Perro solo en casa.

Perro solo en casa. Elayne Massaini Istock

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Ya está en vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe dejar sin supervisión a los perros durante más de 24 horas

Dejar al perro sin supervisión durante más de 24 horas es considerado como una infracción leve, con multas de hasta 10.000 euros.

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Dejar al perro solo en casa durante demasiado tiempo no es solo una mala práctica, sino que también puede salir muy caro.

Más allá del bienestar del animal, la normativa actual contempla sanciones económicas de varios miles de euros si no se cumplen ciertos límites de supervisión.

Desde septiembre de 2023, la Ley sobre Bienestar Animal es clara en este punto. Considera que dejar a un perro "sin supervisión" durante 24 horas o más puede ser motivo de multa, al entender que se pone en riesgo su cuidado y atención básica del animal.

De hecho, la norma prohíbe expresamente "dejar sin supervisión a cualquier animal de compañía durante más de tres días consecutivos; en el caso de la especie canina, este plazo no podrá ser superior a veinticuatro horas consecutivas”, según el artículo 27.

En otras palabras, la normativa fija dos límites claros:

  • No dejar sin supervisión por más de 24 horas a los perros.
  • No dejar sin supervisión por más de 3 días consecutivos a cualquier animal de compañía (refiriéndose a gatos o hurones).

Asimismo, este artículo prohíbe otro tipo de prácticas, aparentemente inofensivas, pero que también están relacionadas con el cuidado y atención que necesitan este tipo de animales.

"Dejar sin supervisión presencial" a un animal de compañía en espacios públicos también está prohibido según el artículo 27.

Multas de hasta 10.000 euros

Este tipo de acciones llevan aparejadas grandes multas. Dejar al perro solo durante 24 horas o más puede ser considerado por las autoridades como una infracción leve de la Ley de Bienestar Animal.

Estas se definen en el artículo 73 como "toda conducta que, por acción u omisión y sin provocar daños físicos ni alteraciones de su comportamiento al animal, conlleve la inobservancia de prohibiciones, cuidados u obligaciones establecidas legalmente".

Eso sí, no hay que dejarse llevar por la levedad de la infracción, ya que este tipo de comportamientos están penados con sanciones que abarcan de los 500 a los 10.000 euros.

Además, en los casos más graves que impliquen daño o sufrimiento al animal las multas pueden llegar a los 50.000 euros, para las infracciones graves, o incluso 200.000 euros de multa para los supuestos más extremos.