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La Unidad de Intervención Policial vive “una situación insostenible”

31 mayo, 2018 16:19

“La situación es insostenible, insoportable, ya llevamos años pidiendo que las cosas cambien pero es imposible, así que salimos a la calle para reclamar el cese del jefe de la VII Unidad de Intervención Policial (UIP)”, así de contundente ha explicado Jezabel Pelaéz, representante de la Unión Federal de Policía (UFP) de Valladolid, la motivación de la concentración ante la Jefatura de la Policía Nacional en la que han participado un grupo de agentes, “para apoyar una demanda de la gran mayoría de los integrantes de la Unidad”.

La protesta para reclamar el cese de Luis Miguel Romera estaba convocada por la UFP junto con el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Confederación Española de Policía (CEP), que han insistido en “la imposibilidad que tienen los compañeros que integran esta Unidad de conciliar su vida personal y profesional, sin ningún tipo de planificación”, ha afirmado Félix Ruiz de CEP.

La situación negativa se prolonga durante los últimos seis años, desde entonces, un 23 por ciento de la plantilla ha pedido la baja en la UIP, que integran 104 funcionarios. “Es un goteo constante, ha abierto 25 expedientes en estos seis años a componentes de la Unidad, antes sólo había habido dos expedientes, gran parte es responsabilidad suya por mala organización, por no proteger a los agentes en las intervenciones”, ha explicado el representante del SUP, José Robles.

La gota que ha colmado el vaso y ha llevado a la convocatoria de esta protesta está originada en la llamada Operación 'Copérnico' de despliegue en Cataluña, con el "famoso barco de Piolín", en el que lejos del apoyo que se esperaba del jefe se sumó su "presión”, ha indicado Robles.

Por su parte, tanto Félix Ruiz como Jezabel Peláez han criticado que además de todo esto se conceda al jefe de la UIP la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo, que conlleva pensión, lo que supone que sea "premiado" cuando ellos piden su cese por los conflictos en la gestión personal y profesional.

Ruiz ha señalado que en lugar de recibir él la medalla la debería de obtener uno de los integrantes de la Unidad, que en el dispositivo desplegado en el barrio burgalés de Gamonal bajo el mando de Romera, recibió una paliza que le supuso la jubilación después de problemas en la intervención que supusieron que dos o tres agentes se quedaran solos y se puso en riesgo su integridad.