Opinión

Quo Vadis Arrimadas

12 marzo, 2021 15:37

Cuando tenía escrita mi colaboración semanal que dedicaba al 8M, el tsunami político provocado en toda España por las intrigas de Sánchez y Arrimadas me obligan a hablar de mociones de censura y elecciones anticipadas

A la hora de titular mis comentarios de hoy, dudé entre dos latinajos: el “quo vadis, Arrimadas”, y el “memento homo, quia pulvis es, et in pulveren reverteris”. Como muchos de nuestros lectores no estudiaron latín, les traduzco: el quo vadis, que a muchos les sonará a película, es la frase que Cristo le dijo a San Pedro cuando en el año 64 el apóstol huía de la persecución de Nerón. La de “pulvis es...” se utiliza en la imposición de la ceniza del primer miércoles de Cuaresma para recordamos que venimos del polvo y al polvo volveremos

Ambas frases son de plena aplicación en el momento actual a Inés Arrimadas y a su partido, que más que partido es un roto. En el primer caso, Pedro volvió a casa y finalmente fue martirizado y crucificado boca abajo. En el segundo, se nos recuerda que venimos de la nada, y a la nada volveremos. Ambas reflexiones son de plena aplicación a Inés Arrimadas y Ciudadanos, a la que no hay que martirizar ni crucificar, sino simplemente invitarle a retirarse a casa, como hizo Rivera, a cuidar de su progenie... salvo que Irene Montero le preste la niñera y pueda volver a su actividad profesional. Qué tremendo error cuando abandonó Cataluña para medrar en Madrid.

El pasado miércoles, a las 6 de la mañana, los medios anticipaban que en Murcia se había pactado una doble moción de censura entre Ciudadanos, el gran felón de este acuerdo, y el Psoe en su interés de debilitar el poder territorial del PP con vista a unas próximas elecciones generales. En ambos casos, Ciudadanos se prestó a la traición que venía fraguando desde semanas antes con la Moncloa, y firmó una moción de censura contra los gobiernos de los que formaba parte, argumentando la existencia de corrupción en los miembros del PP murciano so pretexto de la vacunación de algunos miembros del PP, algo censurable en lo que han caído miembros de todos los partidos a lo ancho de la geografía nacional. Por cierto, en el Psoe murciano con el que han firmado los acuerdos, están imputados el Secretario General y el delegado del Gobierno. Pero esto a Inés no le importa

La respuesta no se hizo esperar: pocas horas después, Isabel Ayuso reunía a su gobierno y acordaba la disolución de la Asamblea de Madrid y convocaba elecciones anticipadas. Hacía tiempo que Ayuso pretendía convocar elecciones ante las permanentes provocaciones y zancadillas de su vicepresidente Aguado, y ante el riesgo de que la traición murciana se repitiera en Madrid, decidió convocar a los madrileños a las urnas para que estos decidieran libremente su futuro.

Una hora más tarde, Más Madrid y el PSOE madrileño presentaron sendas mociones de censura para, en lo que es un claro fraude de ley, bloquear las elecciones. Ciertamente, cuando se está tramitando una moción de censura no es posible disolver las cámaras, pero el acuerdo de disolución se firmó antes de la presentación de las mociones de censura. De prosperar esta tesis izquierdista, la disolución anticipada de las cámaras sería imposible, pues una moción de censura inmediata las bloquearía. Esperemos que el sentido común impere en los tribunales y se deje a los madrileños elegir su futuro.

Y siguiendo las instrucciones del presimiente Sánchez, su hombre en Castilla y León, un desconocido Tudanca, que lleva semanas amagando con la presentación de una moción de censura intentando comprar el voto de, al menos cuatro procuradores, se presentó en el registro de las Cortes de Castilla y León con el oportuno escrito de censura. Su fracaso puede ser su tumba política y el pretexto de Ferraz para sustituirle por Javier Izquierdo o la ministra Maroto en la secretaría general...

Afortunadamente estas actuaciones, inspiradas, alentadas y ordenadas por Sánchez y Arrimadas no han sido secundadas por los responsables de Cs en todas las instituciones, e inmediatamente Begoña Villacís trasladó a Martínez Almeida su lealtad a los pactos firmados y los presidentes y vicepresidentes de Andalucía y Castilla y León han comparecido conjuntamente, dos a dos, para expresar su voluntad de mantener sus acuerdos de gobierno.

Como dirían por estas tierras, a Inés Arrimadas le “salió el tiro por la culata” y como vengo anunciando desde hace semanas va de error en error hasta el desastre final. Y es una pena, porque nada tiene que ver esta plañidera Inés con aquella valiente líder que ganó las elecciones catalanas. Sus reiterados intentos de entregarse en brazos de Pedro Sánchez no van a ser recompensados con su deseada cartera ministerial. Por si esto fuera poco, son muchos los líderes regionales de Cs que reconocen no haber sido informados de estas decisiones, y Toni Cantó, uno de los más representativos y mejor preparados, ha solicitado una reunión urgente de la Comisión Ejecutiva para que se explique la decisión.

Ayer por la mañana, Carlos Herrera entrevistaba sucesivamente a Isabel Díaz Ayuso e Inés Arrimadas. Quien escuchó ambas entrevistas, prácticamente seguidas, no dudará entre la contundencia de los argumentos de Díaz Ayuso, y las plañideras explicaciones de Arrimadas, tratando de justificar lo injustificable y de descalificar permanentemente a la presidenta madrileña y eso que jugaba con la ventaja de haber escuchado la primera entrevista.

Ahora entraremos en litigios judiciales en Madrid: el Psoe no quiere ni oír hablar de elecciones en Madrid, donde su candidato lo que quiere es ser nombrado Defensor del Pueblo y no ser vapuleado por Isabel Díaz Ayuso, y Margarita Robles dice que lo suyo es el Ministerio de Defensa y no quiere saber nada de elecciones. Y Marlaska está muy ocupado en estrenar la nueva cinta que le han instalado en el ministerio, como para salir a la calle.

Mientras tanto, los ciudadanos, escandalizados, piden a los gobernantes, a todos, que se ocupen de resolver la pandemia, de las vacunas, de las colas del hambre, de la crisis económica, del pequeño comercio, de la hostelería, de los autónomos, de los gimnasios y centros deportivos, de las gentes de la Cultura, de los parados, de los jóvenes, de las mujeres, etc., etc... y que terminen de una vez con este “Juego de Tronos”. Pues eso.

Y como se decía en los antiguos seriales radiofónicos, “continuará”. Hasta la semana que viene.