Amado Franco, en su despacho, durante la entrevista.

Amado Franco, en su despacho, durante la entrevista. Julen Vicente

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Amado Franco, presidente de Fundación Ibercaja: "Aragón va a pegar un salto impresionante, hay que ser optimistas"

Ibercaja y Fundación Ibercaja reciben este sábado la Medalla de Oro de Zaragoza con motivo del 150 aniversario de la entidad.

Más información: Goya estrena casa en Zaragoza: Fundación Ibercaja reabre su ambicioso museo con cientos de obras y realidad virtual.

Zaragoza
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Ibercaja y Fundación Ibercaja reciben este sábado la Medalla de Oro de Zaragoza, la máxima distinción del Ayuntamiento, con motivo de sus 150 años de historia. Amado Franco (Zaragoza, 1945) ha sido testigo directo de su evolución en las últimas décadas, en las que la entidad ha estado detrás de los grandes cambios y momentos que ha vivido la Comunidad.

Pese a los nubarrones que parecen cernirse sobre el horizonte económico global, el presidente de la Fundación recalca que ninguna otra ciudad española tiene tantos proyectos en cartera como Zaragoza. Sobre la IA, cree necesario ir "en la cabeza del pelotón" y no oculta que va a cambiar "absoluta y completamente" las necesidades de puestos de trabajo.

Recientemente han reinaugurado el Museo Goya, llamado a convertirse en un nuevo atractivo turístico de la ciudad. Y las acciones por el 150 aniversario no quedan ahí, ya que la Fundación presentará una ópera de Goya inédita en España y una película sobre el Patio de la Infanta.

No hay mayor honor para un zaragozano que recibir la Medalla de Oro de su ciudad. ¿Qué ha supuesto para Ibercaja y Fundación Ibercaja?

Primero, un orgullo sano, segundo satisfacción, porque no es fácil que te reconozcan en tu propia tierra. Y tercero, responsabilidad. Miras atrás y dices, ¿por qué nos han concedido esta medalla? Por algo bueno habrá sido, ¿no? Entonces, la responsabilidad es seguir haciéndolo.

La medalla supone un empuje para hacer más todavía por Zaragoza y por Aragón.

Cuando uno va cumpliendo años van surgiendo achaques, pero da la sensación de que la Fundación llega a este 150 aniversario con muy buena salud...

Hemos pasado muchas épocas. En 150 años ha habido crisis económicas, sociales e incluso, desgraciadamente, una guerra. También ha habido muchos escenarios jurídicos.

Nosotros nacimos como Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza en el año 1876, cuando unos ilustrados aragoneses quisieron dotar a la ciudad y a la región de un instrumento que fuera un potencial en cuanto al desarrollo económico y cultural, a la mejora de la salud, etc.

Con la crisis nos tuvimos que convertir en Fundación. Hoy en día somos los propietarios del 88% de las acciones del banco. Es decir, hemos pasado por muchísimas épocas, pero siempre ha permanecido la cultura, la filosofía y el saber para qué te han creado y para qué estás en este mundo. Detrás sigue estando la misma idea, la misma filosofía y la misma finalidad, pero indudablemente, en un ambiente distinto y con unos medios distintos.

Antes de profundizar en la Fundación, hablemos un poco de usted. ¿Cuáles son sus mejores recuerdos en Zaragoza?

Se dice que la vida da muchas vueltas, pero la mía no ha dado tantas. De hecho, quitando los seis años que estuve estudiando en Deusto, se circunscribe a una hectárea de terreno.

Estudié en Jesuitas, lo que hoy es la sede de Ibercaja Banco en la plaza de Aragón, y el 1 de enero de 1970 entré a la entonces Caja de Ahorros de Aragón y La Rioja.

Soy zaragozano de espíritu, de corazón e, indudablemente, de nacimiento. Recuerdos buenos tengo muchísimos, empezando por los de mi juventud en el entonces paseo Mola, hoy paseo de Sagasta.

Me acuerdo de que había fuentecillas y que, en invierno, se helaban, una imagen que hace muchísimos años que no se ve. También recuerdo a las señoras mayores que se ponían a la salida del colegio con una cestica a vender chufas, caramelos y pipas.

En la época profesional, terminé las milicias, me vine aquí, me saqué las oposiciones y entré a la caja. Allí ha habido momentos duros, pero también muy gratificantes.

Yo siempre digo que el trabajo de la Caja, hoy en Ibercaja, es precioso porque te permite desarrollar tu vocación empresarial, pero al mismo tiempo te da la oportunidad de ver los frutos de tu actividad.

Y no hay cosa más bonita que ver que tu trabajo genera unos beneficios que al final revierten completamente en lo que te rodea, en la sociedad.

"El Museo Goya educa, forma, transmite y te permite conocerlo en su integridad"

Por el 150 aniversario han contado con la presencia de la Familia Real al completo, han estrenado la Sinfonía Goya… Pero da la sensación de que el nuevo Museo Goya es su ojito derecho...

Es la joya de la corona. Va a ser un icono de la ciudad, un motor muy importante para el turismo y para la economía de Zaragoza. Va a permanecer generaciones y generaciones.

Como yo digo, si quieres ver cuadros de Goya, ve al Prado. Ahora bien, si quieres conocer a Goya, vente a Zaragoza, vente al Museo Goya.

¿Por qué? Porque aquí verás obra de Goya, y más hoy con la exposición temporal. Pero al mismo tiempo, te damos la oportunidad de conocer cómo lo hace; de ver las pinceladas a través de las nuevas tecnologías.

Basta con apretar un botón para ver más de cerca, por ejemplo, la técnica tras ‘Los fusilamientos’.

Goya fue un personaje poliédrico, un ilustrado y liberal. Fue aragonés, tozudo… Y si quieres conocer todas esas facetas, dentro del propio Museo tenemos la mayor biblioteca que hay sobre él con más de mil volúmenes.

También puedes ponerte gafas de realidad virtual y ver de cerca las pinturas del Aula Dei.

Es un museo que educa, que forma, que transmite y que te permite conocer a Goya en su integridad.

Amado Franco, durante la entrevista.

Amado Franco, durante la entrevista. Julen Vicente

Imagino que será una parada obligatoria para los turistas...

Creo que sí. Aparte está la ubicación. Yo no conozco a ningún turista que no venga a la plaza del Pilar. Hasta ahora tenían la basílica y la Seo y, ahora, el Museo Goya.

Parece que tanto Zaragoza como la Comunidad están mudando de piel. ¿Qué papel van a jugar Ibercaja y la Fundación en el Aragón que viene?

Vamos a tratar de que sea el mismo que hemos jugado a lo largo de estos años. Hace 150 años Zaragoza era la séptima u octava capital de provincia española.

Entonces tenía unos 80.000 habitantes. Era una ciudad agrícola, aunque empezaba a asomar la industrialización con la llegada del ferrocarril a Madrid, Barcelona y Pamplona.

En aquella época, el desarrollo estaba muy ligado al Canal Imperial de Aragón, que no solo daba agua de beber o para regar sino que servía como transmisión y fuerza motriz para industrias como la azucarera.

De eso han pasado 150 años. Esos 80.000 habitantes se han convertido en más de 700.000. Ya no somos la séptima u octava capital, somos la cuarta. Somos una ciudad con un peso industrial muy importante. ¿Y cómo se ha conseguido?

Si me circunscribo a los últimos 40 o 50 años, tomando decisiones estratégicas muy importantes, lo que ahora se llaman ‘drivers’. ¿Y cuáles han sido los ‘drivers’ de ese desarrollo económico zaragozano y aragonés?

Yo diría que unos cuantos. Indudablemente, el automóvil. La llegada de General Motors ha tenido una importancia tremenda para Zaragoza.

También ha sido un ‘driver’ realmente importante la apuesta por la logística, con Plaza y las plataformas logísticas de Huesca y Teruel. Hoy en día hay que tener en cuenta que la distancia ya no se mide en kilómetros. Se mide en tiempo y la situación de Zaragoza con el AVE, las autopistas y el aeropuerto es completamente distinta a la de antes.

Además, tenemos una ventaja a la que no le habíamos sacado demasiado jugo todavía. A veces nos quejamos de que somos solo el 3% de la población y el 9% del territorio. El lado negativo es la desertificación de algunas zonas de la Comunidad, pero lo positivo es que tenemos tierra.

Ahora, las nuevas industrias piden suelo y energía de la buena. Y nosotros de esa tenemos, porque tenemos aire, sol y agua.

También piden paz social y aquí la tenemos, contamos con una buena universidad…

En todos esos 'drivers' tan importantes para Zaragoza y para Aragón, Ibercaja ha tenido un papel protagonista. General Motors vino aquí porque nosotros fuimos a Detroit con cientos de hectáreas para tener un valor diferencial.

Con la Expo fue parecido. Todavía recuerdo aquel día en pleno verano en que vinieron del Ayuntamiento a decirme que teníamos posibilidades de llevárnosla. El lema del agua era muy actual y el proyecto, fenomenal, pero querían ir con una carta de ventaja respecto a los demás.

¿Y cuál era? Dar seguridad de que se iba a poder hacer. ¿Y de qué manera se iba a poder dar esa seguridad? Siendo propietarios de los terrenos.

Pero el Ayuntamiento ni era propietario ni tenía dinero para comprarlos. ¿Qué hicimos? La Caja compró los terrenos del meandro de Ranillas y los permutamos por otros.

La apuesta por la nieve también fue de la Caja. Recuerdo que en los inicios esto no fue comprendido por toda la sociedad. Tuvimos nuestros problemas.

¿Qué es lo que vamos a hacer a partir de ahora? Intentar hacer lo mismo.

El mejor ejemplo es el Mobility City. Cogimos un Pabellón Puente que ni era pabellón ni era puente. Vino la crisis y no se pudo hacer nada, pero al final, conseguimos enfocarlo hacia la movilidad.

Ser banco y Fundación les da una visión global de la sociedad actual. Hay miles de jóvenes que ni pueden comprar una vivienda ni tienen capacidad de ahorro. ¿Lo ven con preocupación?

Naturalmente, lo vemos con preocupación. Vuelvo a nuestros orígenes. En 150 años se ha mejorado muchísimo en temas de salud, educación y movilidad. Ahora, los problemas son distintos. Tenemos el de la vivienda, el de la migración, el de la soledad…

Lo que no podemos pretender es ser especialistas en todo. Nosotros no vamos a curar al enfermo. Lo que hacemos es contactar con organizaciones con las que firmamos convenios, a las que apoyamos y subvencionamos para colaborar en la resolución de los problemas reales de la sociedad.

Tenemos convenios con más de 600 oenegés con los que facilitamos el acceso a la vivienda, a la educación… Con la vivienda, creo que lo que fundamentalmente se necesita es una legislación adecuada.

"Nosotros tenemos menos paro que en España y en renta per cápita estamos prácticamente al nivel europeo"

En los próximos meses parece que vienen nubarrones en el horizonte económico global...

Podemos ver el cántaro medio lleno o medio vacío. Últimamente se está viendo un despegue de la indignación y hay incertidumbre política a nivel no solo nacional sino europeo.

Lo peor para el desarrollo económico es la incertidumbre, porque el dinero es lo más miedoso del mundo y en el momento en que se retrotrae… Eso es la botella medio vacía.

¿Y la botella medio llena? Pues que estamos creciendo de tres a cuatro veces el ritmo de los alemanes o el doble que los europeos.

Por otro lado, siempre se ha dicho que el paro es un factor negativo en España, pero nosotros tenemos mucho menos paro que en España. Y en lo que se refiere a la renta per cápita, estamos prácticamente al nivel europeo.

Ese es el presente y ¿de cara al futuro? Bueno, yo no conozco ninguna ciudad española que tenga una cartera de proyectos de inversión industrial como en estos momentos tiene Zaragoza. La apuesta que se ha hecho por el tema de los datos es impresionante.

Hablamos de carteras de miles de millones que significan miles y miles de trabajadores y una apuesta clara por el futuro. Aunque solo se hiciera el 70% o el 80%, esto va a pegar un salto hacia arriba de impresionante, yo creo que hay que ser optimista en estos momentos. Eso, si nos dejan consumir la energía que necesitamos, entre otras cosas.

Amado Franco, en la sede central de Fundación Ibercaja.

Amado Franco, en la sede central de Fundación Ibercaja. Julen Vicente

¿Cómo ven todo lo relacionado con la IA y los jóvenes? Muchos ni siquiera llevan dinero en metálico encima. ¿Están cambiando mucho las cosas en ese sentido?

Están cambiando en todo el mundo y en todos los sectores. En el de la banca, antes íbamos todos a la oficina y ahora, apenas las pisan. ¿Cómo captas entonces a ese cliente? ¿Cómo lo fidelizas?

Ahora, con la inteligencia artificial se ha dado otro paso más. Ahí yo creo que somos un poco legos todos. ¿Va a cambiar el mundo? Sí, y mucho. ¿Va a ser un progreso tremendo? También.

Pero indudablemente, tiene un riesgo tremendo. Con estos temas, yo siempre digo lo mismo: lo que tenemos que procurar es ir en la cabeza del pelotón.

Pero no escapado, ¿eh? Porque te da la pájara y no llegas a la meta.

Indudablemente, es un tema que va a influir un montón. Va a cambiar completa y absolutamente las necesidades de puestos de trabajo.

Hasta ahora, el hombre ha domesticado los animales. Esperemos que la inteligencia artificial no domestique al hombre.

¿Qué planes tienen para el año 151 de la Fundación?

Desde luego no va a ser tan activo como el 150 aniversario, porque esto se hace una vez en la vida.

Seguiremos con actividades hasta mayo. Estrenaremos por primera vez en España una ópera de Goya y también presentaremos una película sobre la joya que es el Patio de la Infanta.