Ya está en boca de todos. Ya sea paseando por la calle o siendo observado por las gafas especiales en las farmacias, el eclipse solar del próximo 12 de agosto se manifiesta por todas partes.
Este fenómeno promete ser una cita astronómica excepcional, aunque en Alicante la experiencia no será igual para todo el mundo.
Aquí el fenómeno será parcial, coincidirá con la puesta de sol y, además, la orografía puede jugar una mala pasada: en muchas zonas, las montañas o el relieve taparán la visión.
En concreto, el eclipse llegará a Alicante al atardecer, cuando el Sol ya esté muy bajo sobre el horizonte y la observación dependa tanto del cielo como del paisaje.
En la provincia, el fenómeno será parcial, comenzará en torno a las 19:40 horas, alcanzará su máximo alrededor de las 20:34 y coincidirá con la puesta de sol, sobre las 20:59, con una ocultación de alrededor del 99,14% del disco solar.
En un territorio tan marcado por la orografía como el alicantino, la clave estará en buscar un punto elevado y despejado hacia el oeste, porque montañas, sierras y edificios pueden tapar por completo la visión.
Así lo explica Pedro Gómez, de Meteorihuela, que advierte de que en una provincia como la alicantina no basta con saber que habrá eclipse. “Tiene mucha orografía, mucha sierra, y el eclipse va a ser justo en la puesta de sol, así que hay mucha montaña que te va a tapar”, resume. Por eso recomienda buscar lugares altos y con horizonte despejado hacia el oeste.
El ejemplo más claro es Orihuela, donde la propia sierra impide ver el fenómeno desde la ciudad. En Benidorm ocurre algo parecido, pues la observación en la zona urbana será complicada por el relieve que rodea la localidad, aunque sí podría verse desde edificios altos o desde el mirador de la Cruz, en la Sierra Helada.
En la práctica, la clave estará en la altura y en la ausencia de obstáculos delante del Sol.
Para resolver esas dudas, el Ministerio ha habilitado un visor digital que permite seleccionar un punto concreto y comprobar de inmediato si el eclipse será visible o no desde allí.
Una herramienta especialmente útil en un territorio como el alicantino, donde unos pocos metros pueden marcar la diferencia entre ver el fenómeno o quedarse solo con el oscurecimiento del cielo.
Así, según ha podido comprobar EL ESPAÑOL, los mejores lugares para contemplar el eclipse en Alicante ciudad serán: el campus de la Universidad de Alicante en San Vicente del Raspeig, el Castillo de Santa Bárbara, la Serra Grossa, el Cabo de las Huertas, la Playa de San Juan y el Parque de La Marjal.
Además, durante el eclipse la temperatura puede bajar entre 2 y 5 grados, un pequeño descenso que suele acentuar la sensación de cambio de luz y de ambiente. Por eso, más allá del espectáculo astronómico, la jornada exigirá planificación entre elegir bien el lugar, comprobar la visibilidad con antelación y no mirar nunca al Sol sin protección adecuada.
Un eclipse muy esperado
Pedro Gómez recuerda además que este no es un eclipse cualquiera.
Según explica, en España no se producía un eclipse total desde hace más de un siglo, el 30 de agosto de 1905, lo que da idea de la singularidad del acontecimiento.
Y aunque el de este año no ofrecerá en Alicante la totalidad, sí será muy llamativo por la gran ocultación del disco solar y por coincidir con un momento muy bajo del Sol en el horizonte.
La diferencia con el eclipse del próximo año también es importante. El siguiente será por la mañana, con el Sol ya alto, lo que hará que el efecto visual sea mucho más evidente. En cambio, el del 12 de agosto de 2026 se producirá en pleno ocaso, con una luz ya más débil y una observación más condicionada por el paisaje.
No mirar nunca sin protección
El experto insiste también en la parte más delicada como es la seguridad ocular. Mirar al Sol sin protección durante un eclipse puede provocar lesiones graves e incluso ceguera.
No se trata de un susto menor ni de una precaución exagerada, sino de una advertencia básica que debe tenerse muy presente antes de salir a observarlo.
Por eso, además de elegir bien el lugar, conviene preparar la observación con antelación, usar gafas homologadas y seguir las recomendaciones oficiales.
