Alicante
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En el año 2020, la vida de David Fernández y su familia cambió de forma drástica. A su hija Ainhoa, de tan solo seis años, le diagnosticaron Gliomatosis Cerebri, un astrocitoma de grado cuatro con infiltración, sumamente agresivo.

Frente al diagnóstico, la familia se topó con que no existía un tratamiento curativo posible y que el protocolo médico aplicado era exactamente el mismo desde hacía 25 años, por lo que descubrieron a su vez que los fondos públicos destinados a la investigación de este tipo de tumores eran escasos.

Ainhoa afrontó la enfermedad durante un año con una entereza e inspiración admirables. Pese a la dureza de los tratamientos y a complejas intervenciones quirúrgicas, la pequeña nunca se quejó: "Tenía una fortaleza impresionante", recuerda con cariño su padre.

Tras su fallecimiento en agosto de 2021, el dolor, la rabia y la impotencia amenazaban con paralizarlo todo. Sin embargo, David y su mujer decidieron convertir ese sufrimiento en una fuerza colectiva de transformación. Como recuerda el propio David, la lección de valentía de su hija les enseñó a seguir adelante y a canalizar el duelo transformando el dolor en amor.

A los pocos meses de la pérdida, surgió la primera iniciativa con un reto ciclista extremo de 420 kilómetros en un solo día entre Ibi y Madrid. Aquella marcha logró recaudar más de 44.000 euros destinados a la investigación a través de otra entidad.

Sin embargo, la experiencia puso de manifiesto la necesidad de crear un canal propio más cercano. Así nació primero la asociación y, oficialmente hace año y medio, la Fundación Pedaleando con Ainhoa de la Comunitat Valenciana, presidida por la madre de la pequeña, con el objetivo de capilarizar el apoyo de empresas, particulares y centros educativos locales para dirigir directamente los fondos a laboratorios de investigación médica.

Financiar la ciencia

La investigación del cáncer infantil en España enfrenta serias barreras presupuestarias. Aunque la medicina pediátrica opera bajo protocolos internacionales estandarizados, los equipos científicos españoles sufren una precariedad endémica que frena los avances.

Tal como subraya David, los investigadores desarrollan su labor por "pura vocación y solidaridad", batallando de forma constante por conseguir recursos mínimos que permitan mantener abiertos los laboratorios.

Esta falta de financiación continua provoca que proyectos prometedores queden pausados durante años. Un ejemplo claro se vive en el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, en Pamplona.

Bajo el liderazgo de la doctora Marta Alonso, se ha impulsado una línea de estudio sobre tumores cerebrales pediátricos que arrancó hace 25 años, sufriendo continuas interrupciones por falta de fondos. Recientemente, entre mayo y junio pasados, este esfuerzo dio un paso histórico al arrancar un ensayo clínico con tres niños, abriendo una ventana de esperanza real que requiere financiación urgente para consolidarse y ampliarse.

La Fundación Pedaleando con Ainhoa canaliza sus esfuerzos hacia dos centros de referencia nacional: el propio CIMA de la Universidad de Navarra y el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia.

700 kilómetros

Coincidiendo con el quinto aniversario del fallecimiento de Ainhoa, la fundación ha organizado su desafío más ambicioso. Los días 9 y 10 de octubre de 2026, una marcha ciclista extrema conectará simbólica y geográficamente la localidad alicantina de Ibi con la ciudad de Pamplona.

El trayecto abarca 700 kilómetros y supera los 6.800 metros de desnivel positivo acumulado, repartidos en dos jornadas intensas de pedaleo:

- Primera etapa (9 de octubre): Salida desde Ibi (provincia de Alicante) con destino a Valencia, realizando una parada estratégica y simbólica en el Hospital La Fe para pernoctar a mitad de camino.

- Segunda etapa (10 de octubre): Reanudación de la marcha desde Valencia cruzando la geografía peninsular hasta alcanzar el CIMA en la Universidad de Navarra, en Pamplona.

Según explica David, el recorrido busca unir los dos polos sanitarios e investigadores con los que colabora activamente la fundación, dando visibilidad pública a la lucha contra los tumores cerebrales infantiles.

Un grupo de amigos unidos

El esfuerzo sobre la bicicleta será ejecutado por un grupo de siete ciclistas unidos por la amistad y la solidaridad. La expedición está formada por Raúl Gómez, Francisco Bernabéu, Antonio García, Nadal Carreras, Román Sáez, Fernando Mirón y David Fernández. Varios de ellos ya compartieron el reto previo hacia Madrid, mientras que el resto se ha sumado de forma voluntaria para afrontar unidos las exigencias físicas de la ultradistancia.

El desafío cuenta además con un respaldo de excepción: el pentacampeón del Tour de Francia Miguel Indurain. La leyenda del ciclismo español se ha sumado como padrino del reto "Pedaleando con Ainhoa", aportando su altavoz y prestigio deportivo para proyectar el mensaje de la fundación a nivel nacional.

Cómo colaborar

Para que la investigación no se detenga, la Fundación Pedaleando con Ainhoa apela a la implicación de toda la sociedad. Cualquier aportación, "por modesta que sea", se traduce en horas de laboratorio y recursos científicos.

Además del valor solidario, las donaciones a la fundación cuentan con un importante incentivo fiscal en España que muchos ciudadanos desconocen:

- Particulares: Las donaciones de hasta 250 euros disfrutan de una deducción fiscal del 80% en el IRPF. Esto significa que una aportación de 100 euros representa un coste real de solo 20 euros para el donante, ya que Hacienda devuelve los 80 euros restantes en la declaración de la renta.

- Empresas: Las aportaciones realizadas por personas jurídicas cuentan con una deducción del 45% en el Impuesto sobre Sociedades.

Asimismo, la fundación mantiene abiertas diversas vías de colaboración cotidiana, desde microdonaciones mensuales y carreras solidarias en colegios, hasta detalles en celebraciones sociales como bodas mediante pulseras solidarias.