Mapa de Meteored
Llegan las noches tropicales y el efecto foehn a Castilla y León, con un fin de semana de mínimas que no bajan de 20 ºC
El domingo se intensifica el calor nocturno por los grandes valles fluviales y el interior sur de la Comunidad, según Meteored.
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Castilla y León se prepara para un episodio meteorológico inusual en este mes de mayo.
La masa de aire cálido asentada sobre la Península, con registros de hasta 23 grados a 1400 metros de altitud, disparará los termómetros en la comunidad, dejando temperaturas máximas de pleno verano y, lo que es más atípico para la región, las primeras noches tropicales del año.
Aunque el calor será generalizado en la Meseta Norte, el fenómeno cobrará especial fuerza durante la madrugada del domingo, con aún más noches tropicales, repartidas por los grandes valles fluviales y el interior sur de Castilla y León.
El Sistema Central actuará como barrera ante los vientos del sureste, provocando un efecto foehn en su cara norte, según Duncan Wingen, meteorólogo de Meteored.
Y eso sucede cuando una masa de aire choca contra una cordillera, se eleva, descarga su humedad y desciende por la ladera opuesta convertida en un viento seco y más cálido.
Así, se traducirá en un ambiente nocturno sofocante para ciudades como Segovia y Valladolid, donde las mínimas oscilarán entre los 19 y 21 grados, impidiendo el habitual refresco nocturno.
El umbral de la noche tropical se sitúa en los 20 ºC, una cifra que, aunque frecuente en pleno agosto, supone una anomalía de hasta 10 ºC por encima de lo normal para estas fechas en la Comunidad.
Los expertos advierten de que estas temperaturas dificultan la conciliación del sueño, especialmente porque a la hora de acostarse los valores son muy superiores a esa mínima de madrugada, pudiendo superar los 30 ºC en el interior de las viviendas.
Máximas de hasta 35 ºC y polvo sahariano
Más allá de las noches, las jornadas del fin de semana dejarán máximas anormalmente altas en toda Castilla y León, situándose en una horquilla de entre 30 y 35 ºC en amplias zonas de la cuenca del Duero.
A este calor extremo se sumará en las próximas horas la llegada de una lengua de polvo sahariano, que enturbiará los cielos de la comunidad y acentuará la sensación de bochorno térmico.
Esta situación de anomalía térmica, que afecta con especial intensidad a la Meseta Norte, sitúa a las capitales castellanas y leonesas en registros similares a los del valle del Guadalquivir o el Tajo, confirmando un episodio cálido prematuro y de gran intensidad para el mes de mayo.