Cayetana Álvarez de Toledo.
Cayetana Álvarez de Toledo (PP): "No veo vida inteligente en el PSOE dispuesta a levantar la bandera de la dignidad"
La diputada nacional ha participado en la campaña electoral del PP en Aragón, apoyando a Jorge Azcón en un acto en Zaragoza.
Más información: La misión imposible de Azcón: por qué en 40 años de democracia no ha habido mayorías absolutas en Aragón
Aragón llega a las urnas este domingo tras una campaña intensa, de alto voltaje político y con claro aroma a cita nacional.
Las elecciones autonómicas han servido también como termómetro del clima político en España, con los principales partidos volcados con la Comunidad y con presencia constante de sus principales referentes.
Durante estas semanas, Zaragoza, Huesca y Teruel han visto desfilar a las fuerzas vivas de cada formación, convertidas en altavoz del debate político nacional.
Del Partido Popular, para apoyar a Jorge Azcón, ha venido por supuesto Alberto Núñez Feijoo e Isabel Díaz Ayuso entre los perfiles más reconocibles.
También se dejó caer Cayetana Álvarez de Toledo (Madrid, 1974), diputada nacional y una de las voces más contundentes del PP en el Congreso. Ha participado en el último tramo de campaña en Zaragoza, y con ella hemos repasado la situación política nacional, la vivienda, la inmigración y la gestión del Gobierno en áreas clave como el transporte.
Jorge Azcón y Cayetana Álvarez de Toledo en un acto del PP en Zaragoza.
Último día de campaña en Aragón. Estuvo ayer con Jorge Azcón en Zaragoza, ¿cómo ve al Partido Popular en la Comunidad?
Veo al PP con fuerza, determinación y un gran proyecto. Aragón tiene dos grandes legados históricos: España y el imperio de la ley. Aragón forjó España como una unión y enarboló la justicia como límite al poder.
Precisamente, eso es lo que está en juego en este ciclo electoral: España como una unión de ciudadanos libres e iguales y la democracia como sistema de contrapesos frente a las pulsiones autoritarias del Gobierno.
Por eso llamo a los aragoneses a defender su propio legado histórico en las urnas; es una batalla por la continuidad de un orden de libertad y convivencia a nivel nacional.
Aragón es la segunda comunidad autónoma que celebra elecciones anticipadas después de Extremadura, y tras este domingo se celebrarán en Castilla y León y en verano en Andalucía… ¿Cuál es el objetivo político más allá de la gestión autonómica?
El objetivo es acabar con la etapa más aciaga de nuestra historia democrática. No estamos solo ante un mal Gobierno, sino ante un proceso de mutación de una democracia plena a una democracia fallida. Sánchez está convirtiendo la España constitucional en un 'Frankenstein' de territorios enfrentados.
Nuestra obligación es rearmar al Estado, regenerar la democracia y unir a la nación. Para ello, es imprescindible una derrota contundente del PSOE, que hoy se enfrenta al dilema de refundación o extinción.
¿Ve posible que los socios de Sánchez rompan con él o que surja una rebelión interna en el PSOE?
No tengo esperanzas en ninguna de las dos. Los socios no romperán porque, cuanto más débil y acorralado esté Sánchez, más susceptible es a sus chantajes; él es el instrumento ideal para destruir la unidad nacional.
En cuanto al PSOE, no veo vida inteligente dispuesta a levantar la bandera de la dignidad; el partido se comporta como una secta al servicio de un líder destructivo. Las críticas actuales no pasan de ser 'pellizcos de monja'.
Ante este escenario, ¿qué estrategia prevé que seguirá Pedro Sánchez?
Sánchez tiene tres estrategias claras. La primera, derribar los contrapesos democráticos, atacar a la prensa libre, al Parlamento y, sobre todo, a la Justicia independiente, utilizando incluso el Constitucional para desautorizar al Supremo.
La segunda, promover a Vox para frenar al PP: necesita dividir a la derecha. La pregunta que habría que hacer a Vox es: ¿cómo va a unir a España quien se empeña en dividir a la derecha?
Y la tercera: plebiscitar las generales. Intentará que no elijamos Gobierno, sino régimen, forzando un debate falso y polarizante entre Monarquía parlamentaria y República.
Vamos con la actualidad. En las últimas semanas se ha hablado de la regularización de medio millón de migrantes. Sánchez dice que Aznar ya aprobó una medida similar, ¿cuál es la postura del PP ahora?
Nuestra postura se basa en tres pilares: ley, mercado e integración.
Primero, ley. Hay que cumplir la ley. No se puede entrar a una casa por la ventana. A una casa se entra por la puerta cuando te abren la puerta.
Segundo, el mercado. Tiene que ser un modelo sostenible. Inmigrantes que vienen aquí a trabajar y a aportar, porque si no esto es insostenible y no hay trabajo ni servicios públicos para nadie.
Y tercero, integración. Integración en valores que hacen posible la libertad, la igualdad, la convivencia y la civilización. La libertad individual, la igualdad entre hombres y mujeres, etc.
¿Y respecto a la propuesta de Pedro Sánchez?
El PSOE habla de regularizaciones masivas, todos adentro y da igual. Incluso podríamos regularizar a delincuentes. Eso es una auténtica locura.
¿Pero Vox qué dice? Vox dice deportaciones masivas. Incluso han llegado a hablar de inmigrantes de segunda generación. ¿Una España sin inmigrantes? ¿Pretenden que los españoles hagan todo el trabajo que están sacando adelante ellos? Que se lo piensen bien.
La inmigración es un tema que ha salido en los debates aquí en Aragón, pero es un problema nacional, al igual que la vivienda. Recientemente, Lara Hernández, secretaria de organización de Sumar, afirmó que "la okupación en España no existe"...
Que se lo pregunten a las 79.000 familias que tienen sus pisos ocupados y a los 21.000 que tienen inquiokupas en su casa. Que se vaya directamente a preguntárselo a cada uno de ellos. ¿En qué ficción vive esta gente?
Ante la escasez de vivienda, ¿hay que aprobar medidas intervencionistas?
Radicalmente no.
El precio de la vivienda durante los años de Sánchez ha subido un 50% en compra y un 40% en alquiler. Los precios se han disparado.
Hay cinco causas: escasez de viviendas, impuestos altísimos, okupación que genera inseguridad en los propietarios, demanda muy concentrada en ciertos lugares y salarios bajos que impiden a los jóvenes acceder a una vivienda.
¿Qué propone el PP para abordar el problema?
Un plan basado en seguridad jurídica, derogar la ley de vivienda y aprobar una ley antiokupación. Tenemos una ley preparada, pero está bloqueada con prórrogas para impedir su tramitación.
Además, no intervenir el mercado y construir viviendas, simplificar trámites y facilitar licencias rápidas.
Sánchez ha puesto sobre la mesa la regulación de las redes sociales para proteger a los menores de 16 años, una propuesta que ya había presentado su partido. No obstante, entre las medidas se incluye entre otras, la del "rastreo de la huella de odio y polarización" a los usuarios adultos de internet. ¿Qué opina el PP sobre el asunto?
El día que Sánchez y todos sus colegas de gabinete se den de baja de Twitter empezaremos a creer sus bravuconadas contra los 'tecnoligarcas'. Porque claro, se da aquí la hipocresía de que llama a sabotear a las 'tóxicas' redes sociales desde las propias redes sociales.
Además, la principal fábrica de bulos en España es La Moncloa. Sánchez lleva años mintiendo sobre la amnistía, los pactos con Bildu o la corrupción.
Con esta medida busca dos cosas: distraer la atención de su desastrosa gestión y censurar todo aquello que escapa a su control, al igual que hizo con RTVE.
Se presenta como azote de la tecnocasta cuando se ha gastado 2.000 millones de euros de nuestros impuestos para mangonear en los medios de comunicación a través de Telefónica. Con lo cual, farsa absoluta.
Lo que está buscando es distraer la atención del desastre y del fracaso de su gestión. Podemos hablar de los trenes si quieres, y censurar todo aquello que escapa de su control, y en este caso son las redes.
Y una última cosa; duro con los tecnooligarcas y blando con los narcodictadores como Nicolás Maduro o Delcy porque ahora se va a China, como sabes es el Estado que está detrás de TikTok, mayor plataforma de desinformación en el mundo, y se va a rendirle pleitesía en su cuarto viaje que hace en estos últimos años a China.
Precisamente de trenes quería hablar a continuación. Hemos sufrido los accidentes de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), la alta velocidad continúa con retrasos, la amenaza de huelga de los maquinistas continúa tras el fracaso de la última reunión... ¿Debería dimitir Oscar Puente?
Por supuesto, pero carece de vergüenza. Ha pulverizado el concepto de responsabilidad política. Lo que vemos en Transportes no es mala suerte, es un modus operandi del sanchismo que tiene seis elementos: colonización de instituciones (como poner a Koldo en Renfe), desprecio al mérito, culto al relato, polarización mediante el insulto, nula rendición de cuentas y corrupción como método de Gobierno. La corrupción moral y política tiene un coste real, y en este caso, cuesta vidas y servicios públicos.
El ministro es el rostro del fracaso de la gestión sanchista. Es decir, la mezcla de prepotencia como método, chulería como estilo y fracaso como resultado.
Puente es un señor que dijo hace unos días "les molesta porque lo hago muy bien". Que se lo diga a las 46 víctimas de Adamuz, que se lo diga a la víctima de Rodalíes, que se lo diga a los maquinistas cuyas advertencias desoyó gravemente...
Lo que ha pasado con los trenes no es un hecho aislado del Ministerio de Transportes, es el reflejo de un modo de gobernar.
Este jueves se hizo público que una ex concejal del PP en Móstoles ha acusado al alcalde del municipio de acoso sexual y laboral. ¿Cómo va a afrontar esta situación el partido?
Yo solo digo que defiendo la presunción de inocencia. Pero para todos, para los de izquierda, los de derecha, para comunistas, fascistas, hombres, mujeres, para todos. La presunción de inocencia es sagrada, siempre y para cualquiera, sea del signo político o ideológico que sea.