Elche

Todo estaba siendo "muy extraño" a la espera de la autopsia, que iba a determinar si David Jackson Pope, un británico de origen irlandés de 57 años, había sido víctima de una muerte violenta o no en Pinoso, una pequeña localidad del interior de la provincia de Alicante donde residía.

Su desaparición había sido denunciada por una amiga de su mujer el pasado 16 de octubre, después de varios días en paradero desconocido, y su cuerpo fue encontrado sin vida el pasado domingo 24 en un descampado de esta misma localidad sin aparentes signos de haber sido asesinado.

¿Qué había pasado? El examen médico, según ha podido saber este medio de fuentes conocedoras del caso, no deja lugar a dudas: murió de un infarto. Preguntada a la Guardia Civil de Alicante, que está investigando el suceso, confirma esta máxima de que "todo apunta a una cardiopatía" y añaden que "no hay nada que determine pensar otra cosa que no sean causas naturales"

Ahora, disipada las dudas, vuelve la tranquilidad a este pueblo próximo a Novelda. Porque David Jackson llevaba tiempo viviendo allí con su mujer, donde habían adquirido una vivienda en un municipio que, con 8.400 habitantes, ha ido creciendo rápidamente gracias al aumento de la población extranjera, con los británicos, en particular, representando ya la mitad del censo (casi 800 residentes). 

"Era un vecino más al que era frecuente ver pasear con su bicicleta y su sonrisa", rememora el alcalde de la localidad, Lázaro Azorín, quien no oculta que, tras conocer las conclusiones de la autopsia, ahora "estamos más tranquilos". 

"Misteriosa muerte", según The Sun

La prensa nacional, pero sobre todo la extranjera, ha calificado las circunstancias de la muerte de David Jackson tras nueve días desaparecido de "misterioso", se podía leer en el tabloide sensacionalista The Sun en una noticia publicada en la mañana de este martes. Otros medios anglosajones, incluso uno estadounidense, también se habían hecho eco de las "extrañas circunstancias" en las que se había encontrado el cuerpo, sin ser conocedores todavía del resultado de la autopsia.  

Lo cierto es que ha habido varios aspectos que han inquietado a los vecinos y que han extrañado a los investigadores. Para empezar, ¿por qué se tardó en denunciar su desaparición? Oficialmente ocurrió el viernes 16, pero él había salido de casa por última vez con su bicicleta días atrás. La respuesta, según ha sabido este medio, es más simple de lo que parece. 

Resulta que, Jackson y su mujer habían recibido una semana antes a su hermana, que había ido a Pinoso a pasar 4 días con ellos. Cuando se marchó al extranjero por motivos de trabajo, no lo hizo sola, sino con la mujer, dejando solo a este hombre natural e Irlanda. Así que, se entiende que de estar su esposa con él, habría alertado antes a las autoridades de su desaparición. 

Eso explica también que haya tenido que ser una amiga del matrimonio, que sí se encontraba en Pinoso, la que, por petición de la mujer, acabó acudiendo a la Policía para denunciar el paradero desconocido de este hombre que no daba señales de vida.

El perro de un vecino

Finalmente, han tenido que pasar 9 días hasta que su cuerpo fuera encontrado, de manera casual, por un vecino que paseaba con su perro por este parque próximo a la calle Calderón de la Barca. Fue el can el que se acercó olfateando hasta que el vecino halló muerto a David Jackson. Estaba tras un montículo de la arena que se está usando por parte de unos obreros para la ampliación de la ronda del Sureste, de ahí que nadie se hubiera percatada durante este tiempo. 

Fuentes de la Guardia Civil insisten en que, tras la autopsia, el caso queda archivado y trasladado a disposición de la autoridad judicial. Estas mismas fuentes recuerdan que, además de no haber signos de violencia externa, tampoco había en el escenario ningún elemento que hiciera sospechar de la participación de terceros; tampoco contaban antecedentes de ningún tipo ni indicios de que la víctima tuviera cuentas pendientes.

Una víctima cuya bicicleta se encontraba cerca del difunto, también en el suelo. Vecinos consultados confirman que era asiduo de esa zona donde "acababa sentándose y viendo la puesta de sol". En esta ocasión, y según fuentes del Instituto Armado, David se sintió indispuesto cuando iba paseando, se apartó del camino y fue a parar al descampado en busca de intimidad para hacer de vientre, uno de los síntomas del infarto.  

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