Los rescatados, y uno de los efectivos del GREIM. Guardia Civil
La Guardia Civil rescata a dos senderistas lituanos que se habían sobrestimado: estaban deshidratados y agotados
Los efectivos cierran otro intensísimo fin de semana marcado por la falta de planificación, las caídas y las luxaciones.
Más información: La Guardia Civil se mete de lleno en la temporada de rescates: "Hay más negligencias de las que nos gustarían".
La Guardia Civil ha vuelto a tener un complicado inicio de mes por el goteo de personas que han tenido que ser rescatadas por caídas, luxaciones o, directamente, por haberse visto sobrepasadas por las circunstancias.
Solo desde el día 1 han tenido que auxiliar a más de una decena de montañeros, sin que, por suerte, haya habido que lamentar víctimas mortales.
El primer suceso tuvo lugar el lunes 1 de junio a las 15.00, cuando se recibió un aviso que alertaba sobre dos senderistas bloqueados en el Coll de Siso, dentro de la Sierra de San Chulián (término municipal de Benasque).
Ambos se mostraron incapaces de continuar la marcha debido a una falta de planificación y a la sobreestimación de sus posibilidades, presentando uno de ellos síntomas de deshidratación.
El GREIM de Benasque, junto a la Unidad Aérea y el médico del 061, sobrevolaron el terreno, localizaron a la pareja, un hombre de 41 años y una mujer de 30 de nacionalidad alemana, y la evacuaron en helicóptero hasta Benasque, desde donde pudieron continuar por sus propios medios.
Una situación muy similar se repitió este pasado sábado por la mañana. A las 9.50, se notificó que otros dos senderistas, que terminaron siendo de origen lituano, habían quedado atrapados en el sendero GR-11, concretamente en el Valle de Pineta (término municipal de Bielsa).
De nuevo, la sobreestimación de sus fuerzas, sumada al agotamiento y a la deshidratación, les impidió seguir adelante.
En esta ocasión se activó al GREIM de Boltaña, a la Unidad Aérea de Huesca y al médico del 061. Tras localizarlos desde el aire, fueron evacuados y trasladados hasta el refugio de Pineta.
Problemas físicos
El resto de la semana concentró numerosos accidentes por caídas y problemas de salud.
El martes, el GREIM de Jaca tuvo que auxiliar a un senderista de 75 años, vecino de Tarragona, que sufrió una caída en vertical mientras recorría el Camino de Santiago entre Escara y Santa Cilia (Jaca). El hombre presentaba contusiones y laceraciones, por lo que fue trasladado al hospital de Jaca.
Ese mismo martes se asistió a un vecino de Pamplona de 69 años en la Faja de Canarellos (Torla), quien sufrió una luxación de muñeca tras tropezar y caer.
El GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea y el médico del 061 lo trasladaron en la aeronave hasta la Pradera de Ordesa, donde fue transferido a una ambulancia con destino al hospital de Jaca.
Apenas once minutos después, a las 12.26, se activó un rescate en el barranco la Plañera (Bielsa), donde un barranquista de nacionalidad francesa y 37 años se fracturó el fémur tras saltar a una poza.
Fue evacuado en helicóptero a la helisuperficie de Benasque y trasladado en ambulancia al Hospital de Barbastro.
El viernes, las unidades de Boltaña y el servicio aéreo acudieron a la zona del río Ara (término municipal de Aínsa). Un senderista de 49 años y vecino de la comarca del Sobrarbe se había caído al cauce del río, sufriendo heridas leves en el torso y la cara.
Tras ser localizado y evacuado, se le transfirió a una ambulancia convencional para conducirlo al centro médico más cercano.
Golpes de calor
El sábado, además del rescate de los senderistas lituanos por agotamiento, se registraron otras dos incidencias.
A las 12.50, dos senderistas zaragozanos sufrieron un contratiempo en la zona norte del pico Aspe (término municipal de Aísa) cuando uno de ellos, de 62 años, comenzó a padecer náuseas, vómitos y presión en el pecho debido a un posible golpe de calor.
El GREIM de Jaca, la Unidad Aérea y el médico del 061 los evacuaron a la helisuperficie de Jaca.
Allí, el afectado fue derivado al helicóptero medicalizado del 112 para su traslado urgente al Clínico, en Zaragoza.
Por la tarde, sobre las 15.00, otro senderista, un inglés de 65 años, se fracturó el tobillo al tropezar durante el descenso desde el Ibón de Batisielles al aparcamiento de Estós (término municipal de Benasque).
El GREIM de Benasque acudió en un vehículo oficial, lo localizó y lo trasladó directamente al centro de salud de la localidad de Benasque.
Este mismo domingo consta un último aviso protagonizado por un barranquista de 23 años, vecino de Zaragoza, en el barranco Viandico (término municipal de Fanlo).
El joven sufrió un esguince de tobillo mientras realizaba el descenso, por lo que el GREIM de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y el facultativo del 061 lo evacuaron en la aeronave hasta su propio vehículo particular.