Irene Villa
Irene Villa: "No me he sentido identificada nunca con la palabra víctima. Me define la maternidad"
La comunicadora y psicóloga llega a Zaragoza con su encuentro 'Soy capaz' el próximo 26 de marzo en el Palacio de Congreso de la Expo.
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Irene Villa (Madrid, 1978) es madre, periodista, psicóloga y deportista. Cuatro cualidades que ella misma señala que forman parte de su personalidad. La etiqueta de víctima no la concibe.
El 17 de octubre de 1991 es una fecha que para Villa está presente siempre en su vida al sufrir un grave atentado a manos de ETA que ocasionó la pérdida de dos piernas y dos dedos. Atentado en el que su madre también sufrió la amputación de un brazo y una pierna.
Supuso un cambio de rumbo para una niña de 12 años, pero sin embargo le quedó la lección de que de las adversidades se aprende.
Su fuerza vital basada en el optimismo y la capacidad de resiliencia le traen hasta Zaragoza junto a David Serrato con su encuentro 'Soy capaz' el próximo 26 de marzo al Palacio de Congreso de la Expo. Sobre sus valores reflexiona junto a EL ESPAÑOL DE ARAGÓN.
¿El título de su próximo encuentro es una frase que ha reinado en su vida personal y profesional para luchar contra las adversidades?
He tenido la suerte de haberme rodeado de gente que me decía que lo vas a lograr, que vas a ser capaz, que vas a salir adelante.
Por eso insisto siempre en el apoyo social, me parece que es la clave. El 'Soy capaz' para mí está muy relacionado con tu autoconfianza pero también con rodearte de gente que te ayuda en momentos en los que uno no puede solo.
Es un mensaje muy importante ahora en tiempos de individualismo y de soledad no deseada.
La verdad que me parece esencial el mantenerte activo en alguna actividad social. La soledad es la verdadera pandemia que destruye al ser humano porque al final no trae nada bueno estar solo, a veces uno se aísla y eso es muy perjudicial. Abogo por eso, por encontrar actividades que nos mantengan activos y rodeados de gente.
A lo largo de todos estos años, ¿se le ha acercado mucha gente a darle las gracias por sus mensajes?
Lo más gratificante de mi trabajo es sobre todo el feedback de la gente. La frase ‘me ha cambiado la vida’ la he escuchado muchas veces y me sigue emocionando como primer día que la escuché.
Nuestro trabajo, tanto David como yo, tratamos de que las personas crezcan emocionalmente, tengan ese desarrollo personal que promovemos.
"El perdón es importante para seguir caminando por la vida sin ese rencor y sin ser víctima"
Se ha convertido en un símbolo de superación personal para muchos ya lo ha demostrado en sus logros día a día, ¿nota cierta responsabilidad con la sociedad?
Por suerte, como no he interpretado ningún papel, que es algo que lo llevo de serie, no me siento para nada que tenga que estar manteniendo siempre esa compostura porque realmente es mi filosofía de vida, es mi estilo de vida.
¿Crees que es fácil otorgar el perdón a quien, a lo mejor, no se lo merece?
El perdón es la máxima expresión de amor que existe. Yo creo que es sentir que nadie puede hacerte daño.
Perdonar significa liberarte de quien ha intentado hacerte daño consciente o inconscientemente. El perdón es importante para seguir caminando por la vida sin ese rencor y sin ser víctima. Yo creo que al final la vida va de que no nos sintamos jamás víctimas, sino responsables de nuestro presente, de nuestro futuro y ahí es donde hay que trabajar en ti.
Para mí es claro que ni tu pasado ni tu dolor te definan. Lo que te define es tu presente y tus ganas de seguir adelante.
Se convirtió en un foco a una temprana edad tras ser víctima de un atentado de ETA, ¿ha tenido vértigo alguna vez en quedarse solo en la etiqueta de "víctima"?
Yo siempre digo que no soy víctima. Soy periodista, psicóloga, conferenciante, deportista.
Tengo mil cosas más, sobre todo lo que más me define desde 2012 es que soy madre de tres chicos maravillosos que me llenan el alma, que dan sentido a todo, que han amortizado todo el dolor y han recompensado momentos muy duros en mi vida. Y eso es lo que más me define, me define la maternidad.
Pero víctima, no, esa etiqueta para nada me siento representada por ella.
"El hecho de que se quiera borrar de un plumazo más de cinco décadas de asesinatos, secuestros y extorsiones a españoles, no tiene ningún sentido"
Estamos en un tiempo un poco de polarización política. ¿Qué opina de este auge de estas ideas de gente tan joven?
A mí me ha preocupado siempre la polarización y los extremos. La verdad que me preocupa porque no me parece que sea lo necesario ni lo correcto.
Creo que hay muchas cosas buenas en la derecha, hay muchas cosas buenas en la izquierda y que hay que quedarse con eso, no con dos bandos enfrentados.
Hay que encontrar lo mejor de cada ideología y sobre todo lo que yo digo que tiene que estar en todos los partidos, que es la armonía y el progreso de todos. No solamente de los que te votan, no solamente hay que buscar la comodidad o el bienestar de una parte.
Yo creo que al final España para mí es un país maravilloso, único, que deberíamos remar todos hacia el bienestar social y el progreso de todos.
26 años después de su atentado, ¿cree que entre los jóvenes se está olvidando del impacto de ETA?
Esto es algo un poco tremendo. El hecho de que se quiera borrar de un plumazo más de cinco décadas de asesinatos, secuestros y extorsiones a españoles, no tiene ningún sentido.
Es parte de nuestra historia y como tal tiene que estar reflejada y la tienen que estudiar los jóvenes. Igual que han estudiado diferentes cosas que han pasado, lamentablemente el terrorismo es una de ellas que además ha dejado una huella muy dolorosa en nuestras familias.
¿Cómo ha vivido a título personal todos los avances que se han hecho con ETA tras las negociaciones, que tengan representación parlamentaria o que etarras ya estén saliendo de la cárcel?
Mi lucha terminó cuando ETA dijo que ya no iba a asesinar. Además casualmente fue cuando me quedé embarazada de mi primer hijo, en octubre de 2011. A partir de ahí, la verdad que todas las noticias que ha habido en torno a ETA, como sé que no me hacen bien, no lo sigo tanto.
Además de ser periodista y psicóloga eres una galardonada deportista de esquí adaptado. ¿Qué supuso para usted este deporte?
Estoy especialmente feliz porque yo empecé, gracias a Teresa Silva, el primer equipo del mundo del esquí adaptado femenino.
Y hoy, una de las componentes más jóvenes acaba de ganar un oro paralímpico en Milán-Cortina.
Imagínate nuestro orgullo de haber vencido nuestros miedos sobre el monoesquí, para que luego las que vinieran detrás tuvieran ese camino abierto, porque no había mujeres que esquiaran en silla, cuando yo empecé.
A mí me ha servido como autoestima, porque al final el deporte te da autoestima, te da fuerza, te da autoconfianza, disciplina, esfuerzo, trabajo en equipo, son todo ventajas.
¿En qué punto se encuentra dentro del deporte?
Corrí la Copa de España que gané, y también la Copa del Torneo de la Fundación también, y gané, así que muy contenta.
Me siento orgullosa porque a los 47 sigo compitiendo.