Las Navidades ya se han guardado en el cajón y muchos son los que ya piensan en las próximas festividades.
Si bien todavía queda mucho para Semana Santa, los carnavales de toda la provincia de Alicante están a la vuelta de la esquina.
En Alicante, existen de todo tipo y para todos los gustos, y entre ellos destaca uno que es conocido por ser uno de los más populares de la Comunidad Valenciana.
Se trata de Pego, una localidad que ha sabido colocarse en el punto de mira de los amantes del carnaval en los últimos años, atrayendo cada año a miles de personas dispuestas a disfrazarse y vivir la fiesta sin complejos.
Lo que empezó a principios de los años 80 con talleres de máscaras y ganas de recuperar una tradición casi olvidada se ha convertido hoy en un referente festivo donde el color, la música y la imaginación transforman por completo este municipio de la Marina Alta.
Más allá de un día
Aunque el gran sábado de Carnaval sigue marcando el fin de semana anterior al Miércoles de Ceniza, en Pego el carnestoltes se vive durante varias semanas con actos repartidos por todo el pueblo.
El programa suele arrancar con el pregón y pasacalles el día 14 de febrero desde la plaza del Mercado hasta el Ayuntamiento, al que siguen días de desfiles, música, espectáculos y actividades para todos los públicos.
Entre los momentos más esperados está el legendario descenso del río Bullent, una bajada lúdica en embarcaciones decoradas y tripuladas por gente disfrazada, que recorre la marjal entre risas, ocurrencias y chapuzones memorables.
A ello se suma el Día de la Crosta, jornada gastronómica en la que se rinde culto al plato más emblemático de Pego, un arroz al horno coronado por una costra de huevo que es todo un símbolo local.
La magia de la noche grande
El sábado de Carnaval el municipio se convierte en un enorme escenario donde cada calle respira fiesta y creatividad. Desde primera hora de la tarde tienen lugar desfiles, ballets, música en directo y un Festival de Artes Escénicas con espacios tematizados en distintas épocas históricas, que llenan de coreografías y puesta en escena las plazas más céntricas.
Cuando cae la noche, la Plaza del Mercado y los principales espacios festivos se transforman en macrodiscomóviles al aire libre en las que las comparsas, los grupos de amigos y las familias bailan hasta la madrugada.
Fiesta para todos
El Carnaval de Pego no se entiende sin su vertiente familiar, que tiene un fuerte protagonismo en la mañana del sábado con el desfile infantil. Los más pequeños toman las calles con sus disfraces, juegos, música y actividades pensadas a su medida, convirtiendo el casco urbano en un gran patio de recreo donde la imaginación manda.
A lo largo de los días, talleres de disfraces, maquillaje, actuaciones callejeras y propuestas culturales permiten que tanto vecinos como visitantes se integren fácilmente en la celebración.
La gastronomía también tiene su espacio con puestos y locales donde probar platos típicos de la Costa Blanca, convirtiendo el carnaval en una experiencia completa que combina fiesta, tradición y sabores mediterráneos.
La Pinyata
El final de las celebraciones llega con la Pinyata y el Entierro de la Sardina, actos que ponen el broche definitivo a semanas de desenfreno.
En esta jornada, Pego mezcla el humor irreverente propio del carnaval con un componente simbólico de despedida, en el que el Rei Carnestoltes se marcha dejando tras de sí la sensación de haber vivido algo irrepetible.
La noche de Pinyata incluye desfiles, música, discomóviles y, en muchas ediciones, espectaculares correfocs que llenan de fuego y pólvora las calles, en un ambiente tan intenso como festivo.
Con este último estallido de luz, ruido y color, el pueblo apaga el carnestoltes hasta el año siguiente, cuando la cuenta atrás volverá a empezar para uno de los carnavales más originales y populares de la Comunitat Valenciana.
