieron ese modelo, frente a “apenas una decena” creadas por otros países europeos.
Política “capaz de ilusionar”
Fernández Mañueco vinculó ese legado histórico con la acción de su Ejecutivo y defendió una forma de hacer política “que no genere ruidos, que no genere confrontaciones estériles” y que actúe “con moderación”, “sensatez”, “convivencia”, “serenidad” y “mucha responsabilidad”. En ese contexto, resumió la actuación de su Gobierno en tres grandes ejes.
El primero, “el inmenso legado cultural”, que consideró un factor de dinamismo económico gracias al patrimonio histórico de la Comunidad, iniciativas como Las Edades del Hombre o los yacimientos de Atapuerca.
El segundo aspecto fue el “modelo de crecimiento económico y equilibrado”, que, según afirmó, ha permitido a Castilla y León alcanzar “el mayor número de personas trabajando de toda nuestra historia”, con especial fortaleza en sectores como la automoción, la agroalimentación, la logística, la aeronáutica, la biomedicina o la ciberseguridad.
Finalmente, defendió los “servicios públicos” de la Comunidad, al asegurar que Castilla y León constituye “un ejemplo, un modelo a seguir en toda España” en educación, sanidad, dependencia, transporte y vivienda. Como ejemplo, destacó la gratuidad del transporte público autonómico para los empadronados en la Comunidad y sostuvo que más de 800.000 personas ya han solicitado la tarjeta Buscyl para beneficiarse de esta medida.