Obras de La Nueva Romareda, a 7 de julio de 2026, desde el hotel Ilunion Romareda

Obras de La Nueva Romareda, a 7 de julio de 2026, desde el hotel Ilunion Romareda Raúl Gascón E. E.

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Dos años de obras en La Romareda: 200 trabajadores, sótanos casi terminados y el nuevo Gol Sur ya visible

Dos años después de iniciarse las obras en La Romareda, los trabajos afrontan meses claves que definirán la dimensión del nuevo estadio.

Más información: La Cámara de Cuentas cifra en "al menos" 173 millones el coste de La Nueva Romareda y pide un plan de negocio claro

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Dos años después del inicio de las obras de La Romareda, Zaragoza sigue mirando a su estadio con una mezcla de alivio y cautela. El arranque de los trabajos, largamente esperado, puso fin a décadas de promesas incumplidas, proyectos fallidos y debates políticos que habían convertido la renovación del campo en un símbolo de la parálisis institucional.

Hoy, con el nuevo estadio en marcha, la ciudad comienza a dejar atrás una historia marcada por intentos frustrados y retrasos interminables para, por fin, avanzar hacia una infraestructura acorde a sus aspiraciones.

Fue un 8 de julio cuando la picota entró, por fin, en el vetusto estadio, primero con los edificios auxiliares y después en el Gol Sur, la primera grada que desapareció. Un año y un mes después, el campo ya era un solar.

Ahora, justo dos años después, los trabajos ya están prácticamente terminados a cota cero en todos los sótanos, mientras se avanza con las estructuras superiores. El propio Gol Sur ya es visible desde cualquier punto en el entorno de Eduardo Ibarra, Isabel la Católica o Luis Bermejo, y deja una muestra de la imponente altura que tendrá el futuro Ibercaja Romareda.

Comparativa del estado de la obra de La Nueva Romareda. Imágenes tomadas desde el hotel Ilunion Romareda

Comparativa del estado de la obra de La Nueva Romareda. Imágenes tomadas desde el hotel Ilunion Romareda Raúl Gascón E. E.

Asimismo, según explican fuentes municipales, la finalización de los muros ha permitido el inicio de los rellenos de trasdós, empezando ya con la retirada de la gran montaña de tierra que emergía sobre el antiguo terreno de juego.

Con unos 200 trabajadores en la actualidad, la intención es que, en las próximas semanas, se avance con los trabajos de estructura, pudiendo empezar ya a considerar el desapuntalado de forjados, lo que permitirá el acceso en los sótanos a los trabajos de albañilería e instalaciones hacia final de verano.

En Gol Sur, ya totalmente retiradas las cimbras y se están instalando vigas en las que posteriormente se ubicarán los asientos, estando terminada la grada baja y en ejecución la grada alta.

En la tribuna Este (la que da a Isabel la Católica y el tranvía), los trabajos se centran en avanzar con la estructura, que alcanza el nivel 2, tanto en el edificio terciario como en los pórticos del propio estadio. Está previsto que en las próximas semanas se reciban los portagradas para la grada baja.


En el Gol Norte (calle Luis Bermejo) se está avanzando con la estructura de pórticos, al igual que se ha hecho en el Gol Sur, además de los trabajos de la fachada norte en la calle Luis Bermejo. Incluso, en la esquina con Isabel la Católica empieza a definirse los futuros voladizos del estadio.


La Tribuna Preferencia (la de Eduardo Ibarra) es la que, a los ojos del público, puede llevar un ritmo más lento, si bien es también la que más trabajo tiene en los sótanos. Finalizados los sótanos del nivel -2, los trabajos van a buen ritmo en el sótano -1, junto con el túnel de acceso al estadio desde la calle Juan II de Aragón.

Todo ello con una fecha marcada: verano de 2027. Ese es el objetivo que se marcó el Ayuntamiento y a la que la UTE OHLA y Altuna y Uría se comprometió cuando firmó el contrato. Por delante quedará otro año en el que culminar el gran proyecto de la ciudad para esta década, con la vista puesta en ser una de las sedes del Mundial 2030.

Últimos contratos

De forma paralela, los trabajos también están en los despachos de la sociedad La Nueva Romareda para acompasar las obras a todo lo necesario.

El pasado 16 de junio, la sociedad adjudicaba sin concurso público un contrato de casi 3 millones de euros para dotar al futuro estadio de toda su infraestructura tecnológica, como la instalación de la megafonía, los controles de acceso y una red de fibra óptica para las retransmisiones televisivas. Será ejecutada por la Sociedad Española del Fútbol Profesional, filial de LaLiga.

Por delante aún quedan por firmar algunos contratos más, como el suministro de los asientos o los videomarcadores.

Con ello, si no hubiera incrementos finales, el coste del estadio se situaría en torno a 145 millones de euros, más otros 15 del estadio modular. No obstante, la Cámara de Cuentas suma otros 10 millones de euros que han sido asumidos por el Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón y que, a su juicio, deberían haber corrido a cargo de La Nueva Romareda SL, como la adecuación de Eduardo Ibarra o la urbanización del Parking Norte.

Los tres socios ya han aportado 77 millones de euros (24,5 del Ayuntamiento corresponden al suelo), y todavía deben aportar otros 82 millones: 29 el Ayuntamiento y el Gobierno (11 este año cada una), y 24 el Real Zaragoza (5 en este 2026). Las dos instituciones públicas se comprometieron a inyectar también otros 16 millones en préstamos participativos.