Elma Saiz, Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.
Confirmado: los parados que cobren la prestación por desempleo están exentos de hacer la Renta este 2026
La medida rectifica la obligación que permanecía vigente tras la reforma del subsidio en 2024 y afecta a más de 76.000 personas en Castilla y León, según los últimos datos.
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Los trabajadores que durante 2025 hayan estado parados y cobrando la prestación por desempleo no estarán obligados a presentar este año la declaración de la Renta.
Es una de las principales novedades que se incluyen en la campaña de este 2026 tras la publicación del Real Decreto-Ley de medidas económicas que fue aprobado el pasado mes de diciembre en el Consejo de Ministros y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Esta medida tiene especial incidencia en Castilla y León, ya que, según los últimos datos del Consejo Económico y Social (CES), en la Comunidad hay más de 76.000 personas que vienen cobrando esta prestación. Unas cifras, además, que han ido creciendo levemente en su variación anual.
Esta medida supone una rectificación sobre la obligación que figuraba en la reforma del subsidio de paro de 2024. Con el Real Decreto-Ley se modificó la Ley General de la Seguridad Social, haciendo que la declaración del IRPF de las personas que cobren la prestación sea "solo una obligación formal".
La información es de vital importancia en un momento en el que ya se ha iniciado este pasado 8 de abril la campaña de la declaración de la Renta, que permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio de 2026.
"Excede la norma"
Tal y como explicó el Ejecutivo en su momento, la obligación de que las personas que cobran el subsidio presentasen la declaración suponía un contexto que "excede la intención de la norma, que inicialmente fue la de dotar de una fuente adicional de información a la entidad gestora de las prestaciones por desempleo".
La obligación, según se explicaba, era similar para la prestación no contributiva del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para ajustar ambas regulaciones.
Pero al haber "diferencias sustanciales" en aspectos como la normativa aplicable y la finalidad de cada prestación se decidió eliminar esta obligación a los beneficiarios que cobrasen la prestación.
Al mismo tiempo, se logra evitar un "incremento innecesario" de la carga administrativa para el trabajador en situación de desempleo.
Más novedades
Esta no es la única novedad que incorpora la campaña de la declaración de la renta de este año. Otras de las que destaca es la nueva deducción de hasta 340 euros para las rentas bajas.
De esta manera, el objetivo del Gobierno de España es reducir la carga fiscal de los contribuyentes que cobren los sueldos más bajos. Para acceder a esta deducción, es necesario no superar salarios anuales de más de 18.276 euros, siempre que, además, no reciban otras rentas de más de 6.500 euros al año.
La deducción máxima de 340 euros será para aquellos que ingresen como máximo 16.756 euros. El importe se reducirá progresivamente hasta que desaparezca íntegramente cuando se superen los 18.276.
Deducciones autonómicas
Castilla y León, por su parte, cuenta con 20 deducciones específicas que solo se aplican en el territorio de la comunidad autónoma. Dichas ventajas se mantienen desde el ejercicio anterior, ya que los últimos presupuestos generales autonómicos que se aprobaron fueron en 2024 y permanecen prorrogados.
Estos beneficios fiscales están principalmente dirigidos a jóvenes, familias, emprendedores, pequeñas y medianas empresas o autónomos.
Algunas de las que más destacan son las de apoyo a la familia, siendo este un pilar fundamental dentro de las políticas fiscales de la Junta de Castilla y León.
Por ejemplo, los contribuyentes podrán deducirse por nacimiento o adopción de hijo 1.010 euros por el primero, 1.475 por el segundo y 2.351 por el tercero o sucesivos.
Cantidades que se duplican en el caso de que el hijo nacido o adoptado tenga reconocido un grado de discapacidad igual o más del 33%.
El apoyo a la vida en el medio rural también centra alguna de las medidas específicas de Castilla y León, por su propia realidad de dispersión territorial.
Las deducciones por nacimiento y adopción de hijo se incrementan en el caso de que se den en municipios de menos de 5.000 habitantes y, además, hay también ayudas fiscales relacionadas con la vivienda, es el caso de los jóvenes que pueden deducirse un 15% hasta un máximo de 1.500 euros al año por la compra o rehabilitación de viviendas en municipios rurales.
Por otro lado, el alquiler en el medio rural puede deducirse en un 25% de las cantidades pagadas, con un límite de 612 euros. Para las ciudades y grandes municipios, también existen incentivos fiscales para los jóvenes. En su caso, podrán deducirse el 20% del alquiler, hasta 459 euros.
La compra de vehículos eléctricos, un 15% en las inversiones medioambientales en la vivienda, creación o ampliación de capital de sociedades o donaciones a fundaciones, proyectos de recuperación patrimonial o universidades públicas para investigación también cuentan con sus propias deducciones.