Francho sale a taponar un disparo de Jorge Pascual

Francho sale a taponar un disparo de Jorge Pascual LaLiga

Real Zaragoza

El Granada asesta el golpe letal al Real Zaragoza en el minuto 97 que le deja al borde del precipicio

El gol de Sola tras una falta a favor del Zaragoza en el último segundo firma la sentencia de muerte de un equipo incapaz de todo.

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El Real Zaragoza sigue empeñado en desaprovechar oportunidades e irse del fútbol profesional. Por enésima semana consecutiva con todo de cara para dormir fuera del descenso, el equipo ha vuelto a poner de manifiesto su total incapacidad para ganar a un Granada que asestó el golpe letal en el 97, incluso con una falta a favor de los de Navarro, que, por no saber, no supieron ni algo tan lógico como colgar el balón al área con el tiempo cumplido.

En un nuevo giro de tuerca del planteamiento, David Navarro quiso iniciar con el equipo más ofensivo, con Francho en el medio, Sebas Moyano en la banda y la doble punta de Dani Gómez y Kenan Kodro. Más, claro está, Adrián Rodríguez bajo palos en lugar de Andrada.

Consciente de lo que se jugaba después de más de un mes sin ganar, el equipo blanquillo salió a por todas, buscando el área rival e imprimiendo carácter e intensidad desde el primer minuto. Lo intentó El Yamiq con una volea desde 25 metros que obligó al joven Astralaga a estirarse a fondo.

El Granada intentó bajar el ritmo del Zaragoza moviendo el balón, haciéndose fuerte con tres jugadores en el medio y la calidad de Trigueros y Alemañ. El 14 nazarí quiso responder al disparo de El Yamiq con un peligroso disparo al que Adrián Rodríguez sacó una mano arriba.

Pero el gas duró apenas 10 minutos. El partido no brillaba por su fútbol, con un Zaragoza jugando a base de corazón desde el inicio y un Granada con una marcha por debajo, con la salvación más resuelta. Rober trató de aprovecharse de una pelea de Kodro en el área, pero le salió Loic Williams a taponar el disparo.

El paso de los minutos comenzó a desesperar al Zaragoza y a la grada, y los nervios empezaron a hacer mella. Porque lo peor que podía ocurrir es que no pasara nada, y que ni siquiera la intensidad fuera suficiente ante un Granada que dejaba pasar el reloj. Lo único que subió los decibelios fueron los gritos de ‘directiva, dimisión’ en el minuto 32. Incluso fue Arnaiz quien tuvo la ocasión con un disparo cruzado.

Ni las arrancadas de Francho, ni los intentos de encarar de Sebas Moyano, ni el balón de un Rober sin luz, ni un Dani Gómez más en el suelo que de pie… Nada le salía a un Real Zaragoza que estuvo a punto de llevarse un golpe letal en una falta horriblemente mal defendida, que se paseó a ras de suelo por todo el área hasta que Alcaraz la empujó en el segundo palo. Pérez Hernández, VAR mediante, lo anuló por un claro fuera de juego posicional de Trigueros al buscar el remate.

En el descuento tuvo la más clara el Real Zaragoza, con una falta botada por Sebas Moyano y rematada por un Dani Gómez que no supo ajustarla a tres metros de la línea de gol y mandó el balón rozando el palo.

Segunda parte

Sin cambios en el vestuario, la segunda parte arrancó como había sido la primera, con más intención que fútbol en un Zaragoza que acechaba el área rival por los balones que continuamente regalaba Astralaga. A punto estuvo de devolver los favores Adrián Rodríguez, que no supo despejar dos saques de esquina en el área pequeña.

Y hablando de regalos, el de un Pérez Hernández que, tras comerse el claro fuera de juego en la primera, le perdonó una aún más clara segunda amarilla a Loic Williams por agarrar a Rober sin opción de balón.

Entre protestas y gritos de la grada, el partido volvía a perderse en un limbo. El Zaragoza comenzaba a desquiciarse por su grave falta de fútbol y el arbitraje de Pérez Hernández. El mayor ejemplo se veía en Dani Gómez y Kodro, absolutamente desesperados por la falta de oportunidades.

Removió David Navarro el equipo en el minuto 70, buscando un revulsivo en la sala de máquinas con Mawuli y Guti en la medular y Cuenca en la banda izquierda. El extremo tuvo el primer disparo a puerta desde el minuto 1 con una internada en el área que atajó Astralaga.

Pero el partido no tenía quien lo arreglara. Ni a un Zaragoza que, pese a que los centrales del Granada parecían empeñados en ponerlo fácil, no supo ni lanzarse a por el área rival porque, directamente, no tiene fútbol para ello. Francho recibió el balón en el área tras una pelea de fe de Dani Gómez, pero no supo qué hacer y se le echó encima Diaby.

Los últimos minutos fueron un absoluto 'quiero y no puedo', la culminación del desastre que es este Zaragoza que se va a ir por el sumidero de la Primera RFEF, ni con la roja a Jorge Pascual por algún improperio al colegiado. La rozó Pinilla a falta de minuto y medio ante el portero, pero se estrelló en el lateral de la red.

Y el drama llegó en el 97. Con todos los jugadores volcados, el equipo fue incapaz de colgar el balón con una falta a favor, la recuperó Pablo Sáenz que fue corriendo hasta la meta rival y le regaló a Sola el gol de la victoria, y de la muerte del Zaragoza.

Porque lo único que mantiene vivo a este equipo es la esperanza de que el Cádiz siga perdiendo, pero, si tú no sabes ganar, de nada servirá que sea la salvación más barata de la última década.