Televisión

El salto de calidad de la escenografía de 'Idol Kids' en sus semifinales

En las últimas fases el talent show de Telecinco se ha vuelto más espectacular

24 noviembre, 2020 19:41

Idol Kids era el talent show elegido por Telecinco para completar su parrilla en el primer trimestre de la temporada 2020-2021. A pesar de que el programa se anunciaba en 2018, la cadena detenía su producción y no era hasta 2019 cuando retomaba sus grabaciones. Así y todo, el programa era guardado en el cajón hasta que finalmente veía la luz el 7 de septiembre.

Para hacer más mediática su llegada, e intentar atraer a buena parte de la audiencia, el programa fichaba a Isabel Pantoja como miembro del jurado de este nuevo programa, junto a Carlos Jean y Edurne.

El programa ha conseguido datos correctos pero por debajo de lo esperado 

El programa venía precedido de ciertas expectativas por este gran fichaje y por ser el nuevo gran formato de talentos de Telecinco, sin embargo, sus primeras galas fueron algo decepcionantes.

La primera fase, los castings para elegir a los concursantes, se celebraron en un plató bastante pequeño, muy desangelado, y su producción se hacía monótona y bastante pobre. Tampoco su mecánica jugaba a favor de obra, muy repetitiva, haciendo de Idol Kids una de las primeras decepciones de la temporada, también a juzgar por sus datos de audiencia, correctos pero por lo debajo de lo esperado (16,16% y 1.875.000 espectadores de media).

Además, tal y como analizábamos ya en este portal, el exceso de protagonismo de Pantoja terminaba siendo un hándicap para el desarrollo del programa: "Su falta de naturalidad no ha pasado inadvertida al sabio ojo del espectador y, eso, lo impostado, es probablemente lo más dañino para el formato de Fremantle".

"Cuesta creer que los mismos responsables de Got Talent, Factor X o Mask Singer no hayan equilibrado la sobreactuación de la coplera con una mayor atención a las actuaciones y a las historias personales de los participantes". Y es que, daba la sensación en numerosas ocasiones de que el programa estaba ideado únicamente para el lucimiento de la tonadillera.

A fin de cuentas, daba la sensación de que estábamos ante un producto menor, en el que la cadena no había confiado excesivamente y que contaba con un presupuesto por debajo de lo qué un show de estas características necesita.

Sin embargo, todo ha cambiado en sus últimas fases. Idol Kids se ha vuelto más espectacular. Desde que comenzaran las semifinales el pasado 11 de noviembre, el talent-show infantil ha crecido en todos los sentidos. Con un plató mucho más grande, Fremantle ha puesto toda la carne en el asador en las escenografías.

Cada actuación lleva consigo originales puestas en escena, muy bien planteadas y que no tienen nada que envidiar a las de otros programas similares, que hacen brillar aún más el talento de los pequeños concursantes y que sobre todo, a ojo de los espectadores, se haya conseguido que el programa se sienta mucho más profesional. 

Además, la mecánica de estas últimas fases también ha dotado al programa de mayor emoción. Ahora, los clasificados se dividen en grupos y cantan en solitario. Es el público en plató el encargado de elegir al ganador, mientras que el jurado solo da valoraciones, restándole así protagonismo. 

Carlos Marco, la revelación

Carlos Marco ha sido otra de las grandes sorpresas de este programa. El cantante, miembro de la ya desaparecida boy band Auryn, ha ejercido como director musical y ha sido el encargado de acompañar a los pequeños antes de salir a plató y calmarles los nervios, siendo una pieza esencial del programa. 

Su carisma le ha llevado a hacerse un hueco en la pequeña pantalla. Además de en Idol Kids, esta temporada también le hemos podido ver en Mask Singer como coach vocal, siendo el encargado de "conseguir que los concursantes que cantan, canten lo mejor que puedan, y los que no cantan, a defenderse" sobre el escenario. También se encarga de elegir las canciones que los famosos defienden en el escenario.