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El World Trade Center de Zaragoza acogió ayer un emotivo homenaje a José María Marín, presidente de CESTE y director general del Colegio SAFA.

El encuentro reunió a más de 450 personas, entre los que se encontraban representantes institucionales, empresariales, educativos y miembros de la comunidad académica.

El acto, impulsado por el Colegio SAFA, CESTE, Centro Universitario y la Fundación CESTE Educación y Empresa puso en valor el papel de José María Marín a lo largo de estos más de 50 años de trabajo.

Entre sus numerosas contribuciones a la educación, destacaron el desarrollo de la formación superior, el impulso del emprendimiento educativo y su implicación activa en el tejido empresarial y social de la ciudad.

Sin duda, un sentido y emotivo homenaje en reconocimiento a su trayectoria y contribución durante más de medio siglo.

Lejos de plantearse como una despedida profesional, el evento se configuró como un acto de agradecimiento colectivo a una figura clave en la evolución del ecosistema educativo en Zaragoza.

José María Marín junto a las consejeras Claudia Pérez y Tomasa Hernández. Cedida.

El acto contó con la participación de autoridades políticas como las consejeras de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, y de Empleo, Ciencia y Universidades, Claudia Pérez; directores generales del Gobierno de Aragón, representantes de CEOE, Cámara de Comercio, Instituto Aragonés de Fomento, ITA, asociaciones, clústeres empresariales y numerosas organizaciones vinculadas al ámbito educativo y empresarial.

También participaron antiguos alumnos, padres de alumnos, estudiantes y el equipo que forma parte del ecosistema de empresas de la familia Marín.

Durante su intervención, José María Marín expresó su agradecimiento con visible emoción: “Para mí ha sido un acto muy emotivo, me ha desbordado totalmente. Siento una enorme gratitud hacia todas las personas que han querido acompañarme en este homenaje a mis 50 años de profesión”.

Jose María Marín con su familia en el homenaje. Cedida.

Marín quiso además subrayar el carácter colectivo del reconocimiento: “Este homenaje no es sólo para mí. Es para muchísimas personas; empezando por mi familia, siguiendo por compañeros, todas las organizaciones que han estado apoyando a nuestras instituciones educativas durante tantos años y, por supuesto, las familias y los alumnos”.

Sobre los alumnos José María Marín fue claro en su discurso: “Son la esencia de todo y es por lo que realmente estamos trabajando. Creemos en los valores de la educación y la formación y en las personas como eje de todo. Cada alumno es único y es a quien dirigimos todo nuestro trabajo”.

El homenaje concluyó reafirmando el impacto de una trayectoria marcada por la vocación, el compromiso y su capacidad para construir comunidad.