George Kennedy en 'El caballero de azul' (CBS)

George Kennedy en 'El caballero de azul' (CBS)

Televisión

George Kennedy, un ángel vestido de azul

3 marzo, 2016 13:03

Hace unos días, mientras que entre oropeles en el Dolby Theatre de Los Ángeles tenía lugar la 88ª edición de los Oscar, en el noroeste de Estados Unidos, más concretamente en Boise, fallecía George Kennedy a los 91 años de edad.

Actor secundario de altura, no solo porque medía por encima del metro noventa sino por el gran valor que aportó a cada uno de los papeles que interpretó en el cine. Títulos como Espartaco, Charada, Canción de cuna para un cádaver, Doce del Patíbulo o El estrangulador de Boston... aunque por el que siempre se le recordará es por Dragline, el prisionero que ayudaba en La Leyenda del indomable al personaje de Paul Newman en la famosa escena en la que este se comía 50 huevos duros. Por este papel, Kennedy logró el Oscar como mejor actor de reparto en 1968.

Las siguientes le recordarán con una sonrisa por su personaje de Ed Hocken, el jefe de Leslie Nielsen en Agárralo como puedas y sus secuelas. El cine lo era todo para él, pero también vivió sus momentos de éxito en la pequeña pantalla.

Muestra de ello son El caballero de azul (The Blue Knight) y en Dallas. En esta última, se metía en la piel de Carter McKay un magnate petrolero, pero fue su personaje de Bumper Morgan en la primera la que le dio la popularidad televisiva.

George Kennedy protagonizó en CBS la serie 'El caballero de azul'

Emitida por CBS entre el 17 de diciembre de 1975 y el 20 de octubre de 1976 y solo contó con dos temporadas. Junto a George Kennedy participaban Joe Santos (Sargento Cruz Segovia) e incluso un jovencísimo Edward James Olmos (Clemente), que años más tarde sería conocido por su personaje de Teniente Castillo en Corrupción en Miami (Miami Vice).

La serie estaba basada en una novela de Joseph Wambaugh. Su autor, hijo de policía, decidió hacer un homenaje a su padre con una serie de relatos protagonizados por los agentes de azul que pateaban las calles de las grandes ciudades.

El personaje de Bumper era un entrañable policía al borde de la jubilación y que toda la vida había huido de ascensos y de despachos. A él lo que le gustaba era la calle y el contacto con la ciudadanía. No tenía nada que ver con Clancy Wiggum, el jefe de policía de Los Simpson, aunque en lo de bueno recordaba al oficial Matute de la serie animada de Hanna Barbera Don Gato.

En su caminar por las calles de Los Ángeles, tenía la oportunidad de conocer a sus vecinos y, cuando las cosas se ponían feas, prefería primero la dialéctica y en último caso emplear su porra antes que desenfundar su arma.

En cada episodio se veía en su día a día ante mujeres maltratadas, borrachos, pandillas que armaban jaleo, estorsionadores, niños abandonados... Siempre tenía o encontraba la solución. ¿Su pesar? Se negaba a jubilarse porque en el fondo la gente con la que convivía era como su familia y no quería dejarlos.

Para los amantes de las curiosidades les diré que El caballero de azul contaba con una excelente banda sonora compuesta por el gran Henry Mancini (La Pantera Rosa, Desayuno con Diamantes).

Aquí en España la serie se emitía los miércoles por La Primera entre las cuatro y las cinco de la tarde... A pesar de esa franja, contó con gran número de aficionados e incluso ocupó una portada de TP.