Plató de 'Objetivo Eurovisión' (Bluper)

Plató de 'Objetivo Eurovisión' (Bluper)

Televisión

'Objetivo Eurovisión', un nefasto espectáculo para el currículum de TVE

7 febrero, 2017 18:58

Una gala para ahuyentarlos a todos. Una gala para espantarlos a todos, una gala para asustarnos y atarlos a las tinieblas. Esta consigna modificada del genio de la Tierra Media J.R.R. Tolkien bien podría servir para describir lo que se vio este lunes por la noche en TVE. Como cadena pública poco consecuente, sólo hay un día al año en el que TVE apueste por música (en directo). Lo triste es que lo haga así de mal.

TVE elegía este lunes a su representante para ir a Eurovisión. Barei resultó la elegida en medio de una gala de televisión que resultó bochornosa y que deja a España al nivel del betún en comparación con otras cadenas europeas a las que debería mirar cara a cara.

El presupuesto. No podemos compararnos. Siempre es la misma excusa (incoherente). La selección del candidato no debe ser una gala con fuegos artificiales, luces de neón y escenografías en movimiento. La gala de TVE para elegir a su candidato debe ser un formato bien montado, argumentado, solvente y que demuestre que en España (y en la televisión pública) hay muchos profesionales con ganas de hacer. Simplemente, hacer de la televisión un espectáculo que no haga bostezar al espectador. 

TVE vuelve a cometer el mismo error de todos los años. Una escenografía pobre que daba muy poco juego a la realización. Una realización que, a su vez, se perdió los momentos más destacables de las actuaciones y que sólo pudo ver el público que se encontraba en plató. Un grafismo sacado del baúl de los recuerdos de Karina. Y, lo más importante en una gala dedicada a Eurovision, un sonido que dejaba mucho que desear. 

Esta es la apuesta que TVE hace de su programa más visto cada año. El Festival de Eurovision es una marca y un evento anual que reúne más 5 millones de espectadores. Se trata del evento no deportivo más visto cada año y TVE echa (muchas) piedras sobre su propio tejado hasta que un día se arrepientan. Uno no puede ser tacaño con el evento musical que mejor imagen de marca le aporta a su cadena con una gala de selección en la que había cuatro pobres focos colgados. Tacañería pura. 

Al menos en TVE se han dado cuenta del movimiento que supone Eurovision en el entorno de redes sociales todo el año. El Festival mueve masas todos los meses, desde que comienzan a sonar los primeros rumores del próximo candidato hasta el día de la actuación, lo que ocupa un total de siete meses de intenso trabajo. Y si hay algo que han hecho bien en RTVE es aprovechar y explotar todo ese mundo social a través de su departamento de redes. 

Y es quizá ese submundo el que mejor funciona dentro de la televisión pública y el que por fin ha tenido su hueco en la gala de Objetivo Eurovisión de este lunes gracias a Irene Mahía y su ya conocido Periscope. Ha sido este mismo área el encargado de crear los vídeos de presentación de cada aspirante, lo único digno, destacable y salvable de una gala que ha vuelto a poner el acento en la ineficacia del equipo organizador de Eurovision en TVE. 

La actuación de Barei de este lunes es su carta de presentación a Europa durante los próximos meses. Nosotros podemos ver a nuestra representante cientos de veces durante las próximas semanas, pero los que votan, los europeos, sólo verán previamente la actuación de este lunes. Una carta de presentación pobre, un tropezón desde el primer momento y un disparo en nuestro propio pie. La gala de selección del representante a España en Eurovision no puede ser una mera formalidad y debe convertirse en un espectáculo del que sentirse orgullosos.