Dos socios de ZazaStop.

Dos socios de ZazaStop. E.E.

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Abre en un barrio de Zaragoza un nuevo restaurante: "Hay gente que ha venido por la mañana y por la tarde ha vuelto"

El local se ubica en la avenida de Madrid, 162, y trae por primera vez a la ciudad el crousty, además de ofrecer tacos franceses.

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Zaragoza
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Ibra, Mayu y Nilmar estaban viendo un partido de fútbol un domingo en casa cuando surgió la idea de abrir su propio negocio. Sin dudar ni pensar, los tres amigos se lanzaron hacia ese objetivo y al día siguiente, encontraron el local en el que ahora se asienta ZazaStop, un restaurante de comida rápida especializada en crousty y en tacos franceses en Zaragoza.

Nunca antes habían emprendido, pero los tres juntos decidieron que era la hora de arrancar y poner la primera piedra. Así pues, tras ver el local, llamaron al dueño para visitar el establecimiento. Les gustó y pronto comenzaron con la reforma.

Fue un intenso mes de trabajo en el que tuvieron que renovar todo bastante. Pintar, cambiar la barra, cambiar el suelo… No obstante, acudiendo 12 horas día tras día, el pasado 14 de febrero consiguieron abrir sus puertas y recibir a los primeros clientes en la avenida de Madrid, 162, en el barrio de Delicias.

Desde el primer momento tuvieron claro que querían abrir un lugar especializado en crousty (arroz con pollo crujiente marinado), ya que por el momento en Zaragoza todavía no había ninguno dedicado a este plato y creían que sería algo que funcionaría.

“El crousty consiste en un pollo rebozado y marinado, cada uno lo hace como quiera, con arroz, una salsa especial que hemos hecho a nuestro gusto y es casera, con salsa dulce, salsa sweet chili, un poco de cebolla crispy y orégano”, explica uno de los socios.

En este aspecto, Nilmar reconoce que ellos desde pequeños han comido mucho arroz y por eso querían sacar un plato basado “en su historia”. Además, insisten en que todo es casero y lo hacen en la cocina de ZazaStop, a la que entran los tres.

No obstante, aunque esta es su especialidad, no se han querido cerrar a nada y también continúan con la moda de los tacos franceses, porque entienden que a la gente le gusta esa variedad. “Siempre hemos sido de comer tacos y ahora tenemos el nuestro”, destacan los amigos.

Sobre esta opción, señalan que cada uno puede hacerse su propio taco, mezclar los sabores, los toppings, las carnes o elegir con o sin gratinado.

Acogida

Apenas hace dos semanas que Ibra, Mayu y Nilmar levantaron la persiana de ZazaStop, pero se encuentran muy felices y agradecidos del recibimiento.

Interior del local de ZazaStop.

Interior del local de ZazaStop. E.E.

“Ha ido superbién. Tenemos este pequeño empuje siempre del barrio y de la ciudad. La gente nos conoce, nos quiere. Somos chicos de barrio y entonces el apoyo siempre lo vamos a tener. No esperábamos menos, pero aun así nos ha impresionado”, reflexiona Ibra.

La voz se ha corrido también fuera de su zona y ha habido gente “nueva” que ha acudido a descubrir el establecimiento. “Muchos entran, prueban, les ha gustado y han repetido el día siguiente. Hay gente que ha venido por la mañana y por la tarde también han vuelto”, aseguran los propietarios.

Incluso, gracias a TikTok, algunos clientes han ido desde pueblos de Zaragoza. Así pues, defienden que cuidar las redes sociales es muy importante para ellos y les está dando “un empujón”.

La cercanía con institutos y la Universidad es otro plus para el negocio, ya que a la hora de comer van muchos, aprovechando el menú estudiante (taco talla M, caprisun y patatas por 5,9 euros). “La gente es muy curiosa, quiere saber, quiere probar. Eso es lo bueno que tenemos”, cuentan.

De esta forma, están centrados en trabajar día a día y aprender para seguir mejorando. Y en el futuro, “Dios sabrá”.

En definitiva, los amigos animan a la gente de raza negra a abrir y emprender. “El que no arriesga, no gana. Cuesta, pero hay que intentarlo”, finalizan.