Rescate del Greim Guardia Civil
La Guardia Civil se mete de lleno en la temporada de rescates: "Hay más negligencias de las que nos gustarían"
El teniente jefe del Greim de Jaca, Bain Gutiérrez, reitera la necesidad de una buena planificación antes de iniciar una actividad en montaña.
Más información: Muere una montañera finlandesa al resbalarse y caer 500 metros en un pico de Sallent de Gállego (Huesca)
Llega el buen tiempo y la gente se lanza a la montaña. Ya sea por las buenas condiciones climatológicas para poder practicar actividades como barranquismo o senderismo, o el afán que tras la pandemia de disfrutar de la naturaleza, el Pirineo aragonés se ha convertido en el lugar de referencia de muchos aficionados.
Sin embargo, este aumento de visitantes tiene una consecuencia directa con el incremento exponencial de los rescates que efectúan el Grupo de Rescate e Intervención de Montaña (Greim) de la Guardia Civil. Desde las cinco bases que tienen en el Pirineo no paran de trabajar cuando comienza la temporada estival.
Sin ir más lejos, este mes de mayo ya ha llegado cargado de visitantes y por lo tanto de rescates. Durante las dos últimas semanas del mes pasado llegaron a ejecutar alrededor de 30 rescates en 15 días.
"Sí que es cierto que nuestro volumen de rescates se va incrementando prácticamente año tras año, vamos a ser sinceros, pero siempre la tendencia es a que vaya aumentando", valora Bain Gutiérrez, teniente jefe del Greim en Jaca.
Dentro de este aumento, en las últimas semanas se están viendo casos de imprudencias como el rescate de una pareja que estaba en el río Ara y se vieron arrastrados por la corriente ante no saber nadar. U otros como el rescate de una familia, compuesta por dos niños de 5 y 1 año, que habían sobreestimado sus capacidades no pudiendo continuar la excursión en el collado de Totiellas (Aínsa).
Ante estos destacados casos, el teniente jefe del Greim lamenta que ocurran: "Siguen ocurriendo estas negligencias, más de la que nos gustaría". A lo que añade que la meta siempre es que "el número de estas intervenciones sea cero".
"Se trata de un objetivo complicado por no decir imposible porque ocurren, pero es cierto que no son excesivos", recalca.
Para evitar encontrarse en este tipo de situaciones, Gutiérrez incide que todo pasa por una buena planificación de la ruta. "Tiene que ser muy rigurosa y hay que informarse sobre la ruta o el itinerario que voy a hacer y que sea acorde a las capacidades físicas y técnicas", apunta.
Asimismo, añade que se debe mirar la meteorología "no solo del día de la excursión sino también de los días previos".
A pesar de que la temporada estival y las altas temperaturas están ya presentes hay puntos de alta montaña donde sigue habiendo presencia de nieve. Mismamente, este pasado 31 de mayo se tuvo que lamentar el fallecimiento una montañera finlandesa de 42 años tras caerse de 500 metros al resbalarse con la nieve en el pico Balaitus (Sallent de Gállego).
"En estos momentos se da la curiosidad de que se conjugan las actividades estivales como el barranquismo y se sigue practicando actividades prácticamente invernales", explica Gutiérrez. Por lo que en la preparación del material también se deben incluir equipos de invierno como crampones.
Cuidado al descenso
El senderismo sigue siendo el deporte estrella en la montaña y es el que más ocupa en los trabajos de rescates del Greim. Para acabar con éxito la excursión se tiene que tener claro que "la actividad no acaba en la cima".
Según apunta Gutiérrez, la mayor parte de los accidentes se producen en el descenso. "Las articulaciones sufren más, la musculatura se relaja, podemos ir con menos técnica y hay que estar más en alerta", puntualiza.
De esta forma, incide en que si llega un momento en el que se está realizando la excursión y notan que no puede continuar lo mejor es darse la vuelta. "No es ninguna derrota, es un auténtica victoria y no pasa absolutamente nada. En la montaña siempre voy a estar ahí y se puede volver en cualquier momento", recalca.