La noria de Zaragoza, en imagen de archivo.

La noria de Zaragoza, en imagen de archivo.

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Confirmado por el Ayuntamiento: la noria 'gigante' de Zaragoza comenzará a desmontarse el próximo lunes

Desde Urbanismo se ha concedido un plazo de 15 días laborables a la empresa para retirar la atracción.

Más información: Parada y cogiendo polvo: la noria de Zaragoza sigue sin desmontarse pese a que se ordenó su retirada por seguridad

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La noria 'gigante' de Zaragoza comenzará su desmontaje el próximo lunes, tras un retraso de más de un mes desde que el Ayuntamiento dio la orden por motivos de seguridad. Según ha podido saber este diario, la empresa habría solicitado una ampliación del periodo establecido para el desmontaje al Consistorio este mismo martes.

Una solicitud que ha sido recogida desde Urbanismo, aunque con la condición de que la atracción sea retirada en un plazo de 15 días laborables, a partir de ese mismo lunes.

Hace un mes, el Ayuntamiento dio la orden de retirar la atracción el pasado 2 de febrero. Se decidió así tras observarse varias deficiencias en la seguridad de la misma que no habían sido subsanadas, después de que varios informes lo señalaran.

En la última revisión del 23 de enero, los técnicos subrayaron que la noria había sido levantada en un suelo que no tenía la extensión suficiente para soportar el peso de la atracción de forma segura. Y no solo eso, también se apuntaron otros fallos, como el cierre automático de los cochecitos en cada vagón, que incumplía la norma UNE -EN184-1-2020.

Con todo esto, el Consistorio dio un mes de plazo a la empresa para retirar la infraestructura por completo. Algo que, pasados los 28 días, no se ha producido.

Y es que no será hasta que se desmonte cuando, desde los servicios de Dominio Público y Zonas Verdes del Ayuntamiento, comprueben la zona y, en caso de cualquier desperfecto, la fianza de 2.000 euros no sería devuelta a la promotora.

La de la noria ha sido la historia de nunca acabar, con multitud de giros y retrasos que han resultado en la imposibilidad de que la atracción pudiera echar a rodar. Inicialmente, cuando la alcaldesa anunció -como gran sorpresa de la Navidad- la llegada de una gran noria a Zaragoza, la cual se iba a estrenar con el encendido de luces (el pasado 29 de noviembre).

Aunque, pese al gran anuncio y a que estaban dentro de la programación navideña desde hacía varias semanas, desde el Ayuntamiento aseguraron que no fue una iniciativa del grupo, sino de la propia empresa. Eso sí, no se dio ningún paso decisivo hasta el 5 de diciembre, "cuando se registró la solicitud de instalación por parte de la empresa interesada", según señaló el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, en la comisión de su área de este febrero.

Independientemente de quien propusiera o no la llegada de la noria, lo cierto es que desde su anuncio los percances no dejaron de sumarse. Primero fueron los problemas burocráticos (con permisos que no llegaron a tiempo), luego las vacaciones y después los supuestos problemas de fábrica. Todos ellos contratiempos a los que dio respuesta la alcaldesa, pese a que la promoción de la noria recaía, según dicen, en la empresa.

Sea como fuera, lo cierto es que todos estos retrasos hicieron que la infraestructura no se pudiera estrenar a tiempo. También las inspecciones técnicas desfavorables, en cuestiones de seguridad, obligaron a que la noria se quedara montada pero sin llegar a funcionar.

Y no han sido pocas, pues en total se han realizado tres inspecciones por parte de los técnicos del Ayuntamiento: la primera el 19 de enero, después el 21 de enero y, por último, la revisión del 23 de enero. Así, en el último informe publicado este 2 de febrero, se señalaba que las deficiencias observadas no han sido subsanadas y que, por lo tanto, la atracción no es totalmente segura para la ciudadanía.