Campos de girasol en Salamanca ICAL
El campo alerta y pide permiso para segar ya el girasol: "Tenemos 350 euros de ingresos frente a costes de 450”
UPA-COAG reclama a la Junta que flexibilice el ecorrégimen de Espacios de Biodiversidad porque la "cosecha es mala".
Más información: Los cerealistas piden a la Junta 150 millones en ayudas: "Nos cuesta de media 160.000 euros cultivar e ingresamos 120.000"
La campaña del girasol afronta sus últimas semanas en Castilla y León con unas previsiones especialmente negativas.
La Alianza UPA-COAG ha solicitado a la Dirección General de Política Agraria Comunitaria de la Consejería de Agricultura que flexibilice el cumplimiento del ecorrégimen de Espacios de Biodiversidad para que los agricultores puedan comenzar a cosechar el girasol a partir del 1 de octubre.
La organización agraria justifica su petición por el adelanto del secado de las pipas debido a las altas temperaturas y, sobre todo, por la delicada situación económica a la que se enfrenta un cultivo que este año tendrá unos rendimientos muy bajos.
UPA-COAG ha planteado a la Junta que se adopte una excepción similar a la aplicada esta misma campaña en determinadas obligaciones relacionadas con el cultivo del cereal.
El objetivo, según explica la organización, es permitir que los agricultores puedan entrar antes en las parcelas para recoger el girasol cuando el estado del cultivo lo permita.
“Ahora se permita una excepción similar en lo que respecta a los cultivos de oleaginosas, permitiendo su cosecha a partir del 1 de octubre”, reclama la Alianza.
Además vincula esta petición al “avanzado secado de la pipa de girasol esta campaña por las altas temperaturas” y a la situación económica del sector.
Las previsiones para el girasol de secano son especialmente preocupantes.
Según UPA-COAG, la siembra se realizó en terrenos con muy poca humedad, lo que provocó una nascencia deficitaria.
A esta situación se sumó la ausencia de precipitaciones desde el 15 de mayo, una circunstancia que ha condicionado el desarrollo del cultivo durante buena parte de la campaña.
Las diferencias serán importantes en función del tipo de suelo. En los terrenos más arenosos, la organización agraria estima que los rendimientos apenas alcanzarán los 500 kilos por hectárea, mientras que en las tierras con mejores condiciones podrían situarse entre los 900 y los 1.000 kilos por hectárea.
Unos datos que, a juicio de UPA-COAG, dibujan una campaña especialmente complicada para los productores de secano.
Los costes superan a los ingresos
A la caída de la producción se añade el incremento de los costes necesarios para sacar adelante el cultivo. La organización señala especialmente el encarecimiento de los abonos y del gasóleo, dos partidas que han elevado la factura de producción en las explotaciones.
Con los precios actuales del girasol, los ingresos en las parcelas de secano apenas alcanzarían, según sus estimaciones, los 350 euros por hectárea. En cambio, los costes medios de producción pueden situarse entre 400 y 450 euros por hectárea.
La diferencia deja al agricultor ante un escenario en el que una cosecha especialmente escasa se suma a unos costes que, en determinados casos, ya superan los ingresos previstos.