Imagen de alumnos con ordenadores.

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El reto de los colegios aragoneses para volver al lápiz y al papel: "Habrá que rehacer proyectos educativos enteros"

Fapar apunta a que va a suponer un nuevo gasto repentino para las familias y señalan que hay lagunas aún por resolver desde el departamento de Educación.

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Zaragoza
Publicada

La imagen que se estaba extendiendo de ver a alumnos con ordenadores o tablets en las aulas se quiere cambiar. Aragón apuesta, de nuevo, por lo analógico con "el papel y el lápiz de toda la vida" como señalaba la consejera en funciones de Educación, Tomasa Hernández este lunes.

Mismo día en el que se ha hecho oficial a través del Boletín Oficial de Aragón la entrada en vigor de la nueva Orden que limita el uso de los dispositivos digitales individuales en los centros educativos desde Infantil hasta Secundaria.

Una norma que comenzará a funcionar en el próximo curso 2026-2027 con un año de adaptación por lo que será en el 2027-2028 cuando los colegios habrán tenido que volver definitivamente a los libros de texto como eje vertebrador de su enseñanza.

Esto ha traído cierto desconcierto en el sector educativo ante el futuro más próximo. "Hay centros a los que esta orden les supone una afección y otros que se manejan dentro de los parámetros de la orden", indica José Ignacio Cascajús Pontaque, secretario de Escuelas Católicas.

Desde la organización que concentra hasta 91 colegios señalan que para ellos lo más importante y lo que protegen son los proyectos educativos de cada centro. "Siempre hemos defendido que se respeten los proyectos educativos que son muy meditados por los titulares de cada centro y para nosotros es prioritario", explica.

Sin embargo, ante esta nueva normativa vigente, "los centros tendrán que adecuar su proyecto pedagógico al cumplimiento de lo que marca la orden". Por lo que desde Escuelas Católicas de Aragón la entrada en vigor va a suponer que en muchos de sus centros "tengan que rehacer esos proyectos enteros".

A la vez que aplauden que, a pesar del inconveniente que supone, el departamento de Educación les permite un año de adaptación.

"Un proyecto educativo realmente es algo muy serio porque es lo que vertebrará todo el centro. No es una reflexión que puedas hacer en un mes, a prisa y corriendo, sino que los centros tienen ese momento de reflexión al no dar un curso escolar para reorientar, en todo caso, su proyecto educativo hacia aquello que les pide la orden", concluyen.

Más duros son desde Fapar (Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado de Aragón). Las familias reconocen el problema existente con las pantallas en los centros, pero critican que con esta nueva Orden "vayan a resolverlos".

Traen sobre la mesa una preocupación en ciernes ya que, bajo su criterio, la "precipitada" norma "no piensa en los costes para las familias", sobre todo, en aquellas que recientemente han tenido que comprar un dispositivo electrónico "atendiendo a las peticiones de sus centros por la introducción de cambios metodológicos" y que "no entraba dentro de los gastos habituales".

"Ahora se les va a decir que mire, que tiene que volver a los libros", critica Nieves Burón, portavoz de Fapar. Esto va a suponer que ahora tendrán que afrontar un nuevo gasto vinculado a los libros o intentar entrar en el banco de libros.

"La incorporación al banco de libros sin aportar lotes nuevos significa que van a ser insuficientes. Por lo tanto, habrá que adquirir más libros y las partidas que el Departamento de Educación da para los libros en este momento son insuficientes", señala.

En definitiva, indican que es "una regulación precipitada y se aprueba en un contexto de toma de decisiones sin una reflexión profunda".

Límites de uso

La Orden establece que en Educación Infantil en el Primer Ciclo (0 a 3 años) únicamente se hará uso de recursos analógicos y manipulativos. En el Segundo ciclo (3-6 años) deberá ser un uso compartido, máximo una hora lectiva semanal, bajo supervisión docente.

En Educación Primaria, los alumnos de 1º a 4º podrán hacer un uso máximo de dos horas semanales, y de 5º y 6º cuatro. Se establece que el uso será siempre compartido, con carácter complementario y bajo supervisión.

Mientras que en Educación secundaria obligatoria, en 1º y 2º podrán utilizarlo hasta 1 hora diaria, y en 3º y 4º hasta dos horas diarias. Su uso deberá ser complementario a materiales analógicos.