Asistencia a una senderista holandesa este fin de semana en Torla (Huesca)

Asistencia a una senderista holandesa este fin de semana en Torla (Huesca) Guardia Civil

Huesca

Alerta en la montaña tras el aluvión de rescates en plena ola de calor: "Debemos llevar al menos 2,5 o 3 litros de agua"

El Greim tuvo que rescatar, entre otros, a un hombre de Vizcaya, dos senderistas de Getafe, o un grupo de 3 monitores y 5 menores de edad por agotamiento.

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Zaragoza
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El aluvión de rescates que obligó a intervenir a los equipos de la Guardia Civil desplegados en el Pirineo ha vuelto a encender las alarmas. El calor, el inicio de las vacaciones y las ganas de desconectar lleva a multitud de gente a la montaña, cuando no se debe olvidar la importancia de preparar adecuadamente cualquier ruta.

De hecho, durante los últimos siete días, el Greim tuvo que intervenir para rescatar a varias personas por agotamiento, fatiga o cansancio durante los días de mayores temperaturas. Entre ellos, un hombre de Vizcaya, dos senderistas de Getafe, o un grupo de 3 monitores y 5 menores de edad.

Una prueba de la necesidad de seguir extremando las precauciones y planificar adecuadamente cualquier salida al monte, como inciden desde el programa Montaña Segura.

“En verano las exigencias técnicas de la montaña se rebajan, pero nunca son 0. Nunca es como salir a la puerta de tu casa y darte un paseo por tu pueblo o por tu ciudad. Es necesario un mínimo de planificación y preparación”, expone Marta Ferrer, responsable de este programa.

En este sentido, lo principal es saber dónde vamos, con quién y en qué momento, es decir, conocer las distancias y dificultades técnicas de la zona, asegurarse de que el grupo está preparado física y mentalmente, y consultar la previsión meteorológica.

Posteriormente, el siguiente paso es equiparse con el equipo mínimo, que, por mucho que sea verano, debe incluir ropa de abrigo y chubasquero, y, sobre todo, buena cantidad de agua.

“Si hay avisos por calor, esa cantidad de agua tiene que ser todavía mayor. Tiene que irse a 2,5 o 3 litros, porque no siempre vamos a poder encontrar agua, algo de comida o sistemas de orientación y de comunicación”, incide Ferrer.

De hecho, explica que muchos de los tropiezos y accidentes durante estos meses vienen motivados por ese cansancio extremo, que acaba llevando a caminar sin mucha atención o, directamente, no poder continuar.

“Igual lo que tenemos que quitarnos de la cabeza es que en la montaña siempre se está fresquito. El calor también afecta a las zonas de montaña, igual de manera un poco menos intensa que en los valles, pero hay que sumar que estamos haciendo actividad física. Todo se nos puede complicar más”, ha insistido la responsable de Montaña Segura.

Pese a toda la precaución, cualquiera puede quedar expuesto a sufrir un golpe de calor. En ese caso, las claves son hidratar, buscar la sombra, refrescarse y llamar al 112 de la forma más rápida posible.

Además, desde Montaña Segura recuerdan que todavía queda nieve en la alta montaña, por lo que quien decida salir a rutas a más de 3.000 metros de altura debe ser consciente de ello para llevar el material adecuado.

“Todo el mundo intenta ahorrar el peso de llevar piolets y crampones. No pasaría nada si, cuando llegaran a la nieve, asumieran que, como no llevan el material porque se han querido ahorrar el peso, se tienen que dar la vuelta. Pero claro, que si ya estamos a un paso del pico o llevamos ya cuatro horas andando, pues nos cuesta mucho darnos la vuelta. Lo mejor es llevar el material”, apunta Ferrer.